La Prioridad

El asunto más importante del que tenemos que ocuparnos los venezolanos de hoy, es la tragedia que representa la crisis humanitaria que está sufriendo la gente venezolana. Es hambre, miseria, desolación, colapso del ingreso familiar y del salario de los trabajadores, desempleo, crisis de los servicios públicos, falta de agua, de electricidad, de gasolina, de gas doméstico. Crisis del sistema educativo y del sistema de salud pública en medio de una pandemia incontrolable. Falta de seguridad personal, corrupción galopante en todos los niveles de la administración pública, politización y partidización de la Fuerza Armada y de la fuerza pública en general. Hiperinflación sostenida en el tiempo sin precedente en los anales de la economía. Recesión y caída del ingreso nacional que se traduce en un empobrecimiento general del país y de cada uno de los venezolanos. Colapso de la industria petrolera y colapso de la arquitectura institucional del país: sin gobierno, sin Asamblea Nacional, sin administración de justicia, sin control del gasto público, de la marcha de la administración, sin Ministerio Público ni respeto por los derechos humanos, sin procesos electorales transparentes y respetables, sin partidos políticos, o peor todavía con partidos políticos cuyas directivas nacionales han sido intervenidas por el T.S.J. cumpliendo instrucciones del Ejecutivo Nacional.

A toda esta larga y dolorosa lista habría que agregar un largo etcétera que agotaría este espacio periodístico.

Es la catástrofe total, el apocalipsis. Fin de mundo. Y encima, los adversarios del régimen no hemos sido capaces de construir una verdadera Alternativa Democrática seria y merecedora de la confianza ciudadana que pueda contribuir a sacarnos esta tragedia.

Por eso digo que no hay tarea más urgente y más apremiante que contribuir a salir de la crisis humanitaria.

Para eso, es indispensable producir un cambio de gobierno. Mientras Maduro esté en Miraflores, la situación no solo no se resuelve, sino que se agrava cada día más.

El cambio de gobierno debe ser pacífico, democrático, civilizado y consensuado. Recurrir a la violencia tampoco es la solución. Tampoco resolverá la crisis, la agravaría. La hora menguada que está viviendo la República demanda una alta dosis de inteligencia para comprender la magnitud del problema y una alta dosis de patriotismo para deponer las agendas personales o partidistas en beneficio del interés nacional.

La apelación es a todo el liderazgo nacional. No solo a los políticos o a los partidos. Somos todos los que tenemos que aportar.

Seguiremos conversando.

La Agenda

Año nuevo, vida nueva. Terminó el año 2020. Gracias a Dios. Comienza un año nuevo. Tiempo para renovar ilusiones y esperanza.  Tiempo para formular propósitos. En ese espíritu, se me ocurre presentar una aproximación para lo que podría ser una agenda para la humanidad.

Primero: Combatir la pandemia. No hay nada más importante que luchar por la salud de todos los habitantes del planeta. Ojalá podamos derrotar a la pandemia del coronavirus. Ojalá aparezca pronto la vacuna adecuada y podamos distribuirla universalmente.

Segundo: Combatir el hambre, la pobreza y las condiciones miserables en las que vive la mayor parte de la humanidad. Acabar con las tremendas desigualdades económicas y sociales.

Tercero: Luchar por la paz y la fraternidad entre todos los hombres. Acabar con la guerra y con la violencia. Hacer un esfuerzo sincero por el desarme de todos los países y un compromiso por resolver los conflictos con inteligencia. Derrotar el odio y hacer prevalecer el amor.

Cuarto: Defender al medio ambiente. Por lo menos tratar de detener la destrucción del planeta. Convocar a todos los países, a todos los pueblos y a todos los gobiernos a la defensa de la naturaleza.

Quinto: Defender la democracia, la libertad, el respeto a los derechos humanos. Recordar la dignidad de todos los pueblos, de todos y de cada uno de los seres humanos y comprometernos en su defensa.

Sexto: Promover el desarrollo económico para recuperarnos de la recesión producida por la pandemia. Más y mejores inversiones para mejorar la calidad de la vida de todos los seres humanos. “Dominar la tierra” cuidándola y protegiéndola, para ponerla al servicio de la humanidad, del bienestar de la familia humana.

Séptimo: Profundizar el progreso de la ciencia y de la tecnología al servicio de la humanidad. Hace más de cincuenta años John Kennedy nos dijo que el genio humano había descubierto la manera de acabar con toda forma de vida humana, pero también con toda forma de pobreza y de miseria.

Octavo: Trabajar por un mundo multipolar. Que los problemas que afectan a todos los países sean resueltos por el consenso de todos los países.

Noveno: erradicar la amenaza del terrorismo, del tráfico de drogas y del tráfico de seres humanos y de sus órganos. Atender el grito desesperado de los que tienen que migrar de sus patrias, aventados por la guerra, el hambre y la desesperación.

Décimo: Profundizar la globalización con sentido humano. El papa Francisco nos acaba de recordar que todos somos hermanos (Fratelli Tutti). Actuemos en consecuencia.

Seguiremos conversando.

Carta al Niño Dios

Los venezolanos nos sentimos más cerca del Niño Jesús que del rubicundo Santo Regalón que viene del norte y de la nieve. Sabemos que lo que se celebra en estos días es el nacimiento de Jesús de Nazaret en una humilde cuna en la modesta población de Belén.

La tradición venezolana enseña que en estos días el niño Dios nos trae regalos y toda clase de bendiciones. En esta navidad del año 2020 los regalos van a estar muy escasos y muy difíciles para la mayoría de los hogares castigados por la pobreza, la crisis económica, la enfermedad y el abandono.

Hacemos, sin embargo, nuestra carta para pedir aquello que más deseamos para nosotros y nuestro país.

Querido Niño Jesús: Queremos paz con justicia. Queremos que termine de una buena vez esta larga y dolorosa crisis que ha sembrado tanto sufrimiento y tanta desolación en nuestro medio. Queremos que nos llenes con tu amor infinito y que nos hagas capaces de amar y de ser amados. “Que se amen los unos a los otros como Yo los he amado. En eso reconocerán que son mis discípulos.” Ese es el mensaje que tu amado hijo el Papa Francisco nos acaba de transmitir en su admirable encíclica Fratelli Tutti de reciente aparición.

Te pedimos Niños Dios que nos hagas hermanos a todos. A todos los seres humanos, pero especialmente te pedimos por los venezolanos. Que erradiquemos la violencia, el odio y la división y prevalezca entre nosotros el amor, la fraternidad y la solidaridad.

Queremos pedirte que no falte el pan en ninguna casa venezolana. Que ninguno de nuestros niños sufra de hambre y de desnutrición. Que todos tengamos en nuestras mesas un pan para bendecir y para compartir.

Los venezolanos queremos vivir mejor. Es decir, queremos vivir bien, como seres humanos del siglo XXI. Queremos vivir como vivieron nuestros mayores y como viven nuestros hermanos en otros países de nuestro continente y en otras regiones del mundo. Queremos vivir en un ambiente de respeto a los derechos humanos, de respeto a la dignidad de cada uno de los seres humanos que tenemos el privilegio de vivir en esta tierra tan querida. Queremos vivir en familia. Con todos nuestros familiares alrededor y sin la tristeza de que muchos de los miembros de nuestra familia hayan tenido que emigrar para buscar mejores derroteros.

En definitiva, Divino Niño, queremos paz y justicia.

Seguiremos conversando en el 2021

Habló Venezuela

El domingo pasado se pronunció la nación venezolana. Unos hablamos con nuestro voto. Otros hablaron con su abstención. Todos hablamos. Todos somos responsables. Los únicos que no hablaron son los menores de 18 años. Los jóvenes, los niños y los que están por nacer. Ellos, por cierto, serán los que van a vivir las consecuencias, buenas o malas de lo que los mayores hicimos o dejamos de hacer, de nuestras acciones y de nuestras omisiones.

El genio de la humanidad no ha descubierto un método más adecuado para que una nación se exprese políticamente que la elección universal, directa y secreta. El domingo pasado tuvimos esa oportunidad. Unos escogimos votar. Otros escogieron no votar. Unos seremos responsables de nuestro voto. Otros serán responsables de su abstención. Todos somos responsables del país que le estamos dejando a las nuevas generaciones.

El resultado estaba cantado. Tal como estaba previsto triunfó la abstención. Y tal como estaba previsto el triunfo de la abstención lo celebró Nicolás Maduro con champaña en Miraflores. Gracias a la abstención podrá argumentar que sus políticas, esas políticas que han sembrado el hambre, la miseria y la desolación en Venezuela, cuentan con un amplio respaldo popular.

Ahora, como ocurrió el año 2005, el “socialismo del siglo XXI” tiene el poder absoluto. Controla el ejecutivo, el legislativo y el judicial. Es oportuno recordar, una vez más, a Lord Acton: “El poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente”.

Al gobierno hay que reconocerle que aunque ha conducido la economía a una catástrofe sin precedentes y, aunque le ha hecho un daño inconmensurable a los venezolanos, logró, con eficacia, un éxito completo en el manejo de sus propósitos político-electorales. Logró lo que se propuso desde el comienzo: que la abstención fuera muy elevada para aparentar una victoria electoral con los pocos electores que podían ser movilizados por el aparato gubernamental.

Las consecuencias del resultado electoral son responsabilidad de todos. De los que votamos y de los que no votaron. De los políticos del gobierno y de los políticos de la oposición. De los obispos y de los empresarios. De los universitarios y de los analfabetos. De los trabajadores y de sus dirigentes.

“Los gobiernos son el resultado del grado de civilización de los pueblos”. Y por eso debe ser que el gobierno se empeña en hacernos cada vez menos civilizados.

Seguiremos conversando.

De derechos y deberes

Todos los venezolanos tenemos derecho a votar. Es un derecho consagrado en la Constitución Nacional. Todos los venezolanos tenemos el deber de votar. La hora actual de Venezuela nos obliga a concurrir a las urnas electorales para votar por el cambio, para salir de esta nefasta experiencia que llaman el socialismo del siglo XXI y para comenzar la inmensa tarea de reconstruir a Venezuela.

Yo no renuncio a ejercer mis derechos. Yo procuro cumplir con mi deber. Mucha gente me dice que no vale la pena votar porque el gobierno se va a robar los votos. Si ese fuera el caso, si el gobierno efectivamente se roba los votos, cosa que yo creo absolutamente probable, esa será responsabilidad del gobierno. Allá ellos con su conciencia. Que ellos hagan trampa no me exime a mí de mi obligación de expresar mi opinión, ni de ejercer mi derecho a votar contra un gobierno tramposo y a favor de una esperanza democrática.

Le atribuyen al papa Juan Pablo II una frase estupenda dicha a propósito del proceso electoral que se llevó a cabo en su país para salir de la dictadura comunista. Según esa versión, el papa habría dicho: “dejar de votar por temor a que me roben el voto es como suicidarme por temor a que me maten”.

Estoy convencido de que si todo el esfuerzo que se está haciendo, a favor de una consulta con unas preguntas cuyas respuestas ya todos conocemos perfectamente bien, se invirtiera en promover la masiva participación del electorado en las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre, la paliza que se llevaría el gobierno sería monumental. Paliza que, además, tendría consecuencias prácticas muy importantes en la conformación de la próxima Asamblea Nacional.

Estamos corriendo el riesgo de que la abstención de nuevo gane en estas elecciones del 6/12. El triunfo de la abstención, por supuesto, será celebrado con champaña en la oficina que ocupa, gracias a la abstención, Nicolás Maduro en el Palacio de Miraflores.

La abstención viene ganando las elecciones desde el año de 1993. Hasta que no se produzca una rebelión cívica que conduzca de nuevo a los ciudadanos a las urnas electorales, seguiremos padeciendo esta tragedia espantosa que representa el régimen de Maduro y su socialismo del siglo XXI.

¡Venezuela tiene futuro! ¡No nos dejemos arrebatar la esperanza!

Seguiremos conversando.

¿Por qué?

Una amiga muy estimada me pregunta: ¿vas a votar el seis de diciembre? Le dije que sí, que por supuesto que sí. Y le agregué: no puedo desaprovechar ninguna oportunidad de pronunciarme a favor de Venezuela y de los venezolanos. A favor del cambio y de la esperanza. En contra de un gobierno, como el de Nicolás Maduro, que le ha hecho un daño inconmensurable a Venezuela y a los venezolanos.

Yo voy a votar el seis de diciembre contra un gobierno malo y tramposo. Voy a votar a conciencia de que todo el proceso electoral está manipulado por un gobierno malo y tramposo. Voy a votar con “un pañuelo en la nariz” como decía Rómulo Betancourt que había que ir al Congreso Gomecista en 1936. Voy a votar porque creo que es la manera más civilizada, más inteligente, más constructiva de contribuir al cambio político que la casi totalidad de los venezolanos anhelamos.

Voy a votar por una tarjeta nueva, fresca, no contaminada por la influencia nefasta del gobierno, la tarjeta de un movimiento político de reciente aparición que se llama Unión y Progreso, cuya presidenta es una dama encantadora llamada Mercedes Malavé González y cuyo secretario general es un político joven pero muy experimentado llamado Miguel Parra Giménez.

Voy a votar por ese movimiento con mucha ilusión porque se trata de un esfuerzo por promover tres cosas con las cuales estoy absolutamente comprometido: el cambio político para salir de esta nefasta experiencia que llaman el socialismo del siglo XXI, la Unión de los venezolanos que tanta falta hace para recuperar la democracia y el porvenir y el Progreso económico, social, institucional, cultural y espiritual de la gente venezolana.

No he logrado entender como es que teniendo la información que tenemos por todas las encuestas de opinión pública de que contamos con el 80% de los electores venezolanos que deseamos un cambio, se nos propone como ruta política un salto en el vacío, la abstención. Por supuesto, la ruta electoral, única vía inteligente y civilizada para lograr ese cambio político, supone organizar a los ciudadanos, hacen el trabajo político de transmitir un mensaje atractivo, de construir una organización eficiente  desarrollar una estrategia inteligente.

Afortunadamente mi amiga terminó la conversación diciéndome: “no comparto tu opinión pero la respeto”. Yo galantemente le respondí: “Yo tampoco comparto tu opinión pero la comprendo”.

Seguiremos conversando.

Mi voto

Voy a votar por Venezuela y por los venezolanos, por el futuro, por la esperanza, por el cambio, por la Unión y por el Progreso.

Voy  a votar en contra de un gobierno que le han hecho un daño inconmensurable a Venezuela y a los venezolanos  ¡Ya basta!

Voy a votar porque creo en la inteligencia, en la posibilidad de resolver nuestros problemas por una vía pacífica, democrática, constitucional y electoral.

Voy a votar por la paz y en contra de la violencia. Venezuela ha sufrido mucho, a lo largo de toda su historia, por la violencia por no haber sido capaces de encontrar caminos inteligentes y pacíficos para resolver nuestras diferencias.

Voy a votar porque creo que la ruta electoral es la única que puede conducirnos a la victoria. No creo en golpes de estado. Demasiados hemos tenido a lo largo de nuestra historia. No creo en invasiones extranjeras. No las ve probables y mucho menos deseables. Además me da mucha pena oír hablar de eso porque significa que pretendemos que otros hagan el trabajo que nos toca a nosotros. La alternativa a la ruta electoral es la violencia y yo no creo en la violencia.

Creo en el trabajo político. En la organización del pueblo en cada estado, en cada municipio, en cada centro electoral. Creo en la lucha política con el pueblo, al lado de los que sufren, identificados con sus problemas.

Creo que la abstención es un salto en el vacío. Abstenerse es ayudar a que el gobierno de Maduro se perpetúe en el poder. A nadie le interesa más que triunfe la abstención que a quienes están en el poder. Si la abstención vuelve a ganar, en Miraflores habrá fiesta. Como ocurrió cuando las elecciones presidenciales últimas. Ganó la abstención y Maduro celebró el triunfo de la abstención. Gracias a la abstención se ha quedado dos años más y lo que falta.

El gobierno ha sido muy incompetente para resolver los problemas económicos y sociales del país, pero ha sido muy hábil en estimular la abstención. Ha tenido éxito en lograr un porcentaje muy grande de los venezolanos se decepcione de la ruta electoral que es la única que puede sacar a Maduro y encender una nueva esperanza.

Voy a votar por la Unión y por el Progreso de Venezuela. Voy a votar porque Maduro quisiera que no votara y no pienso complacerlo.

Si todos votamos ganamos. Si todos nos abstenemos gana Maduro.

Seguiremos conversando.

Elecciones

Esta semana ha sido un tiempo muy vinculado al tema electoral. Elecciones en los Estados Unidos de Am?rica e inicio del proceso para las elecciones de Asamblea Nacional en Venezuela.

Estados Unidos es la potencia m?s grande del mundo. Ha sido adem?s por muchos a?os l?der del llamado mundo libre. Referencia para todas las naciones democr?ticas del universo. Su proceso electoral en esta oportunidad no ha sido particularmente ejemplar. El tono de la campa?a ha sido muy divisivo, muy polarizante, muy orientado a crear fracturas dif?ciles de recuperar una vez que termine el proceso electoral y se inicie una nueva administraci?n.

A la hora de escribir estas l?neas todav?a no se conoce el resultado definitivo. El candidato Joe Biden lleva ventaja en el voto popular y tambi?n en la votaci?n del Colegio Electoral. Todav?a, sin embargo, no ha llegado a los 270 votos requeridos para ser proclamado presidente electo.

El candidato del partido republicano es nada menos que el actual presidente de la naci?n. Ha hecho grav?simas denuncias cuestionando la pulcritud del proceso electoral tal como podr?a ocurrir en cualquier rep?blica bananera.

Por cierto, merece destacarse el hecho de que ante la amenaza de fraude el candidato Donald Trump hizo un llamado a todos sus partidarios a movilizarse y a participar. Y lo logr?. Ha obtenido una votaci?n muy superior a la que pronosticaban las encuestas. En Venezuela, por el contrario, ante la amenaza de fraude, l?deres opositores invitan a los ciudadanos a no participar, a abstenerse, a quedarse en sus casas.

Es una manera muy curiosa de enfrentar la muy evidente amenaza de fraude que representa el r?gimen de Maduro.

Quedarse en la casa no resuelve nada: organizarse militantemente en todos los estados y en todos los circuitos para inundar las mesas electorales con votos contra el gobierno ayudar?a mucho a crear un clima que facilite la sustituci?n del gobierno de Maduro por un gobierno de emergencia econ?mica y social que es lo que est? reclamando el inter?s nacional.

Los que creemos que los problemas de Venezuela y el mundo deben ser resueltos por la v?a civilizada del voto popular, hacemos votos porque tanto en Estados Unidos como entre nosotros prevalezca la inteligencia y no la violencia.

Seguiremos conversando.

José Gregorio

?Qu? importante resulta para una naci?n contar con referencias humanas de alta significaci?n espiritual, moral o intelectual!

Jos? Gregorio Hern?ndez representa para Venezuela justamente esa referencia de elevada significaci?n. Es una referencia para la unidad nacional. Todos los venezolanos, cat?licos o no, sentimos un orgullo muy grande en ser sus compatriotas.

Naci? en un bello pueblo andino llamado Isnot?, en octubre de 1864.

Fue un hombre excepcional. Un m?dico muy eminente, investigador cient?fico, profesor universitario y, sobre todo, un ciudadano ejemplar y un cat?lico aut?ntico. Estudi? medicina en Caracas, en la UCV. Despu?s de graduarse de m?dico regres? a su humilde aldea natal para trabajar al servicio de los m?s pobres, de los marginados. Ejerci? la medicina en los tres estados andinos: T?chira, M?rida y Trujillo, estableciendo centros de salud en ellos.

Luego hizo estudios de especializaci?n en las universidades de Par?s y de Berl?n, los dos centros de mayor reputaci?n y jerarqu?a en el mundo cient?fico de aquella ?poca.

Al regresar fue profesor en la Universidad Central de Venezuela, creando all? varias c?tedras de medicina, entre otras Bacteriolog?a, la primera en el continente americano. Un profesor que ejerci? una influencia muy grande entre sus colegas, sus estudiantes y sus pacientes.

Tuvo tiempo adem?s para publicar una abundante obra cient?fica de gran significaci?n en la lucha contra las enfermedades que tanto afectaban a su pueblo venezolano: tuberculosis, neumon?a, fiebre amarilla. Es decir, se trata del ejemplo de un hombre nacido en una familia muy humilde que logra una formaci?n profesional de excelencia no para alimentar su propia vanidad o para enriquecerse personalmente, sino para servir a su pueblo y a su pa?s.

Asume una enorme tarea al servicio de los pobres durante la pandemia de gripe que azot? a Venezuela en 1918. Visita a los enfermos y, en cumplimiento de esa misi?n, se produce el accidente que termina con su vida. El 30 de julio de 1919 es llevado en hombros de sus estudiantes al paraninfo de la Universidad Central de Venezuela en donde son velados sus restos mortales. Y luego trasladado al Cementerio escoltado por una inmensa multitud de conciudadanos.

La vida de Jos? Gregorio Hern?ndez es una vida ejemplar. Dios mediante estar? en los altares a partir del primer trimestre del pr?ximo a?o.

Seguiremos conversando.

