Partidos Políticos

partidos politicos

Partidos pol?ticos

La reconstrucci?n de la democracia venezolana supone la existencia de partidos pol?ticos verdaderamente representativos de los intereses de los venezolanos. Un partido pol?tico supone un mensaje, una organizaci?n y una estrategia. Adem?s, trabajo, mucho trabajo y un liderazgo esclarecido, coherente y merecedor de la confianza de los ciudadanos. Hoy, en Venezuela, existen muchos partidos pero, muy disminuidos. Disminuidos por la acci?n del gobierno que toma medidas de inhabilitaci?n y de persecuci?n a l?deres fundamentales, pero tambi?n por sus propios errores, por su falta de coherencia, por el pragmatismo y por el oportunismo. Como hemos dicho muchas veces, lo m?s importante en una organizaci?n pol?tica es su mensaje, su propuesta, su capacidad de sintonizar con los anhelos y las aspiraciones de la gente.

Cuando R?mulo Betancourt fund? a Acci?n Democr?tica lo primero que hizo fue reunirse con Ra?l Leoni, para entonces exilado en Barranquilla, y redactar unas notas sobre su visi?n de Venezuela, de sus problemas y una lista de propuestas para la modernizaci?n del pa?s. Eso fue lo que se llam? el ?manifiesto de Barranquilla?: Punto de partida de lo que ser?a con los a?os un partido de incuestionable importancia en la vida nacional.

Adem?s del mensaje que debe ser claro, contundente, ilusionante y cre?ble, se requiere una organizaci?n. Una organizaci?n moderna y eficiente. Vuelvo otra vez con el ejemplo de Betancourt, al fin y al cabo se trata del pol?tico m?s exitoso en el siglo XX venezolano. Una vez que ten?an el mensaje hab?a que divulgarlo. Para eso era indispensable una organizaci?n y Betancourt dijo: ?Que no haya un estado, ni un municipio, ni una aldea en donde no haya una casa de Acci?n Democr?tica?. Y as? lo hicieron, el llamado partido del pueblo se extendi? por toda la inmensidad de la geograf?a nacional. Finalmente, adem?s del mensaje y de la organizaci?n se necesita una estrategia. Una estrategia clara, inteligente y coherente. En nuestro caso recomendamos que la estrategia est? inspirada en la confianza en el pueblo. Una estrategia democr?tica. Algunos apuestan al asalto al poder por cualquier medio. Tambi?n hay que recordar el pecado de Betancourt de ceder a la tentaci?n de la impaciencia y prestarse a colaborar y a pretender dirigir un asalto al poder, por la v?a de un golpe militar, el 18 de octubre de 1945. Si apostamos a la v?a democr?tica tenemos que ser consecuentes y congruentes con esta definici?n. No caer en la tentaci?n de los atajos. Asumir siempre la calle real de la confianza en el pueblo y acceder al poder como lo recomendaba el gran le?ador, Abraham Lincoln, con el pueblo y para el pueblo.

Seguiremos conversando.

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