WINNIPEG

Termino de leer la ?ltima novela de Isabel Allende. Se llama: ?Largo p?talo de Mar?. El t?tulo es tomado de una frase del gran poeta chileno, premio nobel de literatura, Pablo Neruda, que describi? a Chile, su pa?s, como un largo p?talo de mar y nieve?

Isabel Allende naci? en Per?, creci? en Chile. Despu?s del golpe militar de 1973 que derroc? a Salvador Allende, se asil? en Venezuela como tantos de sus compatriotas. Hoy vive en California, Estados Unidos y es una de las m?s notables escritoras en lengua castellana, premiada con la medalla de honor del National Book Award en Estados Unidos por su gran aporte al mundo de las letras.

La novela tiene que ver con el terrible sufrimiento de una familia republicana espa?ola v?ctima de la guerra civil que ocurri? en Espa?a entre 1936 y 1939. All?, en esa excelente novela, aparece descrito el horror de esa guerra fratricida que dur? tres a?os, que caus? un mill?n de muertos y que desemboc? en una larga tiran?a que se extendi? por cuarenta a?os.

Cuenta Isabel Allende el sufrimiento causado por la guerra. Tambi?n describe la tragedia que signific? la derrota de las fuerzas leales a la Rep?blica y el drama de la emigraci?n a Francia, acribillados por aviones italianos y alemanes y recibidos con maltratos de toda ?ndole en campos de concentraci?n. Y, por si fuera poco, el inicio de la segunda guerra mundial.

El Poeta Neruda que para la ?poca desempe?aba responsabilidades diplom?ticas en Paris logr? fletar un barco, el WINNIPEG que llev? a m?s de dos mil espa?oles rumbo a Valpara?so, Chile. All? viajaron aquellos pobres exiliados a buscar la paz y la libertad que les negaba su pa?s. Fueron recibidos con la proverbial hospitalidad chilena y se integraron en la vida social de Chile durante varias d?cadas hasta que vino el golpe de estado que derroc? al Presidente Allende. Volvieron a vivir la tragedia de la persecuci?n, de los campos de concentraci?n, de las torturas, de los fusilamientos sin formula de juicio.

?Un viaje a trav?s de la historia del siglo XX de la mano de unos personajes inolvidables que descubrir?n que en una sola vida caben muchas vidas y que, a veces, lo dif?cil no es huir sino volver?.

Espa?a y Chile sufrieron mucho, much?simo. Ojal? los venezolanos que tanto hemos sufrido en el inicio de este siglo XXI encontremos mejores maneras de superar nuestra crisis que los espa?oles en 1936 o los chilenos en 1973.

Seguiremos conversando.

Partidos Políticos

partidos politicos

Partidos pol?ticos

La reconstrucci?n de la democracia venezolana supone la existencia de partidos pol?ticos verdaderamente representativos de los intereses de los venezolanos. Un partido pol?tico supone un mensaje, una organizaci?n y una estrategia. Adem?s, trabajo, mucho trabajo y un liderazgo esclarecido, coherente y merecedor de la confianza de los ciudadanos. Hoy, en Venezuela, existen muchos partidos pero, muy disminuidos. Disminuidos por la acci?n del gobierno que toma medidas de inhabilitaci?n y de persecuci?n a l?deres fundamentales, pero tambi?n por sus propios errores, por su falta de coherencia, por el pragmatismo y por el oportunismo. Como hemos dicho muchas veces, lo m?s importante en una organizaci?n pol?tica es su mensaje, su propuesta, su capacidad de sintonizar con los anhelos y las aspiraciones de la gente.

Cuando R?mulo Betancourt fund? a Acci?n Democr?tica lo primero que hizo fue reunirse con Ra?l Leoni, para entonces exilado en Barranquilla, y redactar unas notas sobre su visi?n de Venezuela, de sus problemas y una lista de propuestas para la modernizaci?n del pa?s. Eso fue lo que se llam? el ?manifiesto de Barranquilla?: Punto de partida de lo que ser?a con los a?os un partido de incuestionable importancia en la vida nacional.