La Política

La pol?tica en el mundo est? mal. La prueba de que eso es as? abunda por todas partes: guerras, inseguridad, hambre, violencia, explotaci?n, terrorismo, tr?fico de drogas y de personas, abusos contra la ecolog?a y en contra de la naturaleza. Es decir, son m?ltiples las demostraciones de que la pol?tica, en el mundo de hoy, est? muy mal. A quienes quieran trabajar por recomponer la pol?tica no me cansar? de recomendarles la lectura de la ?ltima carta enc?clica de S.S. el Papa Francisco:?Fratelli Tutti. All? nos dice el Papa: ?Para muchos la pol?tica hoy es una mala palabra, y no se puede ignorar que, detr?s de este hecho, est?n a menudo los errores, la corrupci?n, la ineficacia de algunas pol?ticas. A esto se a?aden las estrategias que buscan debilitarla, reemplazarla por la econom?a o dominarla con alguna ideolog?a. Pero ?puede funcionar un mundo sin pol?tica?
Mas adelante nos dice: ?La grandeza pol?tica se muestra cuando, en momentos dif?ciles, se obra por grandes principios y pensando en el Bien Com?n a largo plazo. Al poder pol?tico le cuesta mucho asumir este deber en un proyecto de naci?n y m?s a?n en un proyecto com?n para la humanidad presente y futuro?. Finalmente nos dice: ?Convoco a rehabilitar la pol?tica, que es una de las formas m?s preciosas de la caridad, porque busca el Bien Com?n?. Tampoco anda bien la pol?tica en nuestro pa?s. Son muy abundantes las pruebas: hambre, violencia, inseguridad, corrupci?n, violaci?n sistem?tica de los derechos humanos. La Conferencia Episcopal acaba de decirlo con meridiana claridad: ?El Ejecutivo Nacional ha demostrado su incapacidad para dar respuesta a los grandes problemas nacionales y sus actuaciones tienden a agravarlos. A todas luces aparece que su ?nico objetivo es permanecer a toda costa en el poder, sin importar cu?nto sufrimiento traiga eso al pueblo venezolano. Por su parte, los sectores de oposici?n se muestran divididos y sin presentar una alternativa verdadera de cambio. Tanto el oficialismo como la oposici?n no presentan un proyecto de pa?s que logre reunir y convencer a la voluntad mayoritaria del pueblo venezolano de vivir en justicia, libertad y paz. Venezuela reclama a gritos un cambio de actitud en toda la dirigencia pol?tica. Habr? que seguir el consejo de San Benito: ?ora et labora?. Recemos y trabajemos. Seguiremos conversando.

Gracias a la vida

As? se llama una conocida y muy bella canci?n de Violeta Parra. ?Gracias a la vida! Dios mediante, el pr?ximo domingo 18 de octubre cumplir? ochenta a?os. Es tiempo adecuado para decir ?gracias a la vida!

Gracias a Dios por haberme invitado al maravilloso banquete de la vida.

 Gracias por haber nacido en esta ?tierra de gracia? que es Venezuela y en este tiempo tan cargado de cambios, de sue?os, de esperanzas y tambi?n de angustias y de preocupaciones.

Gracias por los padres que me diste  y por la familia en la que crec?. Por mis cinco hermanos y por los maestros que me ense?aron tantas cosas buenas.

Gracias por haberme ayudado a graduarme de abogado y por haber podido hacer estudios de postgrado en el exterior: en Holanda y en Estados Unidos.

Gracias por haberme concedido una vida sencilla y austera. Si ning?n lujo y sin ninguna carencia. Con lo necesario para una existencia feliz y siempre ilusionado por un futuro mejor.

Gracias por Mar?a Isabel, la maravillosa mujer con la que me cas?. Ella me dio seis hijos estupendos.

Gracias por tantas y tan maravillosas oportunidades de viajar por diferentes pa?ses del mundo y conocer tanta gente interesante. Gracias por haber podido recorrer intensamente toda la geograf?a venezolana. Disfrut? de sus paisajes en Oriente, en las monta?as andinas, en el Zulia, en los llanos, en Guayana, en Centro  Occidente y en sus maravillosas y extensas playas. Conoc? la geograf?a f?sica de Venezuela, pero sobre todo, conoc? la geograf?a humana de este pa?s tan extraordinario. Hice muchos amigos y amigas en toda la extensi?n de nuestro territorio. Amistades que conservo como un preciado tesoro en mi coraz?n y en mi memoria.

Gracias por los libros, por la m?sica, por las obras de teatro, por la cultura en todas sus manifestaciones.

Gracias por haber sembrado en mi ?nimo una vocaci?n de servicio p?blico a la que pude ser fiel a lo largo de los a?os y a trav?s de muy diferentes circunstancias. Gracias por la raci?n de deber que sembraste en mi conciencia y por la voluntad que me concediste para cumplir a cabalidad mis obligaciones.

Gracias por mi fe religiosa. Gracias por hacerme cristiano. Por hacerme creer en todo lo bueno y todo lo ejemplar que hay en la vida de Jes?s. Gracias por este anhelo de fraternidad que he sentido latir en mi coraz?n durante todos estos a?os.

Gracias Se?or por todo.

Seguiremos acumulando motivos para el agradecimiento y seguiremos conversando.

Fratelli tutti

Hermanos todos. Es el t?tulo de la nueva enc?clica que nos regala el Papa Francisco. Aparece este documento en la v?spera del d?a en que la Iglesia celebra al santo Francisco de As?s, de quien tom? el nombre para su pontificado el Cardenal Bergoglio.

El t?tulo de la enc?clica en italiano y no en lat?n, como sol?an ser escritos este tipo de documentos, es tomado de la manera en que el santo de As?s se dirig?a a todos los hermanos y hermanas para proponerles una forme de vida con sabor a evangelio.

Creo que la mejor manera de rendirle homenaje a este extraordinario documento que representa una propuesta para un mundo mejor, es reproducir la oraci?n final con la que Francisco cierra su enc?clica.

Se?or y Padre de la Humanidad que creaste a todos los seres humanos con la misma dignidad, infunde en nuestros corazones un esp?ritu fraternal.

Insp?ranos un sue?o de reencuentro, de di?logo, de justicia y de paz. Imp?lsanos a crear sociedades sanas y un mundo m?s digno, sin hambre, sin pobreza, sin violencia, sin guerras.

Que nuestro coraz?n se abra a todos los pueblos y naciones de la tierra, para reconocer el bien y la belleza que sembraste e cada uno, para estrechar lazos de unidad, de proyectos comunes, de esperanzas compartidas. Am?n

Con esto el Santo Padre concluye su enc?clica. La oraci?n es, adem?s, un resumen magn?fico del documento. Se trata de un programa de acci?n para todos los cristianos y hombres de buena voluntad en clave de fraternidad y con dimensi?n universal.

Leo la carta como ciudadano de un pa?s que sufre amargamente una crisis econ?mica, social, pol?tica y moral, pero tambi?n como ciudadano de un mundo en el que prevalecen injusticias, guerras, violencias y en el que se niega la dignidad de las personas, de cada una de ellas y del conjunto de ellas.

Fratelli tutti. Hermanos todos. La oraci?n nos dice por qu? somos hermanos: porque tenemos un Padre Com?n, por eso somos hermanos y hemos sido creados con la misma dignidad y estamos llamados a vivir como hermanos.

El Papa pide un sue?o de reencuentro, de di?logo, de justicia y de paz. Eso es bueno para el mundo entero. Es bueno, particularmente, para Venezuela en donde tenemos que trabajar por crear una sociedad m?s sana, m?s digna, sin hambre, sin pobreza, sin violencia, sin guerras.

Seguiremos conversando.

Una buena noticia

Acabo de  terminar de leer el informe del Banco Interamericano de Desarrollo ?Una mirada a futuro para Venezuela?, elaborado por el Departamento de Pa?ses del grupo andino.

El informe est? dividido en dos partes: una de diagn?stico y otra de terap?uticas. La primera parte es desoladora. Es incre?ble la capacidad para la destrucci?n que han tenido los gobiernos de este pa?s en los ?ltimos veinte a?os. Esta parte coincide con lo que ya nos hab?a dicho la encuesta de Encovi. La demolici?n de las instituciones, la crisis econ?mica y social, el surgimiento de las dos peores enfermedades que puede tener una econom?a: inflaci?n ?en el caso venezolano hiperinflaci?n- y recesi?n. 90% de los venezolanos tiene un ingreso que los ubica en la situaci?n de pobreza y m?s del 80% en situaci?n de pobreza extrema.

La buena noticia es que en el informe se observa claramente que Venezuela tiene futuro. En efecto, con un nuevo gobierno, con un clima pol?tico adecuado, con pol?ticas macroecon?micas razonables, con inversiones abundantes, el pa?s en poco tiempo podr? superar la crisis y retomar el camino del crecimiento y del bienestar de la poblaci?n.

Un gobierno de emergencia econ?mica y social, de unidad, de inclusi?n, que merezca la confianza de los inversionistas y, particularmente de los organismos financieros internacionales como el Fondo Monetario, el Banco Mundial, el Banco Interamericano, la Corporaci?n Andina de Fomento y otras instituciones similares, estar?a en capacidad de reconstruir la econom?a venezolana y resolver el drama que representa el colapso de los servicios p?blicos.

Los venezolanos podremos volver a tener agua y agua de calidad, energ?a el?ctrica, gas dom?stico, gasolina, hospitales y servicios de salud p?blica y privada, educaci?n desde el pre-escolar hasta la educaci?n superior, transporte, seguridad, aseo urbano y todos los servicios propios de una sociedad moderna y bien organizada.

El in forme destaca que Venezuela cuenta con una situaci?n geogr?fica envidiable, cerca de los grandes mercados y de la mayor econom?a del mundo que es la econom?a norteamericana. Destaca tambi?n que contamos con todo lo que se necesita para asegurarnos prosperidad y bienestar.

El primer paso es el de lograr un acuerdo para constituir un nuevo gobierno con ideas claras y con amor por Venezuelas y por los venezolanos.

Seguiremos conversando.

Maduro II

En tiempo de la Rep?blica Civil recuerdo haber o?do hablar de un luchador social llamado Nicol?s Maduro. Era un militante de la izquierda. Muy comprometido con la lucha contra la corrupci?n y contra la violaci?n de los derechos humanos. Era tambi?n un l?der sindical comprometido en la defensa de los trabajadores y de los m?s pobres.

Por obra de un azar insospechado,  aquel luchador amaneci? un d?a como Presidente de la Rep?blica. Desde luego,  no ten?a ninguna preparaci?n para desempe?ar esa alta investidura. De repente se encontr? a s? mismo convertido en jefe del estado, jefe del gobierno, comandante de la Fuerza Armada, conductor de la pol?tica internacional y jefe de la hacienda p?blica. Nunca se imagin? que los avatares de la pol?tica lo conducir?an a esa responsabilidad. Los factores claves fueron la muerte de Hugo Ch?vez y el favoritismo del gobierno cubano.

 Han pasado algunos a?os. Ese antiguo  luchador por los derechos de los trabajadores ha dirigido un gobierno que se ha convertido en una f?brica de pobreza y de miseria. M?s del 90% de los venezolanos perciben un ingreso que los coloca en situaci?n de pobreza y m?s del 80% en situaci?n de pobreza extrema, de miseria. Los trabajadores est?n peor que nunca antes.

La gesti?n de Maduro se ha traducido en hambre, miseria y desolaci?n. M?s de seiscientos cincuenta mil ni?os venezolanos sufren un cuadro de desnutrici?n irreparable. Es toda una generaci?n que crecer? con graves deficiencias f?sicas e intelectuales. La cat?strofe de la gesti?n econ?mica y social de la administraci?n Maduro ha sido inconmensurable.

Hoy, Venezuela es un pa?s arruinado, colapsado y empobrecido.

El joven luchador contra la corrupci?n ha terminado presidiendo el gobierno m?s corrupto de la historia venezolana.

El joven luchador contra la violaci?n de los derechos humanos, ha terminado dirigiendo un gobierno que ha hecho de la violaci?n de los derechos humanos su modo de gobernar. El informe de la Comisi?n de las Naciones Unidas que ha investigado el caso venezolano no puede ser m?s elocuente al respecto.

A Maduro no le queda sino una oportunidad. Hacerse a un lado y contribuir en la formaci?n de un gobierno de transici?n que sustituya su administraci?n y enfrente la emergencia econ?mica, social y moral para el rescate de Venezuela.

Definiciones Ingenuas

No por ingenuas son menos importantes. Hay definiciones en la vida que se?alan un camino. Entre el amor y el odio, preferimos el amor que vivifica y alegra y no el odio que envilece y deprime. Venezuela necesita m?s amor y menos odio.

Entre la paz y la guerra, preferimos la paz. Paz con justicia y fraternidad. Aborrecemos la guerra que mata y que destruye.

Entre la inteligencia y la violencia preferimos la inteligencia que es lo superior del g?nero humano y no la violencia que obedece a los instintos m?s primitivos.

Entre los puentes y los muros preferimos los puentes que acercan a la gente y no los muros que separan y dividen.

Entre el perd?n y la venganza preferimos el perd?n que libera y no la venganza que amarga y destruye.

Entre la uni?n y la divisi?n preferimos la uni?n. Venezuela necesita reconstruir un sentimiento de unidad Nacional. Construir un Proyecto Nacional capaz de convocar el esfuerzo unitario de todos los venezolanos y capaz de lograr el bienestar de todos los venezolanos. Menos odio y m?s amor. Menos insultos y m?s armon?a. Menos confrontaciones in?tiles y m?s cooperaci?n entre todos.

Entre el progreso y el retroceso apostamos por el progreso. Hay muchos que recuerdan con nostalgia el pasado. Nosotros preferimos trabajar con ilusi?n por el futuro. Construir una Venezuela moderna, democr?tica, con una econom?a floreciente, con empleo para todos, con buenos salarios y sin inflaci?n, con justicia social, igualdad de oportunidades, sin corrupci?n, con servicios p?blicos eficientes: salud, educaci?n, agua, energ?a el?ctrica, gasolina, gas dom?stico, seguridad, transporte, aseo urbano, protecci?n del medio ambiente, etc. Sobre todo, salud, educaci?n y buenos salarios.

Entre la esperanza y el desaliento apostamos por la esperanza que le da sentido a nuestras vidas. Rechazamos el desaliento y el pesimismo que nos condenan a la tristeza y a la inacci?n. Vienen tiempos mejores para Venezuela y para los venezolanos.

Entre el abrazo y la distancia social, preferimos el abrazo aunque entendemos las razones para el distanciamiento social.

Entre votar y no hacer nada preferimos votar. No est? en nuestra naturaleza cruzarnos de brazos frente a la tragedia que vivimos. Hay que votar, aunque sea con un pa?uelo en la nariz. Pero, hay que votar para cumplir con un deber y para ejercer un derecho.

Seguiremos conversando.

¡Hambre!

Nada hay m?s importante en la actualidad nacional que ocuparse del sufrimiento de la gente venezolana. Lo que estamos padeciendo es una crisis descomunal que se traduce en hambre, miseria y desolaci?n. Mientras el liderazgo pol?tico discute y se pelean por una botella vac?a. La gente sufre la falta de servicios p?blicos, la falta de dinero para atender las necesidades m?s fundamentales y la falta de atenci?n a los ni?os, a los viejos y a los sectores m?s vulnerables.

Es ins?lito que el gobierno se empe?e en perpetuarse en el poder sabiendo que por su culpa la gente padece hambre, miseria y desolaci?n. Es ins?lito que el gobierno no tenga conciencia de que su principal obligaci?n es la de servir a la superaci?n de la crisis econ?mica y social, agravada por la crisis pol?tica, por la pandemia del Covid 19 y por el colapso de los servicios p?blicos.

El gobierno y la oposici?n deber?an estar conversando acerca de la necesidad de constituir un nuevo gobierno, un gobierno de unidad nacional, de inclusi?n. Un gobierno con gente competente para abordar los temas que hacen sufrir a la gente venezolana. Un gobierno con posibilidad de negociar con los organismos financieros internacionales para conseguir los cr?ditos que se necesita para la recuperaci?n de la econom?a venezolana.

Las cifras del informe de Encovi son alarmantes. 96% de los venezolanos tienen un ingreso que los coloca en situaci?n de pobreza. M?s del 80% tiene un ingreso de pobreza extrema, es decir, en situaci?n de miseria. 650.000 ni?os venezolanos menores de 5 a?os sufren de desnutrici?n. Ni?os venezolanos que tienen derecho a crecer bien alimentados, con salud y con buena educaci?n y que van a tener que resignarse a una vida sin horizontes,  por las miserables condiciones de vida que les depara el pa?s.

Y, mientras tanto, el liderazgo pol?tico se entretiene en pleitos in?tiles e infecundos. Treinta millones de venezolanos est?n reclamando un liderazgo m?s serio, m?s responsable, m?s consciente de la terrible crisis que vivimos y de sus consecuencias a corto, mediano y largo plazo, m?s solidario con el sufrimiento colectivo.

Debe darse por cancelada la cultura de la confrontaci?n y abrir espacio a una cultura del di?logo serio y civilizado para atender el reclamo de la gente y para resolver la crisis econ?mica y social. Seguiremos conversando.

Todo, algo o nada

Para resolver la crisis venezolana no hay soluciones m?gicas. Algunos todav?a acarician la idea de que esto se resuelve con un golpe militar. Esa hip?tesis no es probable ni aconsejable. Los golpes no resuelven sino que agravan. Venezuela ha sufrido mucho, a lo largo de toda su historia, de ese mito seg?n el cual los golpes militares son soluci?n a nuestros problemas.

Dentro de este mismo grupo de los que apuestan por una soluci?n m?gica hay los que creen que la crisis venezolana podr?a resolverse al estilo de lo que ocurri? en Panam? en tiempos de Noriega. El se?or Trump viene, pone preso a Maduro y problema resuelto. De nuevo les digo, esa hip?tesis es nada probable y nada deseable. No resuelve la crisis sino que la agrava.

Mi experiencia algo vale en este asunto. Recuerdo que en 1992 o? a mucha gente decir que si sac?bamos a Carlos Andr?s de Miraflores todos los problemas del pa?s quedar?an resueltos. Sacaron a P?rez de Miraflores y los problemas no se resolvieron sino empeoraron.

Despu?s escuch? a mucha gente decir que bastaba con salir de Ch?vez por cualquier medio para que todos los problemas de Venezuela se resolvieran. No fue necesario utilizar medios prohibidos. La Providencia Divina se ocup? del asunto. Ch?vez se fue y los problemas de Venezuela lejos de haberse resuelto se agravaron exponencialmente.

Ahora me dicen que basta con que los gringos se lleven a Maduro para que todo se arregle. Las experiencias anteriores y el sentido com?n me hacen ser muy esc?ptico. Venezuela tiene que encontrar su propio camino. Las tragedias de Siria, de Irak, de Libia, de Afganist?n y de tantos otros pa?ses me obligan a ser muy precavido. Pero lo que m?s me influye es la convicci?n de que esa hip?tesis no es probable ni deseable.

Un segundo grupo propone no hacer nada. Abstenerse y quedarse en la casa esperando a que ocurra alg?n milagro.

Hay un tercer grupo que es el de los que queremos hacer algo. Queremos salir de Maduro por la calle real, por la v?a electoral, por la v?a inteligente, democr?tica y civilizada y estamos dispuestos a recorrer ese camino a conciencia de lo duro que es y de lo infinitamente tramposo que es el gobierno. El objetivo es aprovechar la rendija electoral que se nos abre para denunciar al gobierno y para derrotarlo. Contra una avalancha electoral no hay trampa que valga.

Seguiremos conversando.

Punto de vista

Vendr?n tiempos mejores. M?s temprano que tarde Venezuela y los venezolanos viviremos tiempos de alegr?a, de uni?n, de progreso, de justicia, de bienestar y de democracia. La pandemia del coronavirus pasar?. El socialismo del siglo XXI con todas sus nefastas consecuencias tambi?n pasar? y amanecer? una nueva y resplandeciente oportunidad para todos los que hemos tenido el privilegio de nacer en esta tierra de gracia y para todos los que han escogido vivir, trabajar, luchar, sufrir y gozar con nosotros.

Estamos viviendo una hora muy oscura, pero ?si sobrevives -como dijo el poeta Andr?s Eloy Blanco- ser? tu tiempo el tiempo de la verdad triunfante.?

Nuestra tarea es convocar la unidad de todos los venezolanos. Unidad que s?lo es posible alrededor de un gran sue?o, alrededor de un programa compartido. Ese programa, desde mi punto de vista, debe contemplar cinco aspectos fundamentales: democracia pol?tica, progreso econ?mico, igualdad social, valores ?ticos y servicios p?blicos eficientes que nos permitan a todos vivir decentemente y disfrutar un ambiente de paz y de convivencia.

Ese es el programa que propone la tarjeta Uni?n y Progreso. En momentos estelares de nuestra historia los venezolanos hemos demostrado capacidad para entendernos y para progresar. As? ocurri?, por ejemplo, a la muerte del general Juan Vicente G?mez. El programa de febrero de 1936 presentado por el presidente L?pez Contreras fue una convocatoria a la uni?n y al progreso de todos los venezolanos.

La constituci?n de 1947 fue una nueva invitaci?n a la unidad de los venezolanos para luchar por la democracia, por el progreso econ?mico, por la justicia social, por la erradicaci?n de la corrupci?n administrativa y por la conquista de un ambiente de convivencia civilizada.

El Pacto de Punto Fijo en 1958 representa otra de esas oportunidades en las que los venezolanos fuimos capaces de atender un llamado a la unidad detr?s de un programa compartido en medio de las diferencias propias del pluralismo democr?tico.

Hoy suenan de nuevo las trompetas que nos convocan a la unidad nacional. Veinte a?os de graves errores, de confrontaciones in?tiles y pleitos infecundos nos han conducido a una situaci?n deplorable y catastr?fica. Es la hora de pensar m?s en Venezuela y en el sufrimiento de los venezolanos que en las agendas partidistas y en las ambiciones personales. Venezuela necesita uni?n y progreso.

Seguiremos conversando.

Mi posición

San Pablo nos aconsejaba insistir en la verdad ?con ocasi?n y sin ella?.
Yo quiero insistir en ?mi? verdad. Creo que no hay asunto m?s importante para los venezolanos de este tiempo que atender la espantosa crisis econ?mica y social que est? sufriendo la familia venezolana. El hambre, la desnutrici?n, la pobreza, el desaliento y la miseria que han provocado las pol?ticas equivocadas del ?socialismo del siglo XXI? tienen que ser el objeto de nuestra primera y mayor preocupaci?n. Nada hay m?s importante que la gente, que las personas, que los hombres y las mujeres que sufren las consecuencias de la crisis.
Para resolver esa crisis econ?mica y social hay que producir un cambio de gobierno.


Superar la crisis econ?mica requiere de muchas inversiones y de mucho apoyo de los organismos de financiamiento internacional y este gobierno no puede conseguir ninguna de los dos.


El cambio de gobierno para que sea eficaz debe ser resultado de un proceso pac?fico, democr?tico, institucional y, ojal?, consensuado. Un cambio traum?tico y violento no resolver? la crisis. Al contrario, la agravar?.


Venezuela y los venezolanos necesitamos con urgencia la presencia de una alternativa democr?tica seria, merecedora de la confianza de los ciudadanos, inspirada por el servicio al m?s alto inter?s nacional. Es un esc?ndalo la fragmentaci?n, la divisi?n y la atomizaci?n de las fuerzas que deber?an representar esa alternativa democr?tica.


Por eso, insisto una vez m?s en que frente a la actual crisis pol?tica no queda espacio sino para dos fuerzas pol?ticas: los partidarios del gobierno y los partidarios del cambio. Todos los que apostamos por el cambio pol?tico debemos estar unidos bajo una direcci?n compartida, con un mensaje ilusionante, con una organizaci?n eficiente, con una estrategia inteligente y con un prop?sito ?nico: servir a Venezuela y a los venezolanos.
Por eso he recomendado que frente a cualquier evento electoral, la fuerza del cambio se presente con una tarjeta ?nica. No es tiempo para ambiciones partidistas o para proyectos personales. Es la hora de la Unidad Nacional. Como han dicho los obispos venezolanos: ?la participaci?n masiva del pueblo es necesaria y podr? vencer los intentos totalitarios y el ventajismo del gobierno.?

Seguiremos conversando.

Los Obispos

Hablaron los obispos venezolanos. Con claridad y contundencia. Como siempre. Me siento plenamente interpretado por mis pastores. Una voz que orienta a creyentes y no creyentes y que ilumina el camino a recorrer.

Comienzan hablando del tema central de nuestro tiempo: el sufrimiento del pueblo venezolano. Todos tenemos que aportar para aliviar y superar ese sufrimiento.

En seguida la declaraci?n destaca la vocaci?n democr?tica del pueblo venezolano. ?La v?a electoral es la manera pac?fica y racional para resolver los ingentes problemas que padecemos?.

Categ?ricamente descartan cualquier salida fuera de la institucionalidad democr?tica. Es un no rotundo a la tentaci?n golpista y a la invasi?n extranjera. No a la violencia. S? a la inteligencia. «Es necesario celebrar elecciones libre, justas e imparciales? que respete al voto ciudadano.?

?Somos conscientes de las irregularidades que se han cometido? dicen:  ?desde la designaci?n de los directivos del CNE, la confiscaci?n de algunos partidos pol?ticos, inhabilitaci?n de candidatos, amenazas, persecuciones y encarcelamiento de dirigentes pol?ticos, el cambio del n?mero de diputados y de circunscripciones electorales.? ?Resulta inmoral cualquier maniobra que obstaculice la soluci?n pol?tica y social de los verdaderos problemas del pa?s.?

No basta promover la abstenci?n, hay que buscar salidas y generar propuestas. ?La sola abstenci?n har? crecer la fractura pol?tico-social en el pa?s y la desesperanza ante el futuro.? La decisi?n de abstenerse ?priva a los ciudadanos del instrumento v?lido para defender sus derechos en la Asamblea Nacional?lleva a la inmovilizaci?n, al abandono de la acci?n pol?tica y a renunciar a mostrar las propias fuerzas.? Los obispos nos recuerdan que la abstenci?n en el 2005 no tuvo ning?n resultado positivo y, agrego yo, muchos negativos.

?A pesar de las irregularidades, la participaci?n masiva del pueblo es necesaria y podr? vencer los intentos totalitarios y el ventajismo de parte del gobierno.?

Hablaron los obispos. Cumplen su deber de promover el Bien Com?n y de servir al pueblo sufriente. Ojal? ahora hablen otros factores importantes de la vida nacional. Empresarios, trabajadores, gremios profesionales, academias, partidos pol?ticos. Si todos seguimos las recomendaciones de nuestros obispos podr?amos estar asistiendo a una avalancha electoral a favor del cambio, el progreso y la justicia.

Seguiremos conversando.

¿Quiénes somos?

Somos venezolanos que queremos lo mejor para Venezuela. Lo mejor para cada una de las familias venezolanas. Queremos que la gente tenga comida, especialmente los ni?os y las madres. Queremos que tengan agua de buena calidad y que tengan luz el?ctrica. Queremos que tengan trabajo y salarios adecuados y suficientes para atender las necesidades del grupo familiar. Queremos que tengan gas dom?stico y gasolina. Queremos que tengan salud y educaci?n. Queremos que dejen de tener inflaci?n e inseguridad.

En fin, queremos que tengan todo lo que se necesita para vivir una vida digna y confortable y para recuperar la esperanza y la ilusi?n de ofrecerles una vida mejor a sus hijos y a sus nietos.

Por eso estamos en pol?tica. Porque entendemos que la pol?tica es una vocaci?n para servir al pa?s, para servir al Bien Com?n. Para trabajar por la felicidad de la gente, de los ciudadanos, de cada una de las familias.

Sabemos que para lograr lo mejor para Venezuela y para los venezolanos hay que salir de Maduro y de su gobierno. Ellos no solamente son los responsables del sufrimiento de los venezolanos sino que, mientras permanezcan en el poder, ese sufrimiento no s?lo es que no se va a resolver, sino que se va a agravar.

Un alto inter?s nacional aconseja cambiar el gobierno. Ese mismo inter?s nacional aconseja que ese cambio sea pac?fico, democr?tico, civilizado, electoral y, si posible, consensuado.

No nos gusta la violencia, no nos gustan los golpes militares, ni las invasiones extranjeras. No nos gusta que se derrame m?s sangre de ciudadanos de la que ya se ha derramado. Rechazamos el odio y la venganza. Preferimos el amor, la paz, el perd?n y la justicia.

Sabemos que para cambiar al gobierno no existen sino dos caminos: la violencia o la ruta electoral. Sabemos de todas las trampas electorales que practica el gobierno. DE todas maneras preferimos la ruta electoral. Sabemos que la inmensa mayor?a de los venezolanos quiere cambiar al gobierno y prefiere que sea por una v?a pac?fica.

Por eso estamos poniendo a la orden los venezolanos una tarjeta no comprometida ni contaminada: la tarjeta de Uni?n y Progreso.

Esa tarjeta est? a la orden de todos los venezolanos que quieran contribuir a trabajar eficientemente por Venezuela y por su gente, por la democracia y la justicia.

Seguiremos conversando.

Derrotar al gobierno

Hace a?os que digo que en Venezuela no hay sitio sino para dos grandes partidos. El partido que respalda al gobierno, cada d?a m?s disminuido, y un gran partido que agrupe a  todos los que queremos cambiarlo.

Lo que no ayuda para el cambio, es la incapacidad de nuestro liderazgo de poner los intereses del pa?s por encima de los intereses sectarios.

L?deres autoritarios han contado al comienzo con apoyo popular y mientras dura ese apoyo, convocan elecciones.  Pero cuando pierden ese apoyo, se sostienen por la fuerza y desprecian las elecciones y a toda la institucionalidad democr?tica.

Las dictaduras se mantienen cuando la coalici?n de fuerzas que las sostienen es m?s fuerte que la fuerza que quiere cambiarlas y caen cuando esa coalici?n se quiebra.

Quebrar la coalici?n dominante requiere estrategia. La historia ha demostrado que no hay nada que contribuya mejor para romper la coalici?n dominante y lograr el fin de la dictadura, que participando en las elecciones, siempre llenas de ventajismo y arbitrariedad, que ella convoca.

Pinochet convoc? un plebiscito seguro de que lo ganaba. La oposici?n pele?, elabor? un mensaje, articul? y motiv? a la poblaci?n y gan?.

En Polonia el r?gimen comunista llam? a elecciones parlamentarias reserv?ndose el 67% de los cargos a elegir. Un l?der sindical, Lech Walesa, decidi? participar a pesar de todo el ventajismo oficial y derrot? al gobierno en esas elecciones.

En Per? Fujimori convoc? elecciones fraudulentas, la oposici?n particip? y gan?.

Evo Morales convoc? elecciones violando la constituci?n, la oposici?n particip?, Morales intent? un fraude y tuvo que abandonar el poder.

Los ejemplos son muchos y no hay uno donde a partir de abstenerse se haya logrado algo.

Nada ser?a m?s efectivo para salir del gobierno que 12 millones de personas votando. EL gobierno lo sabe y por eso trata de todas las maneras, que la gente no vote. Las encuestas dicen que la gente no quiere votar.

La ?nica forma de cambiar esa tendencia es que todo el liderazgo nacional se olvide de sus agendas parciales y  construyamos juntos una plataforma electoral con una tarjeta ?nica.

En ese esfuerzo, un grupo de venezolanos nos hemos comprometido con la tarjeta Uni?n y Progreso. No es un nuevo partido, sino un instrumento que pretende servir, para que esa voluntad mayoritaria que hay en el pa?s, se pueda expresar de forma contundente contra el gobierno.

Seguiremos conversando.

Unión para el Progreso

El se?or Cardenal, Arzobispo de Caracas, Baltazar Porras lo ha dicho con palabras llenas de autoridad y de raz?n. Las elecciones son muy importantes, pero no pueden tener prioridad frente a la amenaza que representan para la salud del pueblo la pandemia y el hambre al que ha condenado a la inmensa mayor?a de los venezolanos la pol?tica del gobierno nacional.

En caso de que haya elecciones, me dice la gente, quisi?ramos ejercer nuestro derecho y cumplir nuestro deber de votar, pero no sabemos por qui?n votar. Quieren votar contra el gobierno, pero no lo quieren hacer por partidos que parecen instrumentados por ?ste para servir sus intereses pol?ticos. Con razones perfectamente comprensibles no sienten que votan contra el gobierno si lo hacen por partidos intervenidos por el TSJ con direcciones nacionales colocadas por ?l. Parece muy dif?cil que los venezolanos que anhelamos un cambio podamos votar por los candidatos postulados por Copei, AD, PJ y VP cuando sus direcciones nacionales han sido designadas por el gobierno de Nicol?s Maduro.

Muchos amigos de diferentes partes del pa?s me llaman para decirme que ellos quieren votar. Entienden que no hay otra alternativa, pues asumimos la ruta electoral con todas las dificultades que nos opone el gobierno o nos resignamos a quedarnos en nuestras casas contemplando como se perpet?a el r?gimen en el poder.

Todo esto por supuesto en el entendido de que podamos hacer elecciones en un pa?s acosado por la pandemia, por el hambre y por servicios p?blicos colapsados.

As? las cosas, conozco de esfuerzos que est?n haciendo un grupo de venezolanos, preocupados por el destino de la democracia venezolana, para presentar una tarjeta no contaminada por las maniobras del gobierno para llevar a la Asamblea Nacional gente honesta, competente y representativa de todos los estados. Veo con mucha simpat?a esa iniciativa.

Esa tarjeta tiene un compromiso program?tico: defensa de la democracia y de la libertad. Compromiso de recuperaci?n econ?mica y de Justicia Social. Valores ?ticos y principios morales contra la corrupci?n y, por supuesto, la sustituci?n del gobierno de Maduro lo m?s pronto y lo m?s democr?ticamente posible.

Esa tarjeta convoca a la participaci?n de todos los venezolanos que apuesten por la recuperaci?n democr?tica y econ?mica del pa?s. Sin sectarismos de ning?n tipo y sin exclusiones odiosas.

Seguiremos conversando.

Enchiquerados

El gobierno sabe que la inmensa mayor?a de los venezolanos queremos un cambio pol?tico. Queremos salir de un gobierno que solo produce hambre y desolaci?n. Queremos un gobierno nuevo lo m?s pronto posible. Por eso ellos no quieren que el pueblo vote. Conocen las encuestas.


Saben que si el pueblo vota pierden. Por eso se dedican a ?enchiquerar? el proceso electoral. Hacen todas las maniobras para ensuciar el proceso y para desanimar a los electores: Ponen al TSJ a elegir el CNE. Intervienen arbitrariamente a los partidos pol?ticos. Inhabilitan tarjetas, dirigentes pol?ticos y partidos. Aumentan el n?mero de diputados a elegir violando la Constituci?n Nacional e inventan la figura de los diputados nacionales no prevista en la Constituci?n. Abusan de su poder en los medios y de las cadenas. Y encima, hacen que, en cadena de radio y televisi?n, el general Ministro de la Defensa, responsable del Plan Rep?blica, arremeta contra uno de los principios fundamentales del sistema democr?tico: el principio de la alternabilidad republicana, justo en la fecha para evocar la unidad de la naci?n venezolana: el d?a del aniversario de nuestra independencia.


La principal tarea de la Fuerza Armada Nacional es defender la soberan?a nacional, soberan?a que reside en el pueblo. Nuestra Fuerza Armada debe ser garante del cumplimiento de la Constituci?n de la Rep?blica Bolivariana de Venezuela que dice en su art?culo sexto: ?El gobierno de Venezuela es y ser? siempre democr?tico, participativo, electivo, descentralizado, alternativo, responsable, pluralista y de mandatos revocables?.


Todo lo que hace el gobierno es fomentar la abstenci?n y desacreditar la ruta electoral que es la ?nica v?a que existe para cambiar al gobierno de una manera democr?tica y civilizada.


El gobierno no quiere que el pueblo vote y una buena parte del pueblo, frustrado por tantos enga?os, ha terminado perdiendo la fe en la lucha democr?tica.


Si la mayor?a que quiere cambio llena los centros de votaci?n en rebeld?a c?vica y sale de ellos con el 100% de las actas, este gobierno cae.


Los partidos tendr?an que desprenderse de sus tarjetas partidistas para postular una tarjeta ?nica y abrir espacio a los candidatos m?s representativos.
?Ser?n capaces?


El 80% de los venezolanos que hoy viven en situaci?n de pobreza extrema, los obliga.


Seguiremos conversando.

Dramática Realidad

Nada es m?s grave y m?s urgente de atenci?n en la Venezuela de nuestros d?as que el sufrimiento de los venezolanos. Nada m?s apremiante que lograr la constituci?n de un gobierno de emergencia para atender la crisis econ?mica y social. Es inaplazable la constituci?n de un gobierno de profesionales y t?cnicos que logre resolver los problemas de hambre y de desolaci?n que est? padeciendo la poblaci?n venezolana. Un gobierno que pueda entablar negociaciones con los organismos financieros internacionales, que nos permitan contar con los recursos para superar la crisis.

Acaba de aparecer la encuesta de ENCOVI del Instituto de Investigaciones Econ?micas y Sociales de la Universidad Cat?lica Andr?s Bellos bajo la direcci?n de Luis Pedro Espa?a y Anitza Freitez. Los resultados no pueden ser m?s desoladores y m?s alarmantes. Ocho de cada diez venezolanos est?n viviendo en una situaci?n de pobreza extrema. Lo ?nico que aumenta en Venezuela hoy es el hambre, la desnutrici?n, la pobreza, la miseria y la desolaci?n. M?s de 22 millones de venezolanos se encuentran en situaci?n de pobreza extrema, es decir, en condiciones de miseria.

Nunca antes Venezuela hab?a vivido una situaci?n tan dram?tica. Las cifras de ENCOVI indican que nuestra situaci?n es s?lo comparable con lo que ocurre en los pa?ses m?s pobres de ?frica: Nigeria, Chad, Congo y Zimbabwe.

Entre el a?o 2013 y el a?o 2019 la ca?da del producto interno fue del 70% y tuvimos un proceso de hiperinflaci?n que destruy? el salario, el ingreso familiar y el poder de compra de la familia venezolana. El ingreso promedio diario ha bajado a niveles ins?litos: setenta y cinco centavos de d?lar.

Somos el segundo pa?s con mayores niveles de desigualdad en Am?rica Latina.

Cuando en el mundo entero aumenta la expectativa de vida en Venezuela disminuye. La desnutrici?n infantil es escandalosa. Tambi?n aumenta la mortalidad infantil. El consumo de prote?nas representa el 34% de lo que deber?a ser. Aumenta la deserci?n estudiantil en proporci?n alarmante.

El gobierno del se?or Maduro no s?lo es que no est? en capacidad de resolver la crisis sino que cada d?a que Maduro est? en Miraflores la situaci?n se har? m?s grave.

Hace falta construir un gobierno nuevo lo m?s urgentemente posible y lo m?s democr?ticamente posible.

Seguiremos conversando.

Unión Nacional

Una de las tareas m?s importantes que tenemos que abordar los venezolanos es la de recomponer el sentimiento de Unidad Nacional.

El chavismo tuvo como objetivo estrat?gico, desde el primer d?a, dividir a la familia venezolana. Dividirnos entre revolucionarios -los que apoyan el gobierno- y contra revolucionarios -los que adversamos al gobierno. Dividirnos entre los de la cuarta y los de la quinta. Entre los ricos y los pobres. Entre los amigos del pueblo y los enemigos del pueblo. La consigna fue siempre la divisi?n.

Esa cultura de la divisi?n termin? permeando a todos los sectores de la vida nacional. Tambi?n en las filas de la oposici?n surgi? el fen?meno de la divisi?n de las opiniones, de las ambiciones y de los proyectos partidistas o personales.

Ahora nos toca trabajar por recomponer la unidad nacional. ?Reino dividido no prevalecer?? dice la Sagrada Escritura (Mc 3,24). En efecto los que han tenido ?xito y han sido capaces de construir un elevado nivel de vida a sus habitantes han sido pa?ses en donde ha prevalecido el acuerdo, el consenso y la solidaridad y no el odio y la divisi?n.

En la democracia, por definici?n, existen diversos puntos de vista y deben competir diversos intereses econ?micos, pol?ticos o sociales. El pluralismo y el debate c?vico son consustanciales a un r?gimen de libertades. Lo importante es no perder de vista que hay temas en los cuales por encima de las visiones parciales debe prevalecer el inter?s nacional.

Temas como la defensa de la soberan?a nacional y de la integridad territorial; la defensa de la Constituci?n Nacional como expresi?n del Pacto Social entre todos los ciudadanos para garantizar la convivencia pac?fica y civilizada; el dise?o de un programa m?nimo com?n que asegure a todos los ciudadanos bienestar econ?mico y social.

No es alrededor de un caudillo o de un partido pol?tico o de una alianza de partidos que se debe trabajar por la unidad. Es alrededor de un programa, de un compromiso de luchar unidos por asegurar el progreso institucional, econ?mico, social, cultura y ?tico de la sociedad.

En el Centro de Pol?ticas P?blicas Ifedec estamos trabajando en la direcci?n de promover un movimiento de Uni?n Nacional cuyo objetivo fundamental sea trabajar por la unidad de los venezolanos y por sustituir la cultura de la confrontaci?n por una cultura de la cooperaci?n.

Seguiremos conversando.

Tomás Moro

El lunes pasado, 22 de junio, se conmemor? en el calendario de la Iglesia Cat?lica el d?a de Santo Tom?s Moro ?patrono de los estadistas y de los pol?ticos?.

En esta hora de tanto desprestigio de la actividad pol?tica en Venezuela y en el mundo entero es bueno recordar la figura de un pol?tico admirable y venerable como lo fue Tom?s Moro.

Moro naci? en Londres en 1478 y muri? en la misma ciudad en 1535, v?ctima de una sentencia de muerte producida por su lealtad a los principios y por la consecuencia con sus convicciones religiosas.