Adem?s del mensaje que debe ser claro, contundente, ilusionante y cre?ble, se requiere una organizaci?n. Una organizaci?n moderna y eficiente. Vuelvo otra vez con el ejemplo de Betancourt, al fin y al cabo se trata del pol?tico m?s exitoso en el siglo XX venezolano. Una vez que ten?an el mensaje hab?a que divulgarlo. Para eso era indispensable una organizaci?n y Betancourt dijo: ?Que no haya un estado, ni un municipio, ni una aldea en donde no haya una casa de Acci?n Democr?tica?. Y as? lo hicieron, el llamado partido del pueblo se extendi? por toda la inmensidad de la geograf?a nacional. Finalmente, adem?s del mensaje y de la organizaci?n se necesita una estrategia. Una estrategia clara, inteligente y coherente. En nuestro caso recomendamos que la estrategia est? inspirada en la confianza en el pueblo. Una estrategia democr?tica. Algunos apuestan al asalto al poder por cualquier medio. Tambi?n hay que recordar el pecado de Betancourt de ceder a la tentaci?n de la impaciencia y prestarse a colaborar y a pretender dirigir un asalto al poder, por la v?a de un golpe militar, el 18 de octubre de 1945. Si apostamos a la v?a democr?tica tenemos que ser consecuentes y congruentes con esta definici?n. No caer en la tentaci?n de los atajos. Asumir siempre la calle real de la confianza en el pueblo y acceder al poder como lo recomendaba el gran le?ador, Abraham Lincoln, con el pueblo y para el pueblo.

Seguiremos conversando.

La Tragicomedia

tragicomedia IFEDEC

La Tragicomedia

Una de las m?s famosas obras de William Shakespeare ha sido titulada en espa?ol como ?Comedia de equivocaciones?. En las ?ltimas tres d?cadas los venezolanos hemos asistido no a una ?comedia de equivocaciones?, sino a una ?tragedia de equivocaciones?. Tragedia que yo divido en cuatro cap?tulos. El primero, fue el colapso de la democracia venezolana. Entre 1958 y 1998 los venezolanos vivimos un par?ntesis de Rep?blica Civil sin precedentes en la historia de nuestro pa?s. Cre?mos que ya ten?amos democracia para siempre. Olvidamos que ?la libertad es eterna vigilancia?. El liderazgo nacional no fue capaz de advertir los signos de la decadencia. Sobre este primer cap?tulo recomiendo la lectura de un libro que se llama: ?Como mueren las democracias? escrito por dos profesores de la Universidad de Harvard: Levitsky y Ziblatt. El segundo cap?tulo lo llamar?a, la llegada del populismo. Un militar golpista, en lugar de haber sido enjuiciado y sentenciado, como ocurri? con el coronel Tejero en Espa?a, se convierte en l?der pol?tico con un discurso populista y con la complicidad de los m?s variados factores de la opini?n p?blica nacional. Asumi? la ruta electoral y gan? las elecciones. El tercer cap?tulo estar?a dedicado a la progresiva instauraci?n del poder absoluto, de nuevo con complicidades ins?litas y al desarrollo de un gobierno que destruye la econom?a nacional, incrementa la pobreza, despilfarra una inmensa riqueza fiscal y desata una ola de corrupci?n sin precedentes en la vida del pa?s. El cuarto cap?tulo estar?a dedicado a examinar la dificultad que hemos tenido los venezolanos para construir una alternativa democr?tica capaz de enfrentar y sustituir al r?gimen del ?socialismo del siglo XXI? que hemos padecido en los ?ltimos 20 a?os. Es famosa la frase de Mariano Pic?n Salas seg?n la cual Venezuela tuvo que esperar hasta diciembre de 1935, cuando el General G?mez resolvi? morirse, para entrar en el siglo XX. No s? cu?ntos a?os m?s tendremos que esperar los venezolanos de este tiempo para entrar en el siglo XXI. Una Alternativa Democr?tica significa como lo he dicho muchas veces, una propuesta atractiva e ilusionante, una direcci?n pol?tica unida y coherente, una organizaci?n eficiente, una estrategia inteligente y un liderazgo esclarecido e incluyente. Venezuela est? en v?speras de un gran cambio. Un cambio hacia una Democracia plena y efectiva. Un cambio hacia una econom?a pr?spera, capaz de generar riquezas para todos y oportunidades de trabajo para todos. Un cambio orientado por la Justicia Social para superar la pobreza y la miseria. Un cambio para rescatar los valores morales y los principios ?ticos en la vida nacional.