Nos dej? varias lecciones. En primer lugar, el estudio. Un estadista, un pol?tico no puede pretender ejercer ese elevado apostolado sin hacer un esfuerzo por su formaci?n y por su preparaci?n. Tom?s Moro fue un abogado, fil?sofo, autor de obras fundamentales como Utop?a en donde desarrolla en una isla imaginaria sus ideas acerca de lo que deb?a ser un sistema pol?tico ideal.

Fue amigo muy cercano, consejero y canciller del Rey Enrique VIII. Pero entendi? que por encima de la amistad y de los cargos, honores y privilegios que puede deparar la vida p?blica est? la defensa de los principios y de las convicciones.

Tom?s Moro se opuso a la reforma protestante que estaba en boga en su tiempo y se opuso tambi?n a la separaci?n que promov?a su amigo y protector Enrique VIII de la naci?n inglesa de la Iglesia Cat?lica. Se neg? a reconocer la pretensi?n del rey de proclamarse como Jefe de la Iglesia en Inglaterra, desconociendo la autoridad del Papa y se neg? a consentir en la anulaci?n del matrimonio del rey con su esposa Catalina de Arag?n.

Enrique VIII pretendi? que Tom?s Moro prestara juramento de supremac?a, como se llam? al reconocimiento del rey como cabeza de la Iglesia en Inglaterra, y ?ste se neg? a conciencia de que con esa negativa estaba arriesgando su propia vida. En efecto, fue condenado por traici?n y ejecutado.

En el momento de su ejecuci?n se le escuch? decir: ?Muero como un leal servidor del rey, pero primero de Dios?.

El papa P?o XI lo canoniz? en 1935 como m?rtir de la iglesia y el papa Juan Pablo II lo declar? Santo Patrono de los estadistas y de los pol?ticos.

Tom?s Moro crey? que la pol?tica era una forma excelsa de la caridad, es decir, del amor al pr?jimo. Y as? la practic?. Ojal? el ejemplo de Tom?s Moro nos de muchos pol?ticos sabios y santos.

Seguiremos conversando.

Optimismo

A pesar de esta terrible crisis Venezuela tiene futuro. Una vez que cambien las circunstancias pol?ticas y tengamos un nuevo gobierno, debemos aprovechar nuestras ventajas competitivas y comparativas. Tratar? de mencionar diez motivos para el optimismo.

  1. Ubicaci?n geogr?fica. Somos un pa?s caribe, atl?ntico, amaz?nico y andino. Estamos cerca de la m?s poderosa econom?a del mundo: los Estados Unidos que, hist?ricamente, ha sido nuestro principal socio comercial y podr?a volver a serlo.
  2. Calidad de recursos humanos. Venezuela cuenta con gente muy preparada en todas las materias que importan para el desarrollo y el progreso. Hemos sufrido una dolorosa fuga de cerebros, pero estoy seguro de que con un cambio de gobierno muchos regresar?n con gusto a servir al pa?s.
  3. Venezuela sigue contando con un enorme potencial petrolero. Con buenas pol?ticas recuperaremos la industria y con buenas inversiones lograremos ser de nuevo una referencia en el mundo de los hidrocarburos.
  4. Igual pasa con los recursos mineros de Venezuela que son enormes.
  5. Desarrollo industrial. El socialismo del siglo XXI ha destruido el aparato industrial venezolano. Tendremos la oportunidad de reconstruir los polos de desarrollo industrial de todo el pa?s. Un desarrollo industrial con las ?ltimas y m?s sofisticadas tecnolog?as.
  6. El potencial agropecuario de nuestro pa?s es inconmensurable. Con un nuevo gobierno, con pol?ticas apropiadas y con sentido com?n Venezuela puede producir alimentos para satisfacer el mercado interno y para exportar.
  7. Turismo. La gran riqueza de Venezuela, hasta ahora no explotada, es el turismo. Genera divisas y genera empleo. Las posibilidades son enormes.
  8. Recursos hidrol?gicos. A Fidel Castro le escuch? decir en alguna oportunidad que ?l envidiaba mucho el petr?leo de Venezuela, pero que m?s todav?a envidiaba los recursos hidr?ulicos con que contamos.
  9. Potencial el?ctrico. Sin electricidad no hay desarrollo. Venezuela tiene recursos el?ctricos para satisfacer el mercado interno y para exportar.
  10. Infraestructura. A pesar de todos los esfuerzos que ha hecho el gobierno por destruir nuestra infraestructura f?sica, el pa?s siguen contando con una base importante para su progreso y su desarrollo

Por eso es importante que tengamos un nuevo gobierno lo m?s pronto posible y al menor costo posible.

Maduro

Recuerdo haber le?do una frase del gran poeta chileno, Pablo Neruda, que dec?a: ??Qu? sobrecogedor resulta para un poeta sentirse depositario de la confianza y de las esperanzas de un pueblo!?

Nicol?s Maduro no es poeta. Est? muy lejos de ser Pablo Neruda. No es tampoco depositario de la confianza ni de las esperanzas de su pueblo. Todo lo contrario. Pero Maduro tiene en sus manos la posibilidad de encender de nuevo las esperanzas de un pueblo. Nadie como ?l est? en capacidad de convocar a todos los sectores nacionales para abordar el cambio que el pa?s necesita y que los venezolanos reclaman.

El presidente Maduro tiene que tener conciencia del terrible sufrimiento y la insondable desesperanza que est? sufriendo el pueblo venezolano. Tiene que saber, adem?s, que mientras ?l permanezca en Miraflores los problemas que afectan a todos los venezolanos, particularmente a los m?s vulnerables, a los m?s pobres, no se resolver?n y, por el contrario, se agravar?n cada d?a m?s.

 Maduro comparte con quien fue su jefe y sigue siendo su fuente de inspiraci?n, Hugo Ch?vez Fr?as, la responsabilidad principal de la cat?strofe pol?tica, econ?mica, social y ?tica que est? sufriendo Venezuela. Esta cat?strofe tiene m?s de un cuarto de siglo. Se inici? el 4 de febrero de 1992 y cada d?a se agrava m?s.

Hoy Nicol?s Maduro tiene en sus manos la posibilidad de convocar a todos los sectores que influyen en la vida nacional par aun di?logo que tendr?a solamente dos puntos: formaci?n de un gobierno de emergencia nacional que est? en condiciones de enfrentar la crisis y de aliviar el sufrimiento de la gente venezolana y, en segundo lugar, un gran acuerdo de gobernabilidad para los pr?ximos veinte a?os.

Gobierno de emergencia, de unidad nacional, de inclusi?n. Un nuevo gobierno capaz de generar confianza dentro y fuera de Venezuela para salir de la hiperinflaci?n, de la recesi?n, del hambre, de la pobreza, de la miseria y del desaliento.

Un acuerdo nacional para abordar los temas relativos a la reconstrucci?n de la arquitectura institucional democr?tica del pa?s y a la construcci?n de una econom?a auto sostenida y diversificada que contribuya a financiar el bienestar de todos las familias venezolanas.

Maduro est? a tiempo de inscribir su nombre en la parte buena de la historia venezolana.

Seguiremos conversando.

Exhortación Apostólica

Encuentro que todos los documentos emanados de la Conferencia Episcopal Venezolana son muy importantes. Todos est?n inspirados por el m?s aut?ntico esp?ritu evang?lico y apost?lico. Los obispos son testigos de la verdad y act?an al servicio de la feligres?a confiada a su cuidado.

Hay, sin embargo, oportunidades en las que me parece que nuestros pastores han estado particularmente inspirados. Tal es el caso de la ?ltima exhortaci?n apost?lica.

Citar? algunos p?rrafos que se expresan con sobrada elocuencia sin necesidad de comentarios adicionales. Desde luego recomiendo su lectura completa.

Dicen los obispos: ?Los venezolanos estamos viviendo una dram?tica situaci?n de dolor, violencia y sufrimiento moralmente intolerable. La presencia de la pandemia no ha hecho sino poner en evidencia las m?ltiples carencias que sufre el pueblo y la incapacidad de dar respuestas adecuadas.?

?Se escucha un inmenso clamor que sube al cielo ante el desamparo de millones de hombre y mujeres sin recursos econ?micos, sin comida, sin medicina, sin trabajo, sin servicios adecuados de electricidad, agua, transporte, gas dom?stico y combustible.? ?Nuestro pueblo, todo, sin distinci?n, est? inmerso en una cadena de calamidades.?

?El pa?s est? cerca de una quiebra econ?mica de grandes proporciones.?

A la luz de estas realidades la Conferencia afirma: ?Es inaceptable que contin?e la situaci?n que vivimos. Urge una acci?n de gran calado, una sacudida ?tica y una convergencia pol?tico-social que nos encauce hacia el deseo com?n: un cambio fundamental.?

?No es eliminando al que piensa diferente que se saldr? de esta crisis, sino incluyendo en la b?squeda de soluciones concertadas a todos los factores pol?ticos y a las distintas instituciones que hacen vida en el ?mbito nacional.?

?Tenemos que lograr el cambio sin violencia y en paz. Urge lograr la reconciliaci?n y el perd?n construyendo caminos de justicia y vida.?

Termina la exhortaci?n diciendo: ?Llamamos pues, escuchando a nuestro pueblo, a un acuerdo nacional inclusivo de largo alcance que salve a Venezuela de la grav?sima crisis en la que se encuentra sumergida y a iniciar procesos para rescatar y recuperar el pa?s social, pol?tica y econ?micamente.?

Pide  que ?acompa?emos la b?squeda de una salida, que necesariamente pasa por la inclusi?n de todos? y la conformaci?n de instituciones p?blicas, con valores democr?ticos, que sirvan al pueblo y procuren el desarrollo humano integral y social.?

?M?s claro imposible!

La solución política

S?lo hay dos v?as para abordar la soluci?n de una crisis tan grave como la que estamos viviendo los venezolanos: la de las armas o la de la pol?tica, la raz?n y la inteligencia.

Las armas pueden ser nacionales o internacionales. Desde hace mucho tiempo he venido sosteniendo que la v?a de las armas no es probable y mucho menos aconsejable. No soluciona nada y agrava todo. Ser?a tr?gico que para resolver un problema tan grave como el que padece Venezuela haya que apelar a m?s violencia de la que ya hemos sufrido.

En estos d?as escuch? a un vocero de la oposici?n que dec?a: ?A Maduro ni agua?. Eso para reclamar m?s sanciones contra Venezuela. No se da cuenta quien as? se expresa que el ?ltimo venezolano a quien le faltar? agua, comida o gasolina es precisamente, al se?or Maduro.

Todos los venezolanos estamos padeciendo por la falta de agua, de comida, de gasolina y de muchas cosas m?s. Lo que los venezolanos necesitamos no son m?s sanciones sino una soluci?n. M?s sanciones nos conducir?n eventualmente a un destino como el de Cuba. Un pa?s abandonado a su suerte, con muchas sanciones y sin ninguna soluci?n.

La soluci?n de la crisis venezolana debe ser por la v?a de la raz?n, de la civilizaci?n, de la inteligencia y del patriotismo. Esa soluci?n pasa por la conformaci?n de un gobierno de emergencia nacional, un gobierno de unidad nacional, un gobierno que pueda abordar la soluci?n de los problemas de hambre, de colapso de los servicios p?blicos, agua, electricidad, gas dom?stico, gasolina, salud, seguridad, etc? con eficiencia y con la cooperaci?n de la comunidad internacional.

Para que ese gobierno de Unidad Nacional pueda tener ?xito debe contar con el apoyo de todos los venezolanos, de los que hoy respaldan al gobierno y de los que hoy estamos en oposici?n al actual gobierno.

Debe contar con el apoyo de los factores importantes de la vida nacional. Empresarios y trabajadores. Civiles y militares. Profesionales y t?cnicos. Hombres y mujeres.

Para lograr ese objetivo hay que abandonar la cultura de la confrontaci?n agonal. Es decir, aquello de que ?si yo gano t? est?s muerto y si t? ganas yo estoy muerto?. Esa cultura debe ser sustituida por una de inteligencia y patriotismo. Para resolver la crisis todos somos necesarios.

Seguiremos conversando.

Mañana

Ma?ana tendremos un mundo sin pandemia. Un mundo mejor, m?s fraterno, m?s solidario, m?s integrado. De la pandemia debe salir un mundo mejor.

Ma?ana Venezuela ser? un pa?s sin pandemia y sin los horrores de la crisis provocada por el socialismo del siglo XXI.

Tendremos una Venezuela mejor, fraterna, solidaria, unida. Un pa?s con democracia y con respeto escrupuloso por los derechos humanos. Un pa?s con progreso econ?mico y con prosperidad para todas las familias. Con prosperidad y con bienestar.

Al dejar atr?s la pandemia del corona virus y al superar las miserias del socialismo del siglo XXI podemos tener un pa?s con agua corriente para todos, con energ?a el?ctrica, con seguridad personal y social, con transporte, salud y educaci?n para todos.

Un pa?s con una moneda respetable. Con unos bol?vares que nos permitan comprar los bienes y servicios que necesitamos para vivir bien, un pa?s sin inflaci?n y sin recesi?n. Un pa?s con un gobierno que no sea objeto de sanciones internacionales. Un pa?s que puede exportar e importar de acuerdo a sus conveniencias.

Ma?ana tendremos un pa?s en el que todos los ciudadanos puedan vivir en paz. Un pa?s en el que haya elecciones transparentes para elegir a nuestros alcaldes y concejales, a nuestros gobernadores y diputados a los Concejos Legislativos regionales, al Presidente de la Rep?blica y a los diputados a la Asamblea Nacional.

Ma?ana, cuando dejemos atr?s a la pandemia y al socialismo del siglo XXI, los venezolanos podremos vivir en un pa?s sin desabastecimiento, sin alto costo de la vida, y sin pobreza.

Un pa?s que vuelva a ser una referencia en la producci?n, refinaci?n y comercializaci?n del petr?leo. Un pa?s que atraiga inversiones importantes, nacionales e internacionales, p?blica y privadas para que haya empleos decentes para todos. Empleos  productivos, bien remunerados y estables. Con trabajadores orgullosos de su productividad.

Ma?ana los venezolanos volveremos a cantar nuestras canciones, a recitar nuestros poemas, a celebrar nuestras fiestas, a rezar nuestras oraciones, a re?r con alegr?a y a llorar cuando toque, pero no todos los d?as.

Hay ma?ana. Los venezolanos tenemos futuro y tenemos futuro porque tenemos un pueblo noble y generoso y mucha gente competente como para asegurar un ma?ana mejor para todos?

Seguiremos conversando.

No hay otra

La situaci?n pol?tica econ?mica y social de Venezuela es grave, muy grave. Todo indica que nos movemos hacia una situaci?n todav?a peor que la que estamos viviendo. La mayor?a de nuestros compatriotas est?n viviendo una situaci?n insostenible.

Hambre, desempleo, inseguridad, falta de agua, de gas, de gasolina, de luz el?ctrica, de dinero. Es un estado colectivo de desolaci?n.

La situaci?n tiende a empeorar por culpa de la pandemia, por una parte, pero sobre todo por culpa del gobierno que se empe?a en apelar de nuevo a las pol?ticas fracasadas que nos han conducido a esta cat?strofe: los controles artificiales de la econom?a, control de cambios y control de precios, y el hostigamiento a lo poco que nos queda de empresa privada, como lo pone en evidencia el tratamiento a las Empresas Polar, que tienen una importancia social enorme.

Es un hecho evidente que el gobierno no est? en capacidad de resolver la crisis, ni de mejorar la situaci?n. Al contrario, mientras ese equipo permanezca en Miraflores la situaci?n de los venezolanos ser? cada d?a peor.

Es la hora de apelar al patriotismo, el amor por Venezuela, y a la inteligencia. El propio Presidente Maduro y sus colaboradores deben ser los primeros interesados en buscar y promover la formaci?n de un nuevo gobierno, un gobierno de amplitud y de unidad nacional que logre la colaboraci?n de venezolanos competentes, honestos y con ideas claras de lo que hay que hacer para sacar a Venezuela de la tr?gica situaci?n en la que se encuentra y voluntad firme de hacer lo necesario.

En 1939, cuando Europa fue siendo ocupada progresivamente por el monstruo del Nacional Socialismo y Gran Breta?a estaba sola enfrentando la amenaza que representaba Hitler, el liderazgo pol?tico ingl?s entendi? que se hac?a necesario convocar un gobierno de unidad nacional. As? lo hicieron y con mucho ?xito, afortunadamente para el mundo entero.

Venezuela est? viviendo una situaci?n de emergencia nacional parecida a la de Inglaterra antes de la guerra. Venezuela necesita que su liderazgo nacional, no s?lo los pol?ticos, sino todos los sectores, empresarios, trabajadores, gremios profesionales, la iglesia, gente representativa de la naci?n entera, sean capaces de organizar un gobierno de unidad nacional que logre enfrentar con ?xito la situaci?n.

La cultura de la confrontaci?n debe ceder lugar a la cultura del entendimiento y de la unidad,

Seguiremos conversando.

Citas Citables

?Cuando se juega a la pol?tica armada la racionalidad decrece y las posibilidades de di?logo y consenso se esfuman. El espacio pol?tico del centro se ve mermado por la succi?n incontrolable de los extremos. Y en una dial?ctica de extremos la sensatez no tiene cabida. Menos a?n si la dial?ctica de extremos se ve favorecida y estimulada por una din?mica internacional cercana signada por la militarizaci?n de la pol?tica?.

El texto es tomado de un querido y admirado amigo, Jos? Rodr?guez Iturbe, en su formidable biograf?a de Trotsky, p.301, publicada por la editorial Temis S.A.

El texto es tan elocuente que no necesita comentarios. Basta con pensar en algunos ejemplos que ilustran la pertinencia de esas palabras: por ejemplo, en la Alemania de 1933 con Adolfo Hitler socavando las bases de la Rep?blica del Weimar; o el caso de Italia desde 1922 con Benito Mussolini y el fascismo; o el caso de la rep?blica espa?ola en 1936 cuando termin? predominando ?la dial?ctica de los pu?os y de las pistolas? y, finalmente tres a?os de guerra civil en ?un fren?tico despe?adero de violencia?; o el caso del militarismo bolchevique en la Uni?n Sovi?tica; o el caso m?s cercano de Fidel Castro en Cuba.

Como lo dijo, con caracter?stica elocuencia, otro amigo muy querido y admirado, Pedro Nikken, poco antes de su fallecimiento: ?las victorias que la oposici?n democr?tica venezolana ha logrado conquistar en esta larga noche del socialismo del siglo XXI han sido todas por la v?a electoral. Las derrotas m?s severas se han producido cuando la oposici?n se ha apartado de la ruta electoral?. Son esas derrotas las que m?s han contribuido a afianzar un r?gimen impresentable como el que estamos sufriendo los venezolanos.

Diego Mart?nez Barrios, una figura importante de la rep?blica espa?ola dijo, refiri?ndose al gobierno de la rep?blica: ?Hay algo peor que el que un r?gimen se pierda y es que ese r?gimen caiga, maldecido por la historia, entre verg?enzas, l?grimas y sangre?.

Y termino con otra cita citable. Esta de Indalecio Prieto: ?Lo que no soporta una naci?n es el desgaste de su poder p?blico y de su propia vitalidad econ?mica, manteniendo el desasosiego, la zozobra y la intranquilidad?.

Seguiremos conversando.

José Gregorio

Hoy es 1? de mayo, D?a Internacional de los Trabajadores. Hacemos llegar en esta hora tan dif?cil y de tanto sufrimiento para el pueblo venezolano nuestro testimonio de solidaridad a todos los trabajadores. A los trabajadores que felizmente est?n trabajando y a los trabajadores que quisieran estar trabajando y no pueden hacerlo como consecuencia del enorme desempleo que el colapso econ?mico del pa?s ha producido.

A todos los trabajadores nuestra palabra de respeto, de afecto y de solidaridad. Y la renovaci?n de nuestro compromiso de seguir luchando para que en nuestro pa?s vuelva a brillar el sol de la libertad y de la democracia. Para que en Venezuela muy pronto puedan aplicarse medidas que contribuyan a la reconstrucci?n de la econom?a nacional y para que prevalezca un clima de justicia social, de trabajos para todos, de empleos decentes, modernos, productivos, bien remunerados y estables.

Los trabajadores venezolanos se merecen nuestro cari?o, nuestro afecto y nuestra solidaridad.

Pero hoy quiero dedicar este espacio a celebrar, con inmensa alegr?a, la noticia que nos ha transmitido su Eminencia el Cardenal Baltazar Enrique Porras, Arzobispo de Caracas. Seg?n esa informaci?n la congregaci?n de la causa de los Santos ha dado un paso fundamental en el proceso de Beatificaci?n del Venerable Dr. Jos? Gregorio Hern?ndez. La Comisi?n Teol?gica compuesta por 7 expertos que examin? el presunto milagro en la curaci?n de la ni?a Yaxury Sol?rzano ha aprobado por unanimidad el estudio hecho sobre el mismo.

Excelente noticia para todos los venezolanos, estoy seguro que no solo los cat?licos o los cristianos celebramos este acontecimiento. Somos todos los venezolanos los que compartimos la inmensa alegr?a con la que el Cardenal Porras nos ha transmitido la informaci?n.

Como lo recuerda muy oportunamente el Cardenal Arzobispo de Caracas, hace 102 a?os el Dr. Jos? Gregorio Hern?ndez dio lo mejor de s? mismo, junto con otros distinguidos colegas, para atender a los enfermos v?ctima de la llamada ?Gripe Espa?ola? que caus? estrago en el mundo entero y tambi?n entre nosotros los venezolanos.

Alabado sea Dios que en esta hora tan menguada nuestro Arzobispo nos ha transmitido una noticia que nos llena de inmensa alegr?a.

Seguiremos conversando.

Emergencia Nacional

Despu?s de la pandemia el mundo no ser? igual al que conoc?amos. Tampoco Venezuela ser? igual. Despu?s de casi un siglo de ser un pa?s petrolero, los venezolanos despertaremos a una nueva realidad.

Antes de la pandemia el mundo se estaba acercando a una recesi?n econ?mica importante. La pandemia ha paralizado la econom?a mundial. Con esa paralizaci?n la recesi?n de la econom?a mundial ser? m?s profunda.

Antes de la pandemia y desde hace unos cuantos a?os la econom?a venezolana ven?a padeciendo las dos peores enfermedades que pueda sufrir una econom?a: hiperinflaci?n y un grave estancamiento econ?mico. Ahora debemos prepararnos para m?s inflaci?n y para una recesi?n cada d?a m?s profunda. Como respuesta a la falta de divisas el gobierno ya ha reiniciado la vieja receta de imprimir dinero. Fabricando billetes sin valor. Ese dinero, por supuesto, contribuir? a inflamar m?s todav?a el incendio de la inflaci?n.

Lo que nos espera es un dram?tico incremento de la pobreza y de la pobreza extrema. Nos espera hambre, miseria y desolaci?n. Nos espera m?s desempleo. Deterioro del poder adquisitivo del salario y desabastecimiento de bienes y servicios.

Se har? m?s grave todav?a el colapso de los servicios p?blicos b?sicos: agua, electricidad, gasolina, transporte, salud, educaci?n y, por supuesto, la seguridad personal y colectiva.

La situaci?n es tan dram?tica que se impone un esfuerzo de unidad nacional. Como lo he venido diciendo desde hace mucho tiempo, y ahora con mucha m?s raz?n, se requiere la conformaci?n de un nuevo gobierno, un gobierno de emergencia nacional. Voces muy autorizadas lo vienen reclamando, el pa?s necesita un testimonio de patriotismo de todos los sectores. Hoy, m?s que nunca antes, se requiere recomponer la unidad nacional.

Despu?s que pase la pandemia hay que confrontar la nueva realidad econ?mica, pol?tica y social de Venezuela.

Recomponer la econom?a nacional es posible porque felizmente el pa?s cuenta con muchos recursos importantes adem?s del petr?leo. Va a ser necesario concurrir al financiamiento internacional. Pero en ese campo la competencia ser? feroz y Venezuela, con el gobierno que tiene actualmente, no est? en condiciones de acudir a esa competencia con alguna posibilidad de ?xito.

Seguiremos conversando.

Resucitó

El Se?or resucit?. El domingo pasado el mundo cristiano celebr? la m?s grande de todas las fiestas: la Resurrecci?n del Se?or.

Si el Se?or no hubiera resucitado ?vana ser?a nuestra fe?, como dice San Pablo. No tendr?an sentido la vida y las acciones de Jes?s en la tierra si no hubiera habido la resurrecci?n. Esa fue su promesa. As? como tambi?n la de su segunda venida.

Pero ?qui?n fue el que resucito? Resucit? el hijo del hombre. El Mes?as. Dios hecho hombre. El santo inocente que hab?a sido crucificado injustamente para la remisi?n del g?nero humano.

?Qu? significa la Resurrecci?n? Que Dios existe. Que Jes?s es el Mes?as. Que el mundo ha sido redimido. Significa que el amor triunf? sobre el odio. Que la vida triunf? sobre la muerte. Que la esperanza triunf? sobre el desaliento y que la alegr?a triunf? sobre la tristeza.

Este a?o la Resurrecci?n se presenta en medio de una pandemia universal. Pareciera que la enfermedad y la muerte se imponen en el escenario de todas las naciones. Para nosotros los venezolanos, adem?s, la fiesta de la resurrecci?n nos llega en medio de un panorama desolador de pobreza creciente, de colapso de los servicios p?blicos, de crisis pol?tica e institucional, de cat?strofe econ?mica y social. Una situaci?n grave que amenaza seguir agrav?ndose..

Millones de venezolanos padecen hambre y desamparo y sufren las consecuencias de la enfermedad, de la pobreza y de la desolaci?n.

Frente a este cuadro, la resurrecci?n del Se?or nos convoca a la esperanza.

No podemos dejarnos arrebatar la esperanza en un mundo mejor y en una Venezuela mejor.

Jes?s resucitado nos habla del triunfo del amor sobre el odio. Tenemos que apostar a una civilizaci?n del amor, de la solidaridad, de la fraternidad y renovar nuestra lucha por un mundo mejor y por una Venezuela mejor.

Jes?s resucitado es el s?mbolo del triunfo de la alegr?a sobre la tristeza.

Alegr?a de sabernos hijos de Dios, de reconocernos hermanos de todos los seres humanos. De saber que por encima de todas las adversidades vendr?n tiempos mejores.

Que las dificultades del presente est?n poniendo a prueba nuestra fortaleza, nuestro car?cter y nuestra confianza en la bondad del mundo y del g?nero humano.

No lo olvidemos: la Resurrecci?n del Se?or es el triunfo de la vida, del amor, de la esperanza, de la justicia de la verdad, de la alegr?a y, sobre todo, de la confianza en Dios y en su Divina Providencia.

Seguiremos conversando.

Viernes Santo

Tres fechas hay en el calendario lit?rgico de excepcional significaci?n: la Natividad del Se?or, la pasi?n y muerte que conmemoramos el d?a de hoy y la Resurrecci?n del Se?or sin la cual vana ser?a nuestra fe.

Estos d?as de semana santa son d?as para la reflexi?n. La circunstancia fortuita de que ha coincidido en este a?o con la terrible pandemia del coronavirus que, adem?s, nos ha impuesto un acuartelamiento forzado hace m?s propicio todav?a este tiempo para la reflexi?n.

?Qu? significa ser cristiano?

Ser cristiano significa seguir a Cristo, seguirlo en sus ense?anzas, en su palabra y, sobre todo, en el testimonio de su vida y de su ejemplo.

El cristianismo gira en torno a algunas virtudes fundamentales. La primera es el amor. El amor es fruto del esp?ritu, el primero y m?s importante de todos ellos. ?El que vive y camina conforme al Esp?ritu ama y sirve a los dem?s? dec?a San Pablo. Amor en primer lugar a Dios y tambi?n a los hijos de Dios.

?Amar a Dios sobre todas las cosas y al pr?jimo como a ti mismo? es el gran mandamiento, nos dice Jes?s (Mateo 22,37.39). Y Pablo nos advierte que ?el cumplimiento de la ley es el amor?.

Otra virtud asociada a la condici?n de ser cristiano es la alegr?a. Es inmensa la alegr?a de los pastores al recibir, antes que nadie, la noticia del nacimiento del hijo de Dios. E igualmente inmensa la alegr?a de los ap?stoles al constatar que el Se?or hab?a resucitado, tal como lo hab?a prometido. La alegr?a est? s?lo en donde triunfa la vida, en donde se va realizando el reino de Dios, que es ?justicia y paz y gozo en el Esp?ritu Santo? (Rom 14,17).

Ser cristiano es ser alegre y compartir la alegr?a con todos los seres humanos, con toda la creaci?n. Dar gracias por la vida, por la existencia y trabajar por construir el reino de Dios, con alegr?a, mientras esperamos con fe la venida definitiva del Se?or.

Amor y alegr?a son caracter?sticas de la fe cristiana. Tambi?n lo son la justicia y la paz. Y sin justicia no es posible la paz. La voluntad de bien y de uni?n que es la caridad se traduce en primer t?rmino, en un cristiano, en su preocupaci?n de vivir en el servicio pac?ficamente con todos. El t?rmino paz aparece en el nuevo testamento 90 veces.

Para m? ser cristiano es amar con alegr?a y trabajar por la justicia y por la paz.

Cuaresma

Tiempo de cuaresma. Tiempo para reflexionar sobre los temas m?s trascedentes de nuestra vida. Para meditar acerca del sentido de nuestra existencia como personas y como miembros de una comunidad.

Quiero dedicar este espacio a una de las bienaventuranzas: ?Bienaventurados los mansos porque heredaran la tierra.?

Hoy nos toca meditar sobre estos temas en medio de una terrible pandemia, que afecta al mundo entero, y en medio de una crisis prolongada que nos afecta a los venezolanos.

Humildemente le pedimos  a Dios que nos auxilie en esta oscuridad para superar la pandemia y nuestra terrible tragedia.

No seas vencido por el mal, sino vence con el bien el mal. (Rom 12,21).

En el evangelio la mansedumbre es algo espec?fico de Jes?s, una virtud que lo distingue. Es, por tanto, una caracter?stica que debe distinguir a los cristianos, a los disc?pulos de Jesucristo.

La mansedumbre es una virtud humana, una virtud que se opone a las actitudes de violencia, dureza, agresividad.

Ya en el Antiguo Testamente, en el libro de los N?meros, Mois?s es definido como un hombre manso, m?s que cualquier otro hombre sobre la tierra (Num 12,3).

Mateo, en el Nuevo Testamento, presenta a Jes?s como el nuevo Mois?s y nos presenta unas palabras suyas muy significativas: ?Vengan a m? todos los que est?n cansados y agobiados y yo les dar? descanso. Tomen sobre ustedes mi yugo y aprendan de m? que soy manso y humilde de coraz?n y encontrar?n descanso para sus vidas.? (Mt 11, 28-29). Porque es manso se propone como el que puede dar apoyo, paz, descanso a los que est?n cansados y agobiados.

Dice el Se?or: ?Hab?is o?do que se dijo `amar?s a tu pr?jimo y odiar?s a tu enemigo?. Pero yo les digo: amen a vuestros enemigos y oren por los que los persiguen.?

Jes?s exige romper con el c?rculo infernal del odio y la violencia. El cristiano no debe responder a la violencia con violencia, al mal con mal, al odio con odio, sino que debe responder con el amor, la oraci?n y la bendici?n.

Termino con una cita de Gandhi: ?La no violencia no es una renuncia a toda lucha concreta contra la injusticia. Al contrario, la no violencia es una lucha m?s activa, m?s eficaz y m?s concreta que la represalia, cuyo ?nico efecto es el aumento de la injusticia.?

Reflexiones

Una de las ventajas que produce el acuartelamiento al que nos ha reducido la pandemia del coronavirus es que nos deja tiempo para la reflexi?n.

Pensar, por ejemplo, en la importancia de las virtudes teologales: fe, esperanza y caridad. Lo importante y consolador que resulta la fe en Dios, en su divina providencia. Lo importante y consolador que resulta la esperanza. La esperanza en un mundo mejor, en un tiempo mejor, en una vida mejor. ?Qu? importante resulta no dejarnos arrebatar la esperanza!

Y la mayor de las tres virtudes teologales: el amor. El Papa nos llama a trabajar por construir una civilizaci?n fundada en el amor, el respeto, la tolerancia, la solidaridad y la fraternidad.

?Qu? distinto ser?a el mundo si en lugar del odio, la avaricia, el ego?smo, prevaleciera el amor! ?Qu? distinta ser?a Venezuela si pudi?ramos hacer que prevaleciera el amor! Tiempo para reflexionar en que las cosas a las que les atribuimos una importancia enorme no son tan importantes. En cambio hay otros asuntos fundamentales a los que no les prestamos suficiente atenci?n.

Reflexionar sobre que siempre hay algo espiritual detr?s de todo lo que ocurre, como dice Bill Gates.  Siempre hay algo bueno a?n detr?s de lo que consideramos como muy malo.

Reflexionar en el factor democr?tico que acompa?a a la pandemia. Frente a ella todos somos iguales. Ataca por igual a los grandes personajes y a la gente m?s humilde. Nos obliga a recordar que todos somos iguales. En la doctrina cristiana, todos somos hijos de Dios y, por lo tanto, hermanos y, adem?s, dotados de una dignidad muy elevada.

Reflexionar que el mundo, con todo lo grande que parece, es uno solo y que frente a la pandemia no hay fronteras que valgan, ni se necesitan pasaportes. Estamos todos conectados y lo que ocurre en China repercute en el universo entero. Las fronteras artificiales que han inventado los hombres tienen muy poco valor frente a un acontecimiento como el que nos ocupa.

Reflexionar sobre la importancia de la salud que tenemos que cuidar y proteger celosamente. La propia salud y la salud de los que nos rodean, de la familia, de los vecinos, de todos.

Reflexionar que la vida es muy corta y tenemos el deber de disfrutarla intensamente y no hay mejor manera que practicando el amor. Amar a Dios sobre todas las cosas y al hermano como a ti mismo. All? est? el secreto de la felicidad.

Coronavirus

La pandemia coronavirus est? conmoviendo al mundo entero y a Venezuela. Todos los gobiernos han tomado medidas excepcionales para combatir el flagelo. En Venezuela tambi?n se adoptan medidas de sentido com?n pero que son muy dif?ciles de implementar.

Una de las recomendaciones es la que se ha llamado ?cuarentena?. Es decir, que todos nos quedemos en nuestras casas para evitar contagios por el contacto personal o por participar en aglomeraciones. Otra recomendaci?n es observar rigurosamente las normas de higiene personal como, por ejemplo, lavarse con agua y jab?n.

Quedarse en la casa es muy f?cil para el que vive de su renta y est? suficientemente abastecido de alimentos y medicinas. Lamentablemente ese no es el caso de la mayor?a de los venezolanos. Por culpa de las pol?ticas equivocadas del gobierno nacional Venezuela est? sometida a una terrible crisis econ?mica y social. La abrumadora mayor?a de los venezolanos tiene que salir todos los d?as a luchar de sol a sol para conseguir la comida y las medicinas para la familia, sin mencionar a los que rebuscan la basura en busca de alguna cosa ?til o comestible.

Es muy dif?cil pedirle a un peque?o comerciante o a un vendedor ambulante o a un buhonero o a un transportista que se quede en su casa para cumplir con las recomendaciones del gobierno.

Es indignante constatar la cantidad de venezolanos que por culpa de la crisis provocada por el gobierno no tienen acceso al agua y mucho menos al jab?n. El gobierno nos recomienda lavarnos las manos frecuentemente con bastante jab?n. Parece oportuno y necesario recordarle que por culpa de sus pol?ticas equivocadas, la mayor?a de los venezolanos no tiene acceso ni al agua ni al jab?n.

La crisis del coronavirus sorprende a Venezuela en medio del colapso de los servicios de salud p?blica. Hemos tenido mucho dinero para comprar armas y bombas lacrim?genas. Pero el gobierno no se ha ocupado de mantener equipados nuestros hospitales y puestos de salud. Muchos tanques de guerra y tanquetas para suprimir las manifestaciones populares pero poca atenci?n a los servicios de salud para atender las necesidades de la poblaci?n.

Los venezolanos tenemos derecho a reclamar un mejor gobierno y una mejor calidad de vida. Ponerle fin al fulano socialismo del siglo XXI y comenzar a vivir bien en un clima de armon?a y de unidad nacional.

Unión Nacional

El pa?s necesita una gran convocatoria a la unidad nacional. Esa unidad solo ser? posible detr?s de un programa de reconstrucci?n de las instituciones, de reactivaci?n del aparato productivo, de justicia social y de re-equipamiento moral.

?Un reino dividido contra s? mismo, no prevalecer??. Los pa?ses que progresan son aquellos en los cuales sus fuerzas pol?ticas son capaces de alcanzar consensos fundamentales alrededor de objetivos colectivos.

El per?odo de mayor progreso en la historia de Venezuela, como naci?n independiente, fue el comprendido entre 1958 y 1998. Eso se debi?, a la existencia de un gran consenso entre las fuerzas pol?ticas y los factores fundamentales de la econom?a y de la sociedad. Ese consenso fue posible alrededor de la Constituci?n Nacional de 1961 y gracias a que los pol?ticos de la ?poca fueron capaces de poner los intereses de la naci?n por encima de los intereses partidistas.

Hoy, Venezuela necesita un nuevo consenso, una nueva convocatoria a la Uni?n Nacional, una nueva agenda para el progreso de todos y para asegurar el bienestar de la familia venezolana.

La agenda para esa gran convocatoria a la Unidad Nacional tendr? que incluir, en primer lugar, la reconstrucci?n de la arquitectura institucional del pa?s: Un gobierno que gobierne, un parlamento que legisle y controle la marcha de la administraci?n p?blica, un tribunal Supremo de Justicia integrado por magistrados de inobjetable solvencia moral. Procesos electorales transparentes y confiables y respeto al car?cter federal de la Rep?blica con fortalecimiento de las instancias regionales y locales de gobierno.

La agenda tendr?a que incluir una definici?n de pol?tica econ?mica que provoque la reactivaci?n del Aparato productivo para producir todos los bienes y servicios que necesitamos y todos los empleos que se requieren. Riqueza para todos. Empleo para todos y bienestar para todos, tendr?a que ser la consigna.

El programa de esa convocatoria a la Uni?n Nacional tendr?a que incluir como punto fundamental el compromiso de luchar por la Justicia Social. La Pobreza en Venezuela es un esc?ndalo. El pa?s tiene recursos suficientes para que, administr?ndolos con sentido de justicia, alcancen para satisfacer las necesidades b?sicas de la poblaci?n.

Una gran convocatoria a la Uni?n Nacional acompa?ada de una invitaci?n a ser mejores, a que cada uno de nosotros, los que hemos tenido el privilegio de nacer en esta tierra de gracia, seamos mejores. As? lograremos que Venezuela sea mejor.

Seguiremos conversando.

Autocrítica

He dedicado mis ?ltimos art?culos a comentar acerca de la responsabilidad del gobierno en la tragedia que ha acompa?ado a los venezolanos en este comienzo de siglo XXI.

Hoy me propongo hacer un ejercicio de autocr?tica. Los adversarios a este gobierno hemos cometido muchos errores.

Hay uno sin embargo que los incluye a todos: No hemos sido capaces de construir una verdadera Alternativa Democr?tica.

Para salir de un gobierno tan malo es indispensable que los ciudadanos cuenten con una alternativa clara y definida a la que sea posible entregarle la confianza para la alternabilidad.

Una alternativa supone un mensaje claro e ilusionante. Hasta ahora los mensajes emitidos por los voceros de las oposiciones se han limitado a denunciar los errores del gobierno. Hemos adolecido de un mensaje positivo y constructivo.

Se han hecho esfuerzos encomiables por elaborar un ?Plan Pa?s?. Hasta ahora esos esfuerzos permanecen ignorados por la mayor?a de los venezolanos. Necesitamos ?ideas-fuerza? que sean capaces de movilizar a los ciudadanos.

Tambi?n es necesario, para que exista una Alternativa Democr?tica, tener una direcci?n pol?tica unida, coherente y esclarecida. Hasta ahora, lo m?s que hemos podido lograr, es una coordinaci?n precaria de fuerzas pol?ticas poco representativas. Nos ha faltado una gran direcci?n pol?tica capaz de interpretar la voluntad de cambio de la mayor?a de los ciudadanos.

En tercer lugar, la Alternativa Democr?tica supone una eficiente organizaci?n geogr?fica y sectorial. Es decir, una organizaci?n presente en todos los rincones del pa?s y en todos los sectores sociales.

A veces da la impresi?n de que la oposici?n estuviera mejor organizada en Miami, en Bogot? o en Madrid que en Cuman?, en Maracaibo o en San Crist?bal.

Necesitamos una organizaci?n para lograr que el mensaje llegue a toda la geograf?a nacional. Necesitamos esa organizaci?n a la hora en que tengamos que defender el voto y derrotar  las trampas y  las maniobras.

Por ?ltimo, la existencia de una Alternativa Democr?tica supone la definici?n de una l?nea estrat?gica inteligente y capaz de lograr el objetivo de cambiar al gobierno.

No se trata de seguir apostando a soluciones m?gicas: golpes militares o invasiones extranjeras. Soluciones poco probables y nada deseables.

Se trata m?s bien de construir una Alternativa con un mensaje atractivo, con una organizaci?n eficiente, con una estrategia inteligente y con una direcci?n pol?tica coherente.

Seguiremos conversando.

Un gobierno sin pueblo

La semana pasada hice una breve relaci?n acerca de la responsabilidad de los gobiernos de Hugo Ch?vez y de Nicol?s Maduro en la tragedia que estamos viviendo los venezolanos. Habl? de los veinte a?os que han transcurrido bajo el imperio del llamado ?socialismo del siglo XXI?. Un desastre sin parang?n. Hoy quiero referirme a la responsabilidad que tiene el se?or Nicol?s Maduro y sus colaboradores en el presente y en el futuro inmediato de Venezuela y de los venezolanos. Es inconmensurable el sufrimiento acumulado por la familia venezolana en estos primeros veinte a?os del siglo XXI. Ese sufrimiento podr?a ser todav?a mayor en los pr?ximos a?os. Todo depende de la voluntad pol?tica de quienes dirigen al gobierno.