El cambio viene. Ojal? sea lo m?s pronto posible y lo menos traum?tico posible.

Colombia

Bandera de colombia IFEDEC

Colombia

Colombia va bien. Est? progresando en la misma direcci?n en que lo hizo Venezuela en la segunda mitad del siglo pasado: progreso pol?tico, econ?mico y social. Deben ponerle atenci?n al tema de la desigualdad. Para Venezuela es buena noticia que a Colombia le vaya bien. El progreso de ellos anticipa el que tendremos nosotros en el futuro pr?ximo. Adem?s, son muchas las familias venezolanas que han venido de Colombia. Ahora es Colombia la que est? recibiendo a muchas familias venezolanas. Las cosas no han sido f?ciles ni para colombianos ni para venezolanos. La guerra de la Independencia la libramos juntos. Fue una guerra muy cruel y muy sangrienta. Despu?s de la Independencia en Venezuela tuvimos la guerra federal que dur? cinco a?os. En Colombia se produjeron por lo menos ocho guerras civiles que culminaron con la llamada ?guerra de los mil d?as? que cost? la vida a m?s de cien mil colombianos. Rafael N??ez, l?der de la llamada ?Regeneraci?n? y dos veces Presidente lleg? a decir ?la regla en Colombia ha sido la guerra civil, la excepci?n ha sido el orden p?blico?. Por cierto, que mientras en Colombia se libraba la guerra de los mil d?as, el naciente imperio norteamericano aprovech? para tomar el canal de Panam?. En esos mismos a?os los venezolanos est?bamos distra?dos con una de nuestras tantas confrontaciones internas, la Revoluci?n Liberal Restauradora y el imperio brit?nico aprovech? para despojarnos de la Guayana Esequiba. El siglo XX Colombiano tambi?n estuvo plagado de violencia. Basta con recordar el asesinato, en el mes de abril de 1948, de Jorge Eliezer Gait?n que desat? el bogotazo, y un largo periodo de violencia que todav?a no termina de extinguirse completamente. A mediados de los a?os noventa, Colombia fue calificada por el director de la DEA Jos? Toft como una ?narco democracia? y la revista Foreign Policy consider? a ese pa?s como un ?estado fallido?. Al momento de tomar posesi?n de su cargo como Jefe del estado colombiano ?lvaro Uribe convoca a sus compatriotas a ?retomar el lazo unificador de la ley, la autoridad democr?tica, la libertad y la justicia social, extraviado en momentos desapacibles de la historia?. Pero advert?a sobre las dificultades que ten?a que afrontan su gobierno: millones de ciudadanos viviendo en la miseria. M?s de la mitad de la poblaci?n por debajo de la l?nea de pobreza y un cuadro de violencia y de inseguridad incompatibles con el orden democr?tico y con el progreso econ?mico. Hoy Colombia va bien. Nosotros los venezolanos nos congratulamos con esa realidad. Esperamos imitarla muy pronto. El insigne caraque?o Sim?n Bol?var nos aplaudir? desde la eternidad.

Seguiremos conversando.

Trump vs Maduro

trump vs maduro idefec

Trump vs Maduro

La situaci?n venezolana ha evolucionado hacia un escenario dram?tico. Los actores fundamentales son Nicol?s Maduro, apoyado por el gobierno cubano y por Rusia y China vs Donald Trump presidente del imperio m?s poderoso en la historia de la humanidad. En el medio estamos la inmensa mayor?a de los venezolanos que queremos un nuevo gobierno lo m?s pronto posible.