Si estuvi?ramos en un r?gimen parlamentario, hace tiempo que el gobierno habr?a perdido la confianza del parlamento y habr?a sido sustituido por un nuevo gobierno. As? ocurri? por ejemplo en el caso del se?or David Cameron en la Gran Breta?a cuando perdi? el refer?ndum del Brexit. Al d?a siguiente renunci? y al d?a siguiente fue sustituido por un nuevo gobierno sin que hubiera ning?n trauma institucional.

Lo mismo ocurri? en Espa?a recientemente. El se?or Mariano Rajoy perdi? la confianza de la mayor?a parlamentaria. Ese mismo d?a renunci? a la presidencia del gobierno y al d?a siguiente se estrenaba un nuevo gobierno encabezado por el se?or Pedro S?nchez.

En Venezuela no tenemos un r?gimen parlamentario sino un sistema presidencial. Es el pueblo y no el parlamento el que concede o retira su confianza. El gobierno, dura seis a?os en conformidad con la Constituci?n Nacional.

Es evidente, sin embargo, que el gobierno ha perdido la confianza de la mayor?a de los venezolanos. De eso da fe el consenso un?nime de todas las investigaciones de opini?n p?blica que merecen alguna credibilidad.

Tenemos un gobierno sin pueblo y un pueblo sin gobierno. En estas circunstancias lo aconsejable ser?a celebrar una consulta urgente al soberano. Una consulta al pueblo que es el depositario de la soberan?a nacional. Que el pueblo se exprese libre y soberanamente y con sus votos elija un nuevo Presidente y un nuevo gobierno.

Ese acuerdo le ahorrar?a al pa?s una enorme cantidad de sufrimientos y de angustias y permitir?a resolver de la manera m?s democr?tica y m?s respetuosa de la voluntad popular la crisis pol?tica que nos aflige.

Seguiremos conversando.

Responsabilidad

Lo que ha ocurrido en Venezuela en los primeros a?os de este siglo XXI es una tragedia de inconmensurable magnitud. Tragedia que se manifiesta, entre otras cosas, en el colapso de la arquitectura institucional de la Rep?blica, la desaparici?n del estado de derecho, la violaci?n de los derechos humanos, el regreso al caudillismo, al militarismo y al centralismo m?s asfixiante. La desaparici?n del concepto de la alternabilidad republicana y del principio de independencia y autonom?a de las diferentes ramas del poder p?blico.

Tambi?n se manifiesta esa tragedia en la cat?strofe de la econom?a nacional. Las gestiones de Ch?vez y de Maduro han producido la m?s grande inflaci?n del mundo y una recesi?n espantosa que ha empobrecido a Venezuela y a los venezolanos. Acabaron con PDVSA, con las llamadas empresas b?sicas, y con toda la econom?a nacional.

Tambi?n se manifiesta la tragedia en el tema social. Nunca hab?amos tenido tantas familias venezolanas viviendo bajo el nivel de pobreza. Nunca los pobres hab?an sido tan pobres. Hambre, miseria y desolaci?n es el saldo de la gesti?n del socialismo del siglo XXI en el ?rea social.

Tambi?n se manifiesta la tragedia nacional en el colapso de los servicios p?blicos, comenzando por los m?s b?sicos: agua, energ?a el?ctrica, gas, gasolina, pero tambi?n, salud, educaci?n, seguridad, comunicaciones. Hemos retrocedido a una situaci?n peor de la que exist?a en el siglo XIX. Tambi?n se manifiesta la tragedia en la crisis moral. Si algo ha prevalecido durante estos veinte a?os es la m?s escandalosa corrupci?n que pueda imaginarse. Cifras enormes que pudieron resolver los problemas del hambre y de la pobreza, se han ido por los desaguaderos de la corrupci?n m?s abyecta.

A todo esto podr?amos todav?a agregar el aislamiento internacional de Venezuela. Pasamos de ser un ejemplo de convivencia y de cultura democr?tica a ser un pa?s visto con l?stima.

?Qui?n tiene la culpa de este desastre? Todo comenz? el 4 de febrero de 1992. Todo continu? con aquel proceso constituyente convocado en contra de lo prescrito en la Constituci?n. Y todo se termin? de desarrollar con la gesti?n de dos presidentes sin ninguna preparaci?n y sin ninguna capacidad para desempe?ar esa alta magistratura.

Nosotros, los opositores a este r?gimen, podemos haber cometido muchos errores. En efecto los hemos cometido y los seguimos cometiendo. Pero nada puede ser comparable a la responsabilidad inconmensurable de quienes han estado al frente del gobierno.

Siria

Uno sabe c?mo comienzan las guerras. Lo que no se sabe es como se desarrollan, ni c?mo ni cu?ndo terminan. La guerra en Siria comenz? en mayo del 2011. Se inici? como una confrontaci?n de la mayor?a sun? contra el r?gimen din?stico de Bashar al ? Assad de la tribu de los Alau?s.

Han transcurrido nueve a?os del inicio de aquella matanza espantosa. Se han producido horrores que superan en crueldad a los peores ocurridos en cualquiera de las dos guerras mundiales del siglo pasado. Adem?s de la acci?n de la dictadura Siria, de Daeshi y de Al Qaeda, poco a poco se han ido incorporando al conflicto milicias Kurdas, Chi?es, turcas, de Hezbol? adem?s de la participaci?n de Ir?n y de Arabia Saudita, adem?s de la participaci?n de Rusia y de Estados Unidos y fuerzas de la coalici?n Europea.

Como ha dicho, en un art?culo dedicado a este mismo tema, mi amigo Leopoldo Mart?nez Nucete: ?Cuando las armas se oponen a las armas no hay modo de saber c?mo evolucionar? el conflicto, ni quienes lo liderar?n, ni cuando finalizar?, ni cu?l ser? el costo del mismo?.

Lo cierto es que la guerra en Siria ha servido de marco para degollamientos, muertes masivas por fuego a?reo y terrestre, desmembramientos, linchamientos y otras formas variadas de salvajismo y de crueldad. La guerra es una estupidez. La guerra representa el fracaso de la inteligencia, el fracaso de la pol?tica, el fracaso de la humanidad.

Cito de nuevo a Leopoldo: ?las desgarradoras im?genes de lo que ha ocurrido en la ciudad hist?rica de Alepo son una diana destinada a los ojos y o?dos de todo aquel que piense que no hay alternativa al conflicto y que no hay rutas negociadas para resolver diferencias pol?ticas entre gentes de una misma naci?n?.

Seguramente los que en Siria voceaban la palabra ?guerra? en abril o mayo del a?o 2011 lo hicieron con la misma frivolidad y con la misma ligereza con que lo hicieron los europeos cuando comenz? la primera guerra mundial.

Seguramente pensaron que la guerra ser?a cuesti?n de unos d?as, al cabo de los cuales regresar?an victoriosos los ej?rcitos en medio de marchas, desfiles y aclamaciones populares. Nunca se detuvieron a pensar en la infinita capacidad de destrucci?n f?sica, de asesinatos y de torturas que supone una apelaci?n a las armas de destrucci?n que se utilizan en una guerra.

La crisis venezolana est? tentando a los demonios de la guerra. Ojal? prevalezca la inteligencia, la humanidad y el buen juicio antes de que sea demasiado tarde.

Seguiremos conversando.

Fracaso

Uno de los poemas m?s conocidos del gran poeta venezolano Rafael Cadenas se llama ?Fracaso?. El poeta, por cierto, mereci? entre otros muchos reconocimientos el Premio Internacional de Poes?a ciudad de Granada, otorgado por el Ayuntamiento de esa ciudad en el a?o 2015.

Recuerdo el t?tulo del poema con motivo de la terrible crisis que estamos viviendo los venezolanos. El poema de Cadenas podr?a llamarse tambi?n elogio del Fracaso. Hay una l?nea en la que dice: ?Me has hecho humilde, silencioso y rebelde?.

Pertenezco a una generaci?n que tuvo el privilegio de disfrutar los mejores a?os de la historia de Venezuela como Rep?blica Independiente. De los doscientos a?os que llevamos ning?n tiempo fue mejor que el comprendido entre el final de la tiran?a gomecista en diciembre de 1935 al advenimiento del siglo XXI. Fueron a?os de progreso material, cultural, institucional. Venezuela lleg? a convertirse en un ejemplo para todo el continente y en una referencia en la lucha por la democracia y por la libertad.

La palabra ?Fracaso? sin embargo gravita sobre la conciencia de mi generaci?n. Alguna vez escrib? un art?culo intitulado: ?Tenemos democracia porque tenemos petr?leo? y me preguntaba ?Qu? pasar? cuando el petr?leo deje de ser el motor del desarrollo venezolano? ?Volveremos a los a?os del atraso, de la pobreza, del caudillismo, del militarismo, de las enfermedades?

Ya el petr?leo no es lo que era. Ya Venezuela  no es un modelo a seguir, ni una referencia para los que luchan por la democracia y por la libertad. Vivimos una ?ilusi?n de armon?a?, pero en los ?ltimos 20 a?os, hemos vuelto a parecernos a la Venezuela del siglo XIX, pero peor.

Nuestra generaci?n no fue capaz de construir una democracia estable, ni una econom?a auto sustentable, no logramos, la erradicaci?n de la pobreza, ni acabar con la corrupci?n, tampoco fuimos capaces de ganar la batalla de la educaci?n, de la ciencia y de la tecnolog?a.

En 1988 le present? al pa?s un programa para el cambio, para construir una Democracia Nueva. Fue un fracaso de mi parte no haber convencido a la mayor?a. La mayor?a prefiri? ?m?s de lo mismo?. Y las consecuencias las estamos sufriendo ahora.

Hoy contemplamos abrumados la incapacidad de nuestra clase pol?tica para resolver de una manera inteligente y civilizada nuestra crisis institucional y pareciera que la esperanza de muchos estuviera en que la fuerza del imperio termine componiendo lo que no fuimos capaces de componer nosotros.

Estrategias

La estrategia del Gobierno para las elecciones parlamentarias que deben celebrarse en este a?o 2020 est? clar?sima.

El Gobierno quiere repetir la misma estrategia utilizada en las presidenciales del a?o 2018. Es decir, unas elecciones que las gane la abstenci?n y que las cobre el Gobierno.

El Gobierno conoce las encuestas. El Gobierno sabe que si la gente vota, pierde. Y el Gobierno no quiere perder. El Gobierno quiere perpetuarse en el poder as? sea en contra de la voluntad manifiesta de los venezolanos que quisi?ramos un cambio de gobierno pronto.

La estrategia est? clar?sima: convocar las elecciones lo m?s temprano que sea posible. Hacer algunos cambios cosm?ticos en la composici?n del Consejo Supremo Electoral. Aceptar un acompa?amiento internacional inofensivo pero, sobre todo, lograr que la oposici?n no vote. Este es el punto m?s importante para la estrategia del Gobierno: Que la oposici?n se quede en su casa. Que la oposici?n contribuya con su abstenci?n a que el Gobierno vuelva a apoderarse de la Asamblea Nacional.

En las presidenciales del a?o 2018 el Gobierno ?triunf?? con una enorme mayor?a en contra. El CNE le atribuy? al candidato del Gobierno algo menos de seis millones de votos. El electorado venezolano es de 20 millones de electores. Quiere decir que catorce millones de electores venezolanos no votamos por Maduro. Sin embargo, Maduro sigue en Miraflores. Gan? la abstenci?n y cobr? Maduro. Tan simple como eso.

Frente a las elecciones parlamentarias ordenadas por la Constituci?n Nacional para este a?o 2020 el Gobierno aplicar? la misma estrategia. Dividir a la oposici?n, promover la abstenci?n y recuperar la Asamblea Nacional con una abrumadora minor?a de votos.

Fue inc?modo para el Gobierno haber perdido por paliza la elecci?n parlamentaria del a?o 2015. Ha sido inc?modo haber tenido que lidiar con una asamblea dominada por la oposici?n: El plan de dominio creciente de todos los ?rganos del poder p?blico les impone la necesidad de dominar tambi?n a la Asamblea Nacional. La ?nica manera de lograrlo es convencer al voto opositor de que se quede en su casa.

Ya comentaremos, en un pr?ximo art?culo, lo que deber?a ser una estrategia acertada para la oposici?n. Para no dejarnos arrebatar la ?nica de las tres ramas del poder p?blico que ha logrado escapar al control del oficialismo: la Asamblea Nacional.

Alternativa Democrática

Es dif?cil explicar que un gobierno tan malo y que ha causado tanto da?o a Venezuela y a los venezolanos haya podido sobrevivir durante tanto tiempo.

Una de las razones que explica el fen?meno es que los adversarios a este gobierno no hemos sido capaces, durante todos estos a?os, de construir una verdadera alternativa democr?tica seria y confiable. Es decir, no hemos sido capaces de dar el salto cualitativo de ser oposici?n a ser Alternativa Democr?tica frente al r?gimen.

Una Alternativa Democr?tica es una fuerza capaz de interpretar el anhelo de cambio que existe en la abrumadora mayor?a de los venezolanos.

Para que exista esa Alternativa Democr?tica tienen que darse algunas condiciones.

1.- Tiene que haber una Direcci?n Pol?tica unida y coherente. Hasta ahora hemos tenido algunos esfuerzos para coordinar a las diferentes fuerzas pol?ticas que aspiran a liderizar el cambio. Hemos tenido una federaci?n de peque?os proyectos partidistas,  pero no hemos logrado construir una fuerza opositora con una direcci?n pol?tica ?nica.

2.- La Alternativa Democr?tica tendr?a que contar con una narrativa compartida acerca de la situaci?n en la que estamos y el proyecto de pa?s que queremos construir entre todos. Prevalecen los proyectos partidistas y las agendas personales. No hay un proyecto com?n. Hay que asomar un programa ilusionante que inspire la confianza de los ciudadanos.

3.- Para que exista una Alternativa Democr?tica tiene que haber una organizaci?n presente en toda la geograf?a nacional y en todos los sectores sociales que act?an en la vida del pa?s.

4.- La Alternativa Democr?tica tendr?a que contar con una estrategia claramente definida. O son los votos o son las balas. No puede estar cambiando de estrategia en cada coyuntura. Si es la ruta electoral, que es la que yo aconsejo y recomiendo, tenemos que ordenan todos los esfuerzos a lograr el mejor resultado posible y las mejores condiciones en la direcci?n de aprovechar la ventaja comparativa que tenemos en ese campo.

Eso significa contar con un mensaje atractivo, con una organizaci?n eficiente y con una estrategia inteligente.

Eso significa no seguir esperando una salida m?gica por la v?a de un golpe militar o de una invasi?n extranjera. Eso significa ganarnos la confianza y el respaldo de los ciudadanos.

Seguiremos conversando.

Copei: 74 años

El lunes 13 de enero se conmemor? el aniversario de la fundaci?n del partido social cristiano Copei. ?Que falta tan grande hace en la Venezuela actual un gran movimiento pol?tico inspirado en los valores del humanismo cristiano!

Copei podr?a estar liderizando una verdadera Alternativa Democr?tica frente al r?gimen imperante.

Las banderas que acompa?aron a Copei en sus a?os de esplendor se corresponden con las m?s sentidas necesidades de la pol?tica actual venezolana.

Copei naci? para luchar por la democracia, por el estado de derecho, por la alternabilidad republicana, por la defensa de los derechos humanos, por una Venezuela sin presos pol?ticos, sin exilados, sin perseguidos, por la Unidad Nacional, por el respeto a las regiones. Todas esas banderas tienen una vigencia insoslayable. Pero Copei naci? tambi?n para luchar por el progreso y el desarrollo econ?mico. Por una econom?a capaz de producir todos los bienes y servicios requeridos para el bienestar de la poblaci?n. Por una econom?a capaz de generar empleo decente y bien remunerado a todos los trabajadores del pa?s. Por una econom?a sin inflaci?n, sin recesi?n.

El ejemplo para Copei era el de la ?econom?a social y ecol?gica de mercado? llevada adelante con enorme ?xito por el Partido Dem?crata Cristiano Alem?n dirigido por Konrad Adenauer y por Ludwig Erhard. Ese modelo fue el que hizo posible el milagro de la reconstrucci?n de Alemania despu?s de la segunda guerra.

Copei naci? para luchar por la «Justicia Social en una Venezuela mejor». Ese fue el lema fundacional del partido. Lucha por la Justicia Social. Es decir, luchar a favor de los pobres, de los m?s necesitados, de los m?s vulnerables. Luchar por construir una sociedad sobre la base de la equidad en la que todos los ciudadanos tengan acceso a los bienes fundamentales de la civilizaci?n y en donde prevalezca la igualdad de oportunidades para todos.

Copei naci? para luchar por la reconciliaci?n de la ?tica con la pol?tica. Es decir, un pa?s sin corrupci?n. Un pa?s respetuoso de los valores ?ticos y de los principios morales.

Copei creci? ininterrumpidamente desde su fundaci?n en 1946 hasta el a?o de 1992. En 1993 comenz? la decadencia con la divisi?n, el pragmatismo y la ins?lita decisi?n de algunos dirigentes de poner al destino del partido en manos de los tribunales de justicia manejados por el gobierno.

?Vendr?n tiempos mejores!

A?O NUEVO

Ha llegado el a?o 2020. Un a?o cargado de esperanzas pero tambi?n de preocupaciones.

?Qu? quisi?ramos conseguir en este nuevo a?o? Cosas muy sencillas de decir, pero dif?ciles de alcanzar. Quisi?ramos, por ejemplo, un gobierno nuevo. Un gobierno respetuoso de la Constituci?n Nacional y del estado de derecho. Un gobierno que trajera paz, progreso y bienestar para todas las familias venezolanas. Quisi?ramos un cambio de gobierno pac?fico, civilizado, ordenado y constructivo. Un cambio por la ruta electoral, constitucional y sin violencia. Ese objetivo se puede lograr. Depende de todos nosotros. Depende de los que est?n con el gobierno pero tambi?n de los que adversamos a este gobierno.

El a?o que comienza, por mandato de la Constituci?n, es un a?o electoral. Toca elegir una nueva Asamblea Nacional. Ojal? el liderazgo pol?tico, gobierno y oposici?n, logren acuerdos que permitan rescatar la confianza de los ciudadanos en el voto, en la ruta electoral que es la ?nica v?a civilizada para resolver los problemas de una naci?n democr?tica.

El a?o 2020 debe ser el a?o de la recuperaci?n de la econom?a nacional. De acabar con la inflaci?n y con la recesi?n. Ambas enfermedades son curables. Sabemos cu?l es la manera de acabar con ellas: Disciplina fiscal, abandonar la emisi?n de dinero inorg?nico, estimular la producci?n y la productividad, acabar con el control de cambios y el control de precios, promover inversiones nacionales e internacionales y recordar que el pa?s tiene con que producir los bienes y servicios que requiere para su propio abastecimiento.

El 2020 es un a?o para ocuparse de la cuesti?n social. Nunca hab?amos tenido tanta y tan injustificada pobreza en nuestro pa?s. La eliminaci?n de la pobreza representa una prioridad nacional por razones morales, pero tambi?n por razones de car?cter pol?tico y econ?mico.

En el mundo se vive un proceso de calentamiento social. Desde Santiago de Chile hasta Par?s se siente la voz de protesta de quienes reclaman Justicia Social, igualdad de oportunidades y respeto a la dignidad de las personas. En Venezuela las causas para la protesta social son m?s que evidentes.

El a?o 2020 representa un tiempo para ocuparse de la calidad de la vida de los venezolanos, del empleo, del ingreso familiar, de la salud, de la educaci?n, de la seguridad personal y colectiva, del suministro estable de agua y energ?a el?ctrica para todos, del transporte, de la vialidad, de la gasolina, del gas para uso dom?stico e industrial. En una palabra, de todo aquello que contribuya a lo que el Libertador llamaba ?la mayor suma de felicidad posible?.

Todas esas metas son alcanzables. Todo depende de nosotros. Somos nosotros los venezolanos lo que tenemos que lograr el progreso y la felicidad de nuestro pa?s.

El liderazgo pol?tico tiene una enorme responsabilidad, pero la soluci?n depende de todos.

Calentamiento Social

Desde hace algunos a?os se ha puesto de moda el tema del calentamiento global. Nada menos que su Santidad, el Papa Francisco emiti? una excelente enc?clica Laudato Si hablando sobre el tema con singular elocuencia y propiedad.

Yo quiero hablar hoy del calentamiento social. En Am?rica Latina se est?n produciendo grandes manifestaciones que ponen de manifiesto la existencia de un inocultable fen?meno de calentamiento social.

Uno de los casos mas representativos es el de Chile. Un pa?s que fue presentado por su Presidente como un oasis en un continente muy convulsionado. Y ten?a raz?n, Chile hab?a superado admirablemente el tr?nsito de una dictadura muy sangrienta a una democracia ejemplar. Hab?an logrado tambi?n un ?xito econ?mico significativo. Chile era una de las econom?as mas exitosas en el subcontinente. Lamentablemente no le pusieron suficiente atenci?n al tema social y de pronto explot?, con extremada virulencia, el resentimiento social acumulado en las entra?as del pueblo chileno.