A lo largo de estos veinte a?os transcurridos bajo el dominio del llamado Socialismo del siglo XXI ha resultado dif?cil construir una alternativa democr?tica capaz de sustituir al r?gimen imperante. Alternativa democr?tica que supone la existencia de una direcci?n pol?tica coherente, un programa atractivo, una organizaci?n eficiente en toda la geograf?a nacional y una estrategia inteligente para canalizar el gigantesco rechazo a las pol?ticas del gobierno y el deseo,

obviamente mayoritario, de lograr un cambio en la direcci?n pol?tica del pa?s. Algo parecido a eso se logr? frente a las elecciones parlamentarias de diciembre del a?o 2015. Por eso se obtuvo la clamorosa victoria electoral celebrada por todos los factores de la oposici?n y cuyos frutos todav?a favorecen a la opci?n democr?tica.

Trump ha movido ficha. Ha indicado que para su gobierno es intolerable la existencia en su ?patio trasero? de un r?gimen como el de Maduro que, entre otras cosas, privilegia relaciones con dos rivales peligrosos de los Estados Unidos; uno pol?tico, que es la Rusia de Putin y otro econ?mico, que es la China de Xi.

Maduro, por su parte, cuenta con el apoyo del aparato militar y para militar, con los servicios de inteligencia que pone a su disposici?n el gobierno cubano, con los restos de institucionalidad que quedan en el pa?s y con la neutralidad de las Naciones Unidas, en donde el gobierno americano ha acudido una y otra vez sin lograr el apoyo que solicita.

El tema central en los ?ltimos d?as ha sido el de la ayuda humanitaria. Es evidente que Venezuela y los venezolanos estamos atravesando una terrible crisis humanitaria, hambre y desolaci?n. Pero es evidente tambi?n que para Maduro, la ?ayuda humanitaria? es considerada un ?Caballo de Troya? para desestabilizar a su gobierno. Por eso se opone tan enardecidamente a recibir esa ?ayuda?.

Hasta d?nde est?n dispuestos a llegar Trump y sus aliados en su prop?sito de cambiar a Maduro? es una interrogante que todav?a est? por despejarse. Hasta donde est?n Maduro y sus aliados dispuestos a resistir para perpetuarse en el poder? Es la otra interrogante que est? por despejarse. Mientras tanto, los venezolanos seguimos luchando por lograr un nuevo gobierno, lo m?s pronto posible.

Seguiremos conversando.

Diez Puntos

diez puntos IFEDEC

Diez Puntos

Primero, cambiar al gobierno. El pa?s necesita un nuevo gobierno. Maduro no puede resolver la crisis venezolana. Al contrario, mientras m?s tiempo permanezca en Miraflores m?s grave ser? el sufrimiento de los venezolanos. Segundo, el cambio de gobierno debe ser lo m?s pronto posible y lo menos traum?tico posible. Hay compatriotas que piensan que la violencia es inevitable. Hay otros que piensan que la violencia es conveniente y aconsejable. Yo sigo abogando por un cambio de gobierno lo m?s pronto posible y lo m?s pac?fico posible. Tercero: los venezolanos tenemos que acceder m?s temprano que tarde a unas elecciones libres y transparentes, con plenas garant?as para todos los que participen y con un Consejo Electoral que merezca la confianza y el acatamiento de todos los ciudadanos. Cuarto. Es indispensable que Venezuela y los venezolanos podamos recibir la ayuda humanitaria que la comunidad internacional est? dispuesta a hacernos llegar. Ojal? esa ayuda pudiera ser canalizada por las Naciones Unidas o por la Cruz Roja Internacional, o por Caritas. Quinto: La Asamblea Nacional es la instituci?n m?s leg?tima y m?s representativa con la que cuenta la democracia venezolana. Ojala esa Asamblea Nacional sea respetada y acatada por todos los venezolanos. Sexto. Es obligatorio proceder de inmediato a la liberaci?n de todos los presos pol?ticos. Es incompatible con un estado de derecho y con un sistema democr?tico la existencia de centenares de venezolanos presos por razones pol?ticas. Hay que ponerlos en libertad ya! S?ptimo: Hay que lograr la reinserci?n de Venezuela en la comunidad internacional. Est? muy bien que tengamos buenas relaciones con pa?ses como Rusia, China, la India y Turqu?a. Pero los intereses geopol?ticos de Venezuela est?n en Am?rica Latina, particularmente Colombia, Brasil y el Caribe y con Estados Unidos y Europa occidental. La medida contra los eurodiputados que nos visitaban es peor que un crimen, una estupidez. Octavo: Es indispensable rescatar el car?cter profesional, apol?tico y no deliberante de la Fuerza Armada Nacional. Como lo dice el art?culo 328 Constitucional, la instituci?n armada ?est? al servicio exclusivo de la Naci?n y en ning?n caso al de persona o parcialidad pol?tica alguna?. Noveno: Rehabilitaci?n de los Partidos Pol?ticos. Es una arbitrariedad contraria a la existencia misma de la democracia que existan Partidos Pol?ticos inhabilitados. D?cimo: Es urgente el rescate de los valores ?ticos y de los principios morales. La corrupci?n ha alcanzado niveles intolerables. Hay que castigar ejemplarmente a los corruptos y levantar una conciencia ?tica que proteja a la Naci?n.

Seguiremos conversando.

Juventud Venezolana

juventud venezolana IFEDEC

Juventud venezolana

El martes de esta semana se conmemor? el d?a de la juventud venezolana. Se record? la gesta heroica de la batalla de la victoria, en la que la juventud de Caracas, estudiantes y seminaristas, bajo el liderazgo de Jos? F?lix Ribas, sali? a combatir a las tropas del imperio espa?ol, dirigidas por el temible asturiano Jos? Tom?s Boves. Lo enfrentaron y lo derrotaron y, de esa manera lograron impedir que Boves, al frente de sus b?rbaros, entrara en Caracas a perpetrar toda suerte de atrocidades. Cada 12 de febrero en Venezuela se conmemora el d?a de la juventud. Hace exactamente cincuenta a?os me correspondi? el honor de pronunciar el discurso de orden en el propio teatro de los acontecimientos, en la Ciudad de la Victoria, en un tiempo de cambios fecundos en la vida de la Rep?blica. El martes pasado la juventud venezolana volvi? a tomar la calle. Fueron impresionantes las manifestaciones populares que se produjeron en Caracas y en todas las capitales de estado, en toda la geograf?a nacional. La juventud venezolana expres?, con elocuente claridad y contundencia, su voluntad de cambio. El mensaje no pudo ser m?s claro. La juventud quiere vivir en democracia. Quiere un cambio de gobierno y quiere que ese cambio se produzca lo m?s pronto posible y lo menos traum?ticamente que sea posible. Los j?venes no est?n apostando a la sangre, a la violencia, a la lucha fratricida. La juventud venezolana siente que tiene derecho a vivir en una democracia moderna, en un estado de derecho en el que no haya presos pol?ticos ni compatriotas expatriados del territorio nacional. La juventud venezolana sabe que con un gobierno diferente y con pol?ticas econ?micas adecuadas Venezuela puede disfrutar de una enorme prosperidad econ?mica y derrotar para siempre a la hiperinflaci?n, a la recesi?n, al desabastecimiento y al desempleo. Los j?venes venezolanos se manifestaron a favor de un cambio de gobierno para alcanzar una educaci?n de calidad accesible a todos los venezolanos de cualquier regi?n del pa?s y de cualquier clase social. La juventud venezolana se manifest? abrumadoramente el martes pasado en defensa al derecho que tenemos todos los venezolanos a vivir mejor y a progresar todos unidos.