Recuerdo que poco despu?s de terminar el gobierno de don Patricio Aylwin tuve ocasi?n de conversar con ?l y de felicitarlo por el ?xito indiscutible de su gesti?n al frente del gobierno y me respondi? con tono de preocupaci?n, que lo que le angustiaba era que el tema social no hab?a sido suficientemente atendido. Que al lado de enormes fortunas hab?a cuadros de miseria y que esa situaci?n no era sostenible.

En Argentina el calentamiento social se puso de manifiesto en las urnas electorales. All? el triunfo de los candidatos justicialistas refleja una protesta social contra las pol?ticas ?modernizadoras? de la administraci?n Macri. Un gobierno que hab?a despertado tantas expectativas como el de Macri termin? siendo derrotado por el calentamiento social. Colombia es otro ejemplo relevante.

Pero no es solo en Am?rica Latina, son varios los pa?ses europeos, comenzando por Francia en los que hay se?ales de calentamiento social muy evidentes. Una huelga general sin precedentes ha sido convocada contra la administraci?n del Presidente Macr?n. Italia y Espa?a no se quedan atr?s.

Nuestro continente latinoamericano aparece en las estad?sticas m?s confiables como el continente con el mayor ?ndice de desigualdad social. Pocos ricos, muy ricos, y muchos pobres muy pobres. Por eso, no pueden extra?arnos los s?ntomas y las manifestaciones de ese proceso de calentamiento social.

Seguiremos conversando.

¿Y ahora?

Luchar por Venezuela y por los venezolanos. Combatir por nuestros ideales: Democracia, Justicia y Paz. Despu?s de este nuevo zarpazo del gobierno, no queda otra alternativa que seguir trabajando por las cosas en las que creemos.

Fue un error grav?simo, judicializar al partido. El pleito interno llev? a algunos compa?eros a acudir a los tribunales a dirimir sus diferencias, sabiendo que los tribunales  de justicia est?n al servicio del gobierno.

Fue un gran acierto del Comit? liderizado por Mercedes Malav? lograr la ?desjudicializaci?n? del partido Copei.

Por fin se logr? liberar a Copei de la intervenci?n judicial. Se cerr? el expediente infame. Una Asamblea Social Cristiana eligi? una directiva encabezada por una figura admirable. Mercedes Malav? representa una referencia ?tica, pol?tica e intelectual de primera categor?a. Es un refrescante testimonio de autenticidad y de liderazgo en la s?rdida pol?tica venezolana. Su presencia en los medios ha sido una bocanada de esperanza y de cambio.

Mercedes Malav? era demasiado para la enorme mediocridad que representa el gobierno. Todo conspira para que Venezuela no pueda sacudirse el clima de zancadillas y de miserias que caracteriza el debate pol?tico actual. Un zarpazo del inefable T.S.J volvi? a poner en evidencia que para el gobierno, no hay espacio para la grandeza, para los nobles ideales, para los prop?sitos patri?ticos.

La Directiva copeyana encabezada por Mercedes Malav? hizo varias cosas positivas: En primer lugar, logr? sacar al partido del T.S.J. En seguida, logr? revalidar al partido. En tercer lugar, fueron a votar en las elecciones presidenciales del a?o 2018 y Copei logr? cerca de un mill?n de votos.

Esa directiva encabezada por Mercedes Malav? comenz? un trabajo de refrescamiento de Copei. Fortalecimiento organizativo desde las bases municipales y parroquiales. Un  mensaje de solidaridad con los venezolanos que sufren las consecuencias de la crisis. Defensa de los valores m?s fundamentales de la doctrina social cristiana: la dignidad de la persona, la democracia, la Justicia Social, la Paz, la convivencia civilizada y la ruta electoral.

El gobierno pretendi? hacer de Copei un instrumento d?cil al servicio de sus intereses. Gente como Mercedes Malav? y quienes la acompa?aron lealmente en esa tarea ?ni se compran ni se venden?. El gobierno tiene mucho poder y mucho dinero. En Copei existen reservas de mucha dignidad y de mucho compromiso con los ideales.

Ahora, m?s que nunca, debemos seguir adelante en la lucha por Venezuela, por los venezolanos, por la Democracia y por la Justicia Social.

Seguiremos conversando.

La Misión

?Cu?l ser? la misi?n de los cristianos frente a la dolorosa realidad de Venezuela hoy?

El evangelio lo dice muy claro: ?..Jes?s design? a setenta y dos disc?pulos y los mand? a los pueblos dici?ndoles: -P?nganse en camino; yo los env?o como corderos en medio de lobos. No lleven ni dinero, ni morral, ni sandalias. Cuando entren en una casa digan: Que la paz reine en esta casa. Ya se acerca a ustedes el Reino de Dios-? (Lc10, 1-12; 17-20).

Debemos ser ?mensajeros de paz?. Pero no puede haber paz en donde no hay justicia. En nuestro pa?s  la primera tarea de los cristianos como ?mensajeros de la paz? es luchar contra toda forma de injusticia. Por eso estamos comprometidos a luchar contra este gobierno que ha sembrado a Venezuela de injusticia y de sufrimiento. Por eso tenemos que luchar por darle un gobierno nuevo lo m?s pronto y lo menos traum?ticamente posible.

?Mensajeros de la Paz? contra toda forma de violencia.

Luchadores por la justicia contra toda forma de explotaci?n.

Abanderados del amor, de la fraternidad y de la solidaridad contra toda manifestaci?n de odio y de venganza.

La misi?n de los cristianos en la Venezuela contempor?nea es ser agentes de la paz, de la justicia, de la solidaridad, del amor. Pero tambi?n es nuestro deber ser agentes de la esperanza, dar palabras de consuelo, convocar a todos a no resignarnos, a no rendirnos, a luchar con constancia y con perseverancia. Nuestra misi?n es la de trabajar por una Venezuela mejor.

Tenemos el deber de imaginar una Venezuela nueva. No podemos resignarnos ni conformarnos con la Venezuela que tenemos. La lucha de los cristianos tiene que ser a favor de cambio. Tenemos el deber de apelar a la inteligencia y al patriotismo de los venezolanos de todos, de los dirigentes y de los ciudadanos de a pie. No son los caminos de la violencia los que nos pueden conducir a la construcci?n de una nueva civilizaci?n fundada en el amor y en la solidaridad. Es el camino de una lucha recia, s?lida, perseverante, inteligente y patri?tica.

Hasta ahora el gobierno ha tenido ?xito cultivando el odio, la divisi?n y la confrontaci?n.

Ha llegado la hora de hacer prevalecer la unidad nacional con un programa de paz, de justicia, de reconciliaci?n, de progreso, de bienestar y de felicidad.

Un mundo mejor es posible. Una Venezuela mejor tambi?n es posible.

Flojera cívica

Hay sectores de la oposici?n venezolana que han sido v?ctimas de una terrible enfermedad: la flojera c?vica. Se han cansado de 20 a?os de fracasos en el esfuerzo por darle a Venezuela un gobierno diferente. Apuestan a soluciones m?gicas: un golpe de estado o una invasi?n extranjera. Ninguna de esas dos hip?tesis es probable y menos deseable.  Les da flojera asumir la otra alternativa.

Cuando R?mulo Betancourt se propuso construir un partido pol?tico lo primero que hizo fue elaborar una interpretaci?n de la realidad venezolana con una propuesta de cambio. Despu?s recorri? la geograf?a venezolana para que no hubiera ning?n lugar sin una casa de Acci?n Democr?tica.

Trabaj? intensamente por la organizaci?n del pueblo y elecciones universales, directas y secretas. 

A?os m?s tarde sucumbi? a la tentaci?n golpista y termin? arrepentido de haberlo hecho.

La historia del otro gran partido democr?tico fue similar. Caldera y los fundadores de Copei formularon una propuesta a los venezolanos y se dedicaron a sembrar en toda la geograf?a nacional el ideal social cristiano.

La realidad actual de Venezuela nos obliga a un trabajo constante con el pueblo, al lado del pueblo, con los ciudadanos, con todos los sectores sociales. Un trabajo que cuente con una propuesta atractiva. Con una interpretaci?n cabal de la realidad actual del pa?s y una invitaci?n a construir un pa?s mejor.

La hora actual exige una convocatoria seria y sincera a la unidad nacional No se trata de amalgamar a peque?as parcelas pol?tico-partidistas. Se trata de responder a la estrategia del r?gimen  que apuesta a la divisi?n de los venezolanos con una convocatoria a la unidad de todos los venezolanos alrededor de un programa de unidad nacional.

La hora actual reclama un trabajo de organizaci?n de los ciudadanos parecido al que en su tiempo asumieron Betancourt y Cadera. La organizaci?n de los venezolanos en todos los rincones del pa?s para derrotar al r?gimen y sustituirlo por un gobierno de unidad y de inclusi?n.

Un mensaje ilusionante y movilizador, una organizaci?n eficiente, una estrategia inteligente y trabajo, mucho trabajo.

La flojera es mala consejera. Sentarnos a esperar la acci?n del general X o la invasi?n del se?or Trump puede ser m?s c?modo, pero, repito, no parece probable y definitivamente no es deseable ni conveniente. S?lo el pueblo salva al pueblo.

Lecciones de Bolivia

Lo de Bolivia tiene cantidad de ense?anzas para todos los pa?ses del mundo, pero particularmente para nosotros los venezolanos.Es un error muy grave intentar perpetuarse en el poder. La democracia por definici?n es alternabilidad en el ejercicio del poder.

Fue un grave error de Evo Morales intentar perpetuarse en el poder. Es tambi?n un grave error de Nicol?s Maduro. Son muy sabias las Constituciones que prohiben la re-elecci?n presidencial.Es un error muy grande el mesianismo, el caudillismo, la soberbia. Ya lo dijo hace muchos a?os un ingl?s muy sabio, Lord Acton: ?El poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente?.

El poder debe ejercerse con modestia y con humildad. Sentirse un caudillo imprescindible y una figura mesi?nica es un error que se paga muy caro. Sobre todo cuando al mismo tiempo se pretende mantener una apariencia de democracia.!

Qu? error tan grande es no escuchar la voz del pueblo!? Los dictadores tienden a o?r solamente a los ?ulicos, a los incondicionales, a los cortesanos. Pocas veces advierten que ?el pueblo est? bravo?.

El pueblo en Bolivia estaba muy bravo. El pueblo en Venezuela est? muy bravo.Es un error muy grave negociar sin verdadera intenci?n de acordar medidas que ayuden a resolver los problemas.

Sentirse muy inteligentes porque negocian ?para ganar tiempo? y no para lograr consensos indispensables para la salud de la Rep?blica.Evo Morales termin? ofreciendo un nuevo Consejo Nacional Electoral y unas nuevas elecciones. Ya era muy tarde. Ten?a que haberlo hecho temprano. Lo hizo muy tarde.

Nicol?s Maduro est? a tiempo de contribuir a que Venezuela tenga un nuevo Consejo Nacional Electoral y un proceso electoral transparente para elegir Presidente de la Rep?blica y Asamblea Nacional. Ojal? no retrase esta decisi?n.Una lecci?n adicional de la experiencia boliviana: !

Qu? importante es que la oposici?n participe en los procesos electorales! No se participa para legitimar a las dictaduras. Se participa para derrotarlas y para desenmascararlas.

La oposici?n boliviana no desperdici? la ruta electoral. Todo lo contrario. Aprovech? la ruta electoral, con todas sus limitaciones, para movilizar al pueblo, a los ciudadanos, a la opini?n p?blica nacional e internacional.No hay un instrumento m?s eficiente para movilizar a un pueblo que un proceso electoral.

Nueva oportunidad

Se nos presenta una nueva oportunidad a los venezolanos para superar la crisis que estamos viviendo desde hace unos cuantos a?os. El pr?ximo a?o, por mandato de la Constituci?n Nacional, ser? a?o de elecciones. Tenemos que elegir una nueva Asamblea Nacional. No podemos desaprovechar esa oportunidad para avanzar en el camino de sustituir al llamado socialismo del siglo XXI. Todas las encuestas indican que es abrumadora la mayor?a de los venezolanos que queremos cambiar al gobierno. Tenemos la oportunidad de demostrar que contamos con esa mayor?a eligiendo una Asamblea Nacional comprometida con el cambio.

Ser?a ideal que adem?s pudi?ramos elegir un nuevo Presidente de la Rep?blica. Eso ser?a muy conveniente para superar la crisis nacional. De lo que s? estamos seguros es que habr? elecci?n de Asamblea Nacional.

Para concurrir a esas elecciones debemos lograr que las condiciones cambien. Es necesario, por ejemplo, tener un nuevo Consejo Nacional Electoral. Un ?rbitro que merezca la confianza de todos los venezolanos.

El gobierno conoce las encuestas. El gobierno sabe que la mayor?a de los venezolanos queremos un gobierno nuevo. El gobierno sabe que mientras m?s venezolanos vayamos a votar, m?s seguro ser? el triunfo de la alternativa democr?tica. Por eso es que el gobierno no quiere que los venezolanos salgamos a votar. Por eso es que el gobierno har? todas las maniobras a su alcance para desanimar a los venezolanos, para convencer a los electores que no vale la pena votar.

Tan importante como la elecci?n de un nuevo C.N.E, es lograr que los partidarios del cambio estemos organizados en todos los Centros de votaci?n para defender la transparencia del proceso electoral. Estoy convencido de que las trampas se hacen m?s en las mesas de votaci?n que en la c?pula del C.N.E. Por eso, es responsabilidad de nosotros, de los que queremos derrotar al gobierno y avanzar hacia una democracia nueva, el defender los votos de los ciudadanos en las mesas de votaci?n.

Otra responsabilidad de nosotros es la de postular buenos candidatos de consenso. Candidatos comprometidos a servir a los ciudadanos y a las comunidades. Candidatos que contribuyan a elevar la calidad del debate pol?tico en nuestro pa?s y a construir un futuro de esperanza y de cambio para Venezuela.

Ojal? no desaprovechemos esta nueva oportunidad.

Ganar, cobrar, gobernar

Ganar significa lograr el cambio de gobierno lo m?s pronto posible y lo m?s civilizadamente posible. No se trata solo de cambiar al gobierno, se trata de cambiar el sistema, el r?gimen, la manera de gobernar que hemos tenido en los ?ltimos a?os. Ganar significa demostrar que tenemos suficiente inteligencia y patriotismo como para logar el cambio con la celeridad que las circunstancias lo exigen y con la civilidad que es deseable. Se puede ganar con balas y con violencia o con votos y en paz. Yo, desde luego recomiendo que lo intentemos con los votos y pac?ficamente. Con las balas lo veo poco probable y nada aconsejable.

Cobrar significa lograr la transferencia pac?fica del gobierno de manos de quienes lo detentan actualmente a las manos de un nuevo gobierno. Para conjugar ese verbo exitosamente es necesario apelar de nuevo a la inteligencia y al patriotismo. Si estamos amenazando a los actuales gobernantes de que al salir del gobierno los vamos a someter a una persecuci?n implacable y a unos castigos humillantes, estaremos dificultando la conjugaci?n exitosa del verbo. La experiencia universal en todos los pa?ses que han logrado salir de reg?menes dictatoriales y acceder a sistemas democr?ticos es que se han ofrecido garant?as a los detentadores del poder de que no ser?n v?ctimas de una ?cacer?a de brujas? sino que se har? prevalecer la verdad y la justicia dentro de un ambiente en el que impere el estado de derecho.

Y gobernar. No basta con cambiar al gobierno, es necesario entender que la tarea de gobernar a Venezuela una vez que se produzca el cambio ser? una tarea cicl?pea. Son muchos los problemas acumulados. Es muy grave la crisis econ?mica y social que se debe enfrentar y resolver. Es enorme el esfuerzo de reconstrucci?n de la arquitectura institucional del estado democr?tico. Para todo eso ser? indispensable que exista un ambiente de sosiego y de armon?a entre todos los factores pol?ticos y econ?micos. En un ambiente de confrontaci?n irracional y en una especie de guerra civil no declarada, ser? muy dif?cil gobernar a Venezuela. Es necesario promover un clima de consenso y de entendimiento que facilite la tarea de reconstruir al pa?s.

Esos tres verbos podemos y debemos conjugarlos con patriotismo y con inteligencia.

¿Qué hacer?

Se ha dicho muchas veces, pero repetirlo no es ocioso: Los gobiernos se cambian con balas o con votos. Un pa?s civilizado cambia el gobierno con votos. En el caso concreto de Venezuela las balas las tiene el gobierno. Los votos podr?a tenerlos la oposici?n. M?s del ochenta por ciento de los venezolanos manifiesta su deseo de que se produzca un cambio de gobierno. ?

El a?o que viene 2020 es a?o de elecciones. La Constituci?n Nacional as? lo ordena. Hay que elegir una nueva Asamblea Nacional. Es una brillante oportunidad para que la voluntad de cambio de la mayor?a de los venezolanos se ponga de manifiesto.

Ser?a magn?fico que se produjera un acuerdo para lograr una elecci?n presidencial. El cambio en la direcci?n del gobierno es todav?a m?s apremiante que la renovaci?n de la Asamblea Nacional. Pero la elecci?n que est? ordenada por la Constituci?n es la de la Asamblea Nacional. Ojal? la direcci?n pol?tica de la oposici?n no desaproveche la oportunidad para dar una contundente demostraci?n de fortaleza pol?tica y de m?sculo electoral.

La elecci?n debe producirse en el segundo semestre del a?o 2020. Hay tiempo de estructurar una direcci?n pol?tica amplia e inclusiva que logre interpretar a todo el universo opositor.

No se trata de conciliar intereses partidistas o de satisfacer ambiciones personales. Se trata de atender el inter?s superior de Venezuela y de los venezolanos.

En el a?o 2015 la oposici?n logr? un triunfo espectacular, concurri? con una plataforma de unidad y con candidatos unitarios en cada estado y en cada circunscripci?n electoral, con una tarjeta ?nica y con un prop?sito coherente.

En esta nueva oportunidad hay que lograr la mayor unidad, los mejores candidatos, los m?s representativos en cada estado y en cada circuito. Sin consideraciones partidistas  o sectarias. Es el inter?s nacional el que debe prevalecer.

Un triunfo contundente en las elecciones legislativas ayudar? inmensamente a lograr el cambio de gobierno y la elecci?n de un nuevo Presidente.

No podemos desaprovechar la oportunidad. Estamos a tiempo para lograr un ?xito rotundo. Venezuela y los venezolanos esperamos mucho de nuestros dirigentes pol?ticos.

Siria y Venezuela

Cinco a?os de guerra civil lleva esa pobre naci?n del medio oriente. Incontables los muertos y los desplazados. Destruidas todas las ciudades y los campos. En Siria no fue posible la paz. Los dirigentes de aquella naci?n no fueron capaces de ponerse de acuerdo para resolver sus diferencias. Las potencias extranjeras convirtieron a Siria en un escenario para la lucha por imponer su hegemon?a en aquella regi?n. Por si fuera poco, se hizo presente el ingrediente religioso. ?Cu?nta sangre derramada en nombre de la religi?n! El fundamentalismo musulm?n confrontado con un cristianismo percibido como invasor y opresor.

De pronto, el Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump anuncia, sin previo aviso ni a lo interno de su gobierno ni tampoco con sus aliados de la OTAN, que se retira del conflicto de Siria. Inmediatamente, el ej?rcito turco siguiendo ?rdenes del dictador Erdogan invade la frontera norte de Siria y arrasa a las comunidades kurdas establecidas en aquella regi?n.

?Ser enemigo de los Estados Unidos es muy peligroso; pero ser amigo de los Estados Unidos puede ser m?s peligroso todav?a?. La frase, ap?crifa, fue atribuida a la emperatriz de Ir?n Farah Diba despu?s de que el gobierno de Jimmy Carter le retirara su apoyo a su esposo el Sha de Ir?n, en un intento fallido de forzar una transici?n a un r?gimen pluralista que al final acab? derivando en la Rep?blica Isl?mica de los Ayatolas.

Ya lo hab?a dicho muchos a?os antes Lord Palmerston, uno de los constructores del Imperio Brit?nico, ?las naciones no tienen enemigos ni aliados permanentes. Tienen  intereses permanentes?. En el caso de Siria la retirada de los Estados Unidos ha ratificado lo correcto de la frase en lo relativo a ?las amistades permanentes?.

Los venezolanos, mientras tanto, debemos sacar las conclusiones. Los problemas de Venezuela los debemos resolver los venezolanos. Es un reto a la inteligencia de nuestros l?deres tanto del gobierno como de la oposici?n. Es un reto al patriotismo de nuestros l?deres.

Es importante contar con la amistad y con la solidaridad de la comunidad Internacional. La vamos a necesitar m?s todav?a despu?s de que se logre el cambio de gobierno. Pero no olvidemos nunca la lecci?n de Siria. No dependamos de factores externos. Los problemas de Venezuela podemos y debemos resolverlos los venezolanos.

Respeto

Esos conceptos se aplican a todos los niveles. En la familia, respeto entre todos sus miembros. En la comunidad, respeto entre los habitantes del barrio, del municipio, del pa?s, del planeta es una condici?n b?sica para la convivencia, la armon?a, el entendimiento y el progreso.