La Esperanza

La esperanza IFEDEC

La Esperanza

La Esperanza es lo ?ltimo que se pierde. Es un hecho evidente que muchos venezolanos hemos sentido renacer nuestras esperanzas en los primeros d?as de este nuevo a?o. El a?o pasado se desaprovech? una gran oportunidad para lograr un cambio electoral, democr?tico y pac?fico. Este a?o se habla de nuevo de retomar la ruta electoral, esa ruta que produjo la notable victoria de la Alternativa Democr?tica en las elecciones parlamentarias de diciembre del a?o 2015. Siento renovada mi esperanza cuando observo que en los predios opositores se dedica un esfuerzo muy meritorio a presentar un ?plan pa?s?, una visi?n de la Venezuela que viene, una propuesta de cambio atractiva e ilusionante. As? como Lenin dec?a que ?no hay acci?n revolucionaria sin teor?a revolucionaria?, yo me atrevo a decir que ?no hay acci?n pol?tica seria y fecunda si ella no est? precedida por la presentaci?n de una visi?n que interprete el anhelo de cambio de la poblaci?n?. El ?Plan Pa?s? al que me refiero nace de un esfuerzo muy amplio de compatriotas comprometidos con el ideal democr?tico que representa a distintos factores pol?ticos, sociales, econ?micos, acad?micos entre otros sectores de la sociedad civil. Un esfuerzo de amplitud, de unidad y de consultar a gente competente para trabajar por darle a Venezuela y a los venezolanos un ideal por el que valga la pena luchar. El Plan Pa?s tiene un m?rito adicional y es que ha sido consultado con todas las regiones que componen la geograf?a nacional. No se trata de una propuesta elaborada desde el centro para la periferia. Se trata m?s bien de una propuesta elaborada desde la periferia hacia el centro. El cambio que los venezolanos anhelamos es un cambio a favor de la democracia. Queremos vivir en una naci?n moderna con m?s y mejor democracia. Queremos un gobierno sometido a la primac?a de la Constituci?n y respetuoso del estado de derecho. Queremos un pa?s sin presos pol?ticos, sin venezolanos exiliados, sin partidos pol?ticos inhabilitados. Queremos un gobierno que respete la independencia y la autonom?a de las diferentes ramas del poder p?blico. La Asamblea Nacional como organismo legislativo debe ser aut?noma e independiente y la administraci?n de justicia tambi?n. Necesitamos un gobierno que haga realidad la descentralizaci?n pol?tica y administrativa que se inici? con tanta timidez en 1989 y que se interrumpi? abruptamente con la llegada del Socialismo del Siglo XXI. Hoy declaro que me siento m?s optimista y m?s esperanzado que lo que me sent?a en diciembre del a?o pasado. Vendr?n tiempos mejores.

El Arbitro

El Arbitro IFEDEC

El arbitro

Todo comenz? el cuatro de febrero de 1992. En esa fecha se inici? el desquiciamiento institucional de la Rep?blica. Una logia militar con alevos?a, ensa?amiento y nocturnidad intent? asaltar el poder p?blico y acabar con la constituci?n y con las instituciones.

El acto salvaje de esos militares y la reacci?n de sectores y personalidades muy influyentes en la vida del pa?s, contribuyeron a permitir a los b?rbaros llegar al poder y que a trav?s de una Asamblea Nacional Constituyente, sin ning?n fundamento en la Constituci?n vigente para la ?poca, llegaran a lograr el poder absoluto.

Dentro de tres d?as se cumple un nuevo aniversario de aquella fecha tr?gica, 27 a?os. Han sido a?os de retroceso, de divisi?n, de abusos, de arbitrariedades, de empobrecimiento, de miseria, de migraciones masivas de venezolanos hacia otros pa?ses en b?squeda de mejores horizontes.

A?os en los que hemos regresado a los presos pol?ticos, a los exiliados, a las torturas, a los encarcelamientos arbitrarios, a la degradaci?n del poder judicial, al militarismo, a la conversi?n de la Fuerza Armada en instrumento al servicio de un caudillo y de un movimiento pol?tico.

El saldo de estos 27 a?os es pat?tico. El sufrimiento del pueblo venezolano inconmensurable. La polarizaci?n pol?tica ha sembrado odios y divisiones que costar? mucho tiempo superar. Ha sido una tragedia pol?tica, institucional, econ?mica, social, cultural y moral. No ha sido posible hasta ahora construir una alternativa seria, responsable, merecedora de la confianza nacional e internacional para sustituir a los responsables de este desastre y los responsables del desastre se empe?an en perpetuarse en el poder indiferentes al sufrimiento de la familia venezolana y conscientes de que, mientras ellos permanezcan en el poder, la situaci?n solo podr? agravarse y empeorar.

Tengo a?os insistiendo, como quien predica en el desierto, en que la tragedia debe tener un desenlace pacifico, constitucional, democr?tico, civilizado, inteligente, consensuado, electoral y venezolano. En medio de tanta oscuridad aparece una luz de esperanza. Todos los voceros tanto nacionales como internacionales coinciden por lo menos en un punto. M?s tarde o m?s temprano habr? que volver a la ruta electoral.

En medio de la tragedia venezolana hay un solo ?rbitro posible: el pueblo, el soberano. En tiempos remotos voce?bamos una consigna que tiene una vigencia estupenda ?solo el pueblo salva al pueblo?.

Hay varios ?rbitros posibles en la situaci?n venezolana. Yo prefiero la soluci?n m?s decente y probablemente m?s remota que el ?rbitro sea el pueblo venezolano.

El Desenlace

El desenlace IFEDEC

El desenlace

La tragedia de Venezuela es muy compleja. El desenlace tiene que ser pol?tico.

Hay quienes de buena fe se empe?an en buscar una soluci?n jur?dica o constitucional. Tambi?n hay quienes apuestan a una ?soluci?n? violenta o militar. Que, por supuesto, no ser?a ?soluci?n? y que podr?a terminar siendo agravamiento de la tragedia.

Los pueblos civilizados resuelven sus problemas con soluciones pol?ticas, inteligentes, conversadas. Los pueblos primitivos apelan a la violencia para dirimir sus diferencias.

La tragedia venezolana debe encontrar una soluci?n pac?fica. La guerra no solo no resuelve los problemas sino que los agravan. Debe ser una soluci?n constitucional. La Constituci?n ofrece amplios mecanismos para la soluci?n civilizada de los conflictos. Debe ser una soluci?n democr?tica. ?Solo el pueblo salva al pueblo?. Los problemas de la democracia se resuelven con m?s democracia y no con menos democracia.

El desenlace de la crisis venezolana debe ser electoral. El ?nico arbitro posible en la situaci?n actual, es el pueblo venezolano a trav?s del ejercicio del sufragio. M?s tarde o m?s temprano habr? que consultar al soberano en unas elecciones transparentes, bien organizadas y respetadas por todos los que participen en ella.

El gobierno tiene la principal responsabilidad en la b?squeda de una soluci?n pac?fica, constitucional, democr?tica y electoral. El gobierno tiene que asumir la culpa enorme que tiene por la existencia de la crisis, pero tiene que entender, sobre todo, que no tiene ninguna posibilidad de mejorar la situaci?n y de aliviar el sufrimiento de los ciudadanos. El gobierno debe ser el primer interesado en buscar una soluci?n pol?tica a la tragedia que est? viviendo la naci?n.

La oposici?n por su parte tiene el deber de convertirse en alternativa de gobierno. Una alternativa seria que interprete el anhelo de cambio que existe en todos los venezolanos y que proponga salidas adecuadas lo menos traum?ticas posibles.

La raz?n principal por lo que buena parte de la oposici?n decidi? acogerse a la abstenci?n fue que cuando lleg? el a?o previsto en la Constituci?n para celebrar las elecciones, la alternativa democr?tica no ten?a candidato, ni ten?a un m?todo para escogerlo, ni ten?a un programa que presentarle al pa?s, ni ten?a una organizaci?n eficiente para defender los votos, ni ten?a una estrategia consensuada.

En esas circunstancias, es comprensible que les haya resultado inevitable acogerse a una l?nea de abstenci?n que, como era previsible, nos condujo al vac?o.

Ahora toca apelar a la pol?tica, al patriotismo, a la inteligencia, al di?logo serio y constructivo y a la solidaridad con el sufrimiento de los venezolanos.