Lamentablemente lo que ha prevalecido en Venezuela con el llamado Socialismo del siglo XXI es todo lo contrario: odio, divisi?n, falta de respeto, insultos, degradaci?n de la pol?tica y del lenguaje.

Costar? un esfuerzo grande regresar a un clima de respeto, de tolerancia, de convivencia civilizada, de armon?a y de entendimiento. Ser? dif?cil, pero hay que acometer la tarea con toda decisi?n. No podemos caer en la tentaci?n de sustituir una pol?tica de odio y de confrontaci?n por otra del mismo signo. Los venezolanos en general, pero sobre todo el liderazgo nacional, tenemos que asumir el compromiso de hacer que prevalezcan nuestras mejores virtudes: la paz, el entendimiento, el respeto, la tolerancia, el di?logo y la convivencia.

Recordar al poeta Andr?s Eloy Blanco que nos dec?a: ?Y no olvidar que las hijas del que me hiciera sufrir, para ti han de ser sagradas, como las hijas del Cid?.

?Por m? ni un odio hijo m?o, ni un solo rencor por m??.

En donde se ha sembrado odio hay que sembrar amor y fraternidad. En donde se ha sembrado divisi?n hay que sembrar unidad y solidaridad. En donde se ha sembrado un lenguaje de irrespeto y de insolencia hay que sembrar un lenguaje de altura y de consideraci?n por todos los seres humanos.

Yo creo en los valores y en los principios del Humanismo Cristiano y recuerdo que San Pablo nos dec?a: ?Dios no hace diferencia entre las personas? (Ga. 2,6) porque: ?Ya no hay jud?o ni griego, hombre ni mujer, pues todos son uno solo en Cristo Jes?s?. (Ga. 3,28).

Es verdad que tenemos que cambiar al gobierno, reactivar la econom?a, resolver el problema de la pobreza? todos esos problemas son muy importantes. Pero si queremos de verdad construir un gran pa?s, sustituir la cultura del odio por la cultura del amor es fundamental.

El Nuncio Giordano

El 3 de febrero del a?o 2014 lleg? a Venezuela, como representante diplom?tico de S.S. el Papa Francisco, su excelencia Monse?or Aldo Giordano en su car?cter de Nuncio Apost?lico. Desde su llegada se dedic? a trabajar por Venezuela, por los venezolanos y por la buena relaci?n entre la Santa sede y la Naci?n venezolana.

El excelent?simo se?or Nuncio se ha sumergido en el conocimiento de la historia de nuestro pa?s y tambi?n en el an?lisis de nuestra realidad actual cargada de l?grimas y de esperanzas.

Ha participado en las tentativas de di?logo pol?tico para encontrar soluciones, inspiradas en el amor, en la fraternidad, en la inteligencia y en la solidaridad, para nuestra dolorosa y larga crisis nacional. Como ?l mismo lo ha expresado, ha trabajado ?en la ardua b?squeda de servir a la paz y a la superaci?n del conflicto polarizado del pa?s?. En estos cinco a?os ha tenido la oportunidad de visitar a buena parte de la geograf?a venezolana y a sus comunidades.

Monse?or Giordano cree fervorosamente en la diplomacia. Considera que ?la diplomacia tiene la vocaci?n de servir a las relaciones entre los pueblos, las culturas, las religiones con el objetivo prioritario de la paz?. Cada acto de violencia, sostiene ?l, es un fracaso de la diplomacia. Est? en juego la dignidad de la persona humana.

La diplomacia hace frente a cada violaci?n de los derechos de la persona y de su libertad. Es un laboratorio de b?squeda del Bien Com?n de los pueblos. No puede ser un instrumento al servicio de parcialidades ego?stas, al servicio del inter?s particular de una persona, de un grupo, de un partido o de un solo Estado. Tiene que servir al bien de cada persona humana habitante de la ciudad y del mundo.

El ?arsenal? del Nuncio es el mismo que utiliza el Santo Padre. La Paz, el encuentro, el di?logo, la reconciliaci?n, el perd?n. Cuando existe un conflicto, como el que nos aflige a los venezolanos, se necesitan personas que dentro del conflicto inicien un proceso de paz. Hay que transformar el desierto de la incomprensi?n en una floresta, plantando nuevas semillas de solidaridad, de justicia y de paz.

No dejarnos robar la esperanza. Frente a la dolorosa realidad de un pueblo herido por la injusticia, sin confianza en el futuro, afligido por la pobreza, es necesario trabajar por recuperar de nuevo el esp?ritu de la lucha por el progreso, la dignidad, la esperanza y el bienestar. Hemos sido creados para la felicidad. Los problemas no se resuelven con violencia, con injusticias y desprecio por la persona, con armamentos, sino con inteligencia y amor.

La red

Como todos los grandes inventos de la humanidad, la red puede ser un instrumento para lo sublime pero, tambi?n, para? lo perverso, lo malo, lo canalla.

La Red puede servir para transmitirle a la humanidad las sonatas de Beethoven, los nocturnos de Chopin. Tambi?n puede servir para que circulen mentiras, calumnias e infamias. La capacidad para lo bueno y para lo malo. Todo depende de la calidad humana de los usuarios. De la calidad humana de los usuarios a un lado y al otro de la red. Hay gente que alimenta la red con las cosas m?s nobles de las que es capaz la especie humana. Tambi?n las hay que disfrutan de esa genial invenci?n para desahogar viles sentimientos y para intentar causar el mayor da?o posible.

Todo depende de nosotros, de los seres humanos. La tecnolog?a, en cierto modo, es neutra. El ser humano que est? detr?s de la tecnolog?a es el que le imprime sus valores ?ticos, sus principios, la elevaci?n y la dignidad de su condici?n humana o lo contrario de eso.

En Venezuela, lamentablemente, desde que se inici? este siglo XXI prevalece un clima de odio, de confrontaci?n, de mentiras y de calumnias. Ese invento maravilloso que es la red, en manos bondadosas y amables ser? un instrumento formidable para la amistad, para el progreso, para la felicidad de los seres humanos. En manos de seres perversos, mal construidos por dentro, llenos de amargura y de maldad, la red puede convertirse en un instrumento para la degradaci?n del ambiente intelectual, pol?tico y espiritual de nuestro pa?s.

La felicidad es un atributo humano y Divino. Los seres humanos, mujeres y hombres, estamos hechos para ser felices. Apreciar la vida diaria es un reto espiritual y crear alegr?a a nuestro alrededor, a pesar de las horas tan dif?ciles que nos toca vivir, es una parte esencial de la Fe. ?La vida es bella? es el t?tulo de una gran pel?cula italiana que narra la vida de un padre con su hijo en un campo de concentraci?n nazi. El padre se propone hacer feliz al hijo y lo logra. Todos tenemos el deber de promover el amor y la alegr?a en medio de esta realidad ca?tica que nos ha tocado vivir. La maldad no est? en la red, est? en quienes la usan para lo malo. El hombre invent? la m?sica de c?mara, pero tambi?n la c?mara de gas.

La red puede y debe ser un instrumento muy ?til para la felicidad del g?nero humano.

Seguiremos conversando.

De mentiras y odio

El fin de semana fui sorprendido por un art?culo lleno de mentiras y de odio firmado por un viejo condisc?pulo, Joaqu?n Chafardet. El art?culo me llen? de tristeza por la cantidad de odio que refleja y por la cantidad de mentiras que contiene. Tambi?n me produjo tristeza ver quien lo firma, un condisc?pulo a quien siempre tuve por amigo y por quien siempre he sentido estimaci?n. Al terminar de leer el art?culo record? las palabras dichas por el m?rtir del G?lgota: ?Padre perd?nalo porque no sabe lo que hace, ni lo que dice, ni lo que escribe?.

El articulo comienza narrando una reuni?n que nunca ha existido entre Claudio Ferm?n, los hermanos Rodr?guez Jorge y Delcy, Pedro Pablo Fern?ndez, mi hijo, y yo mismo. El tema era la postulaci?n de mi nombre como candidato a presidir un hipot?tico gobierno de transici?n. Todo es mentira. A los hermanos Rodr?guez no he tenido ocasi?n de conocerlos siquiera. Jam?s ha existido tal reuni?n. Pero se miente sin recato alguno. Y sin respeto por la dignidad y la seriedad de las personas aludidas.

Se habla de la famosa conferencia por la Paz, convocada por el Presidente Maduro hace unos a?os. En esa conferencia, por cierto, participaron venezolanos muy distinguidos como Lorenzo Mendoza, Presidente de Polar y Jorge Roig, Presidente de Fedec?maras, junto al Nuncio Apost?lico de su Santidad. Tambi?n particip? mi hijo Pedro Pablo Fern?ndez. Todos los mencionados hicieron discursos claramente opositores y de gran altura y calidad. No hay derecho que ahora se presente esa actuaci?n como una se?al de complacencia con un gobierno al que le hemos hecho oposici?n desde el primer instante, desde el 4 de febrero de 1992.

En Venezuela hay mucho odio y muchas mentiras. El odio vino cuando el jefe de esa llamada ?revoluci?n? ofreci? ?fre?r en aceite la cabeza de sus adversarios?. El odio y la mentira se han apoderado tambi?n de algunos sectores opositores. Es una l?stima.

Una de las tareas m?s importantes a cumplir por los pr?ximos l?deres de Venezuela ser? la de sustituir el odio por el amor y la solidaridad. Y sustituir la mentira por la verdad y la transparencia. En cuanto a Joaqu?n Chafardet, reitero lo dicho, me duele verlo pose?do por el odio y la mentira y, con toda sinceridad, lo encomiendo al Dios de la misericordia: ?Padre perd?nalo porque no sabe lo que hace, ni lo que dice, ni lo que escribe?. Am?n.

La convivencia

Por lo general, la hospitalidad es por un tiempo determinado. Nadie se queda de forma permanente como hu?sped de nadie. Y si se queda, como es el caso de los que son perseguidos por razones pol?ticas o de los que han emigrado por razones econ?micas, acaba incorpor?ndose a la sociedad que los ha recibido.

Venezuela, durante muchos a?os fue un pa?s que ofreci? su hospitalidad a miles de inmigrantes que vinieron a nuestro pa?s en busca de mejores condiciones de vida.

Vinieron muchos europeos, sobre todo espa?oles, portugueses e italianos que escapaban de los rigores de la post guerra.

Gente que abandonaba sus pa?ses de origen, lo cual nunca es una decisi?n f?cil, porque estaban pasando hambre y necesidades de toda ?ndole.

Afortunadamente, Venezuela acogi? a esos inmigrantes con afecto y con hospitalidad.

Afortunadamente digo, porque esa corriente migratoria contribuy? de una manera inconmensurable al desarrollo y al crecimiento de nuestro pa?s. Fueron gente que ven?a con el ?nimo de trabajar, de construir una nueva realidad, y comenzar una nueva vida. Qu? bueno que los venezolanos abrimos las puertas de nuestro pa?s para acogerlos.

Tambi?n nos toc? recibir a muchos inmigrantes provenientes de los pa?ses hermanos de Am?rica Latina y particularmente de Colombia. Colombia ha sufrido como ning?n otro pa?s, el trauma de la violencia, de la pobreza y de la marginalidad. Familias enteras se vinieron a Venezuela para comenzar una nueva vida y aprovechar las oportunidades que aqu? se les ofrec?an.

Hoy son las familias venezolanas las que est?n emigrando hacia otras latitudes en busca de mejores horizontes.

Hoy son miles de venezolanos, los que salen de nuestro pa?s aventados por el hambre, por el desempleo, por el deterioro de la calidad de la vida, por el colapso de los servicios p?blicos, por la falta de oportunidades. Ojal? esos compatriotas reciban testimonios de hospitalidad como nosotros fuimos capaces de ofrecer en su oportunidad.

Ojal? muchos de ellos regresen a nuestro pa?s cuando cambien las dram?ticas circunstancias que estamos sufriendo. Y Ojal? que los que se queden en los pa?ses a los que han emigrado puedan tener tanto ?xito como lo que vinieron a Venezuela.

Seguiremos conversando.

Partidos políticos

Un Partido Pol?tico es, en primer lugar, una visi?n, una propuesta, una interpretaci?n de la realidad, una doctrina, un programa, un proyecto de pa?s. Lo primero y m?s importante para la existencia de un Partido Pol?tico es su mensaje, su posicionamiento ante la opini?n p?blica.

Adem?s del mensaje, un partido pol?tico supone una organizaci?n. Cuando R?mulo Betancourt  se decidi? a crear el partido Acci?n Democr?tica comenz? por redactar un mensaje. Se reuni? con su amigo Ra?l Leoni que viv?a exilado en Barranquilla y all? elaboraron un modesto documento que llamaron el Plan de Barranquilla. All? estaban los lineamientos fundamentales de la interpretaci?n de Venezuela y de la propuesta de cambio que asum?an: sufragio  universal directo y secreto. Tierra para el que la trabaja. Incremento de la participaci?n de la Naci?n en la riqueza petrolera y un largo etc?tera.

Pero en seguida se dedicaron a la organizaci?n. Se recuerda la frase seg?n la cual no deb?a existir ni un estado, ni un municipio, ni una parroquia, ni una aldea en la que no funcionara una casita de Acci?n Democr?tica. Hoy, la organizaci?n de un partido moderno y eficiente supone otras exigencias. Basta que sirva para la divulgaci?n del mensaje y para la defensa de los votos cuando se presenten las coyunturas electorales.

Adem?s del mensaje y de la organizaci?n, un partido pol?tico supone una estrategia inteligente llevada adelante con coherencia y disciplina. En la realidad actual de Venezuela la definici?n estrat?gica gira en torno a dos palabras: votos o balas. Yo, desde luego, recomiendo la opci?n de los votos.

Finalmente, un Partido Pol?tico supone la presencia de l?deres comprometidos con la causa. L?deres preparados e identificados con las esperanzas y los sufrimientos de los ciudadanos. L?deres que entiendan que la pol?tica es una actividad muy noble inspirada en el servicio a la gente y en trabajar por el Bien Com?n. Un pol?tico mod?lico es aquel que coloca los intereses de la naci?n por encima de las agendas partidistas. Un pol?tico mod?lico es el que entiende  que la pol?tica es para servir al pr?jimo, y no para servirse del pr?jimo. La reconstrucci?n institucional de Venezuela requiere partidos serios y representativos.

Seguiremos conversando.

Argentina

Hace cuatro a?os en Argentina ganaron los buenos y perdieron los malos. As? lo interpretaron muchos observadores especialmente desde un pa?s como Venezuela en donde ?los malos? tienen veinte a?os gobernando.

Un j?bilo inmenso recorri? todo el hemisferio, desde Canad? hasta la Patagonia. Por fin una buena noticia? en Argentina ganaban los buenos y perd?an los malos. M?s tarde ser?a  Ecuador y despu?s Brasil y otros muchos sitios en los que se repet?a la historia. Era un nuevo ?Fin de la historia? esta vez en geograf?a americana.

?Qu? hicieron los malos? Populismo puro y duro. Los esposos Kirchner acabaron con aquel pujante pa?s. El modelo propuesto por ellos hab?a sido derrotado en el a?o 2015 despu?s de 12 a?os de hegemon?a. El Kirchnerismo parec?a derrotado para siempre. La corrupci?n era un esc?ndalo y la jefa del gobierno ten?a tres causas abiertas que la amenazaban con c?rcel.

?Qu? hicieron los buenos? Lo hicieron todo mal. En apenas cuatro a?os aument? el desempleo, se dispar?, m?s todav?a, la inflaci?n. Se devalu? la moneda en m?s de 30 % con respecto al d?lar, los salarios no alcanzan para hacer el mercado. Las acciones de empresas argentinas en Nueva York bajaron 56 % y termina el gobierno en medio de un clima de desconcierto y de p?nico.

Hace muchos a?os el General Per?n dijo: ?No es que nosotros hayamos sido buenos, es que los que vinieron despu?s fueron tan malos que nos dejaron como buenos a nosotros?. Parece que la historia se repite. A veces se vota contra los malos y se elige a los peores. A veces se sale de Guatemala para caer en ?Guatepeor?. Peor que Carlos Andr?s no podr?a haber nada, y vino Ch?vez. Pero peor que Ch?vez era imposible y vino Maduro. Podr? haber algo peor que Maduro??

El gobierno que sucedi? a los Kirchner ha provocado una enorme penuria econ?mica y social, termina su periodo con una consigna un tanto melanc?lica: ?Elegimos entre la cordura y la insania?. El Presidente Macr? se hab?a comprado la tesis de Trump seg?n la cual, ?nadie mejor para manejar un estado que quien haya manejado una empresa?. Yo no s? si es m?s f?cil o m?s dif?cil manejar un estado o una empresa. Lo que s? s? es que es diferente. No es lo mismo.

Son cosas diferentes que requieren entrenamientos diferentes.

Los venezolanos, mientras tanto, seguimos observando.

Seguiremos conversando.

WINNIPEG

Termino de leer la ?ltima novela de Isabel Allende. Se llama: ?Largo p?talo de Mar?. El t?tulo es tomado de una frase del gran poeta chileno, premio nobel de literatura, Pablo Neruda, que describi? a Chile, su pa?s, como un largo p?talo de mar y nieve?

Isabel Allende naci? en Per?, creci? en Chile. Despu?s del golpe militar de 1973 que derroc? a Salvador Allende, se asil? en Venezuela como tantos de sus compatriotas. Hoy vive en California, Estados Unidos y es una de las m?s notables escritoras en lengua castellana, premiada con la medalla de honor del National Book Award en Estados Unidos por su gran aporte al mundo de las letras.

La novela tiene que ver con el terrible sufrimiento de una familia republicana espa?ola v?ctima de la guerra civil que ocurri? en Espa?a entre 1936 y 1939. All?, en esa excelente novela, aparece descrito el horror de esa guerra fratricida que dur? tres a?os, que caus? un mill?n de muertos y que desemboc? en una larga tiran?a que se extendi? por cuarenta a?os.

Cuenta Isabel Allende el sufrimiento causado por la guerra. Tambi?n describe la tragedia que signific? la derrota de las fuerzas leales a la Rep?blica y el drama de la emigraci?n a Francia, acribillados por aviones italianos y alemanes y recibidos con maltratos de toda ?ndole en campos de concentraci?n. Y, por si fuera poco, el inicio de la segunda guerra mundial.

El Poeta Neruda que para la ?poca desempe?aba responsabilidades diplom?ticas en Paris logr? fletar un barco, el WINNIPEG que llev? a m?s de dos mil espa?oles rumbo a Valpara?so, Chile. All? viajaron aquellos pobres exiliados a buscar la paz y la libertad que les negaba su pa?s. Fueron recibidos con la proverbial hospitalidad chilena y se integraron en la vida social de Chile durante varias d?cadas hasta que vino el golpe de estado que derroc? al Presidente Allende. Volvieron a vivir la tragedia de la persecuci?n, de los campos de concentraci?n, de las torturas, de los fusilamientos sin formula de juicio.

?Un viaje a trav?s de la historia del siglo XX de la mano de unos personajes inolvidables que descubrir?n que en una sola vida caben muchas vidas y que, a veces, lo dif?cil no es huir sino volver?.

Espa?a y Chile sufrieron mucho, much?simo. Ojal? los venezolanos que tanto hemos sufrido en el inicio de este siglo XXI encontremos mejores maneras de superar nuestra crisis que los espa?oles en 1936 o los chilenos en 1973.

Seguiremos conversando.

Sanciones

A m? no me gustan las sanciones. Me refiero, por supuesto, a las sanciones acordadas por la administraci?n Trump contra el gobierno de Nicol?s Maduro. No me gustan por muchas razones. En primer lugar, porque las considero contraproducentes. Se supone que esas medidas buscan sacar a Maduro de Miraflores. Creo que ellas producen el efecto exactamente contrario. Las medidas de Trump, en mi opini?n, atornillan a Maduro en Miraflores.

Las sanciones le dan un arma a Maduro para explicar el fracaso de su gobierno. Todos sabemos que el sufrimiento del pueblo venezolano se debe a las pol?ticas equivocadas de los gobiernos de Ch?vez y de Maduro.

Las sanciones agravan el sufrimiento del pueblo venezolano. Como lo ha dicho la Comisionada para los derechos humanos de las Naciones Unidas, Michel Bachelet, ellas agravan el sufrimiento de los venezolanos, especialmente, de los m?s pobres, de los m?s vulnerables, de los que no tienen d?lares. Las sanciones le dan al aparato de propaganda del gobierno un argumento: ?estamos mal por culpa de las sanciones?.

Estoy en contra de las sanciones porque la experiencia hist?rica nos pone en evidencia que esa pol?tica consolida a los gobiernos a los que se pretende derrocar. All? est?n los ejemplos de Corea del Norte, de Ir?n, de Cuba y de Siria. Podr?amos agregar otros como el de Rusia despu?s de la Revoluci?n Bolchevique o el de Espa?a, bloqueada por las Naciones Unidas despu?s del t?rmino de la segunda guerra mundial.

En ninguno de esos ejemplos funcion? la pol?tica de sanciones. Los gobiernos que deb?an ser derrocados se perpetuaron en el poder. Y lo que es m?s grave, ?pagaron justos por pecadores?. El pueblo sufriente es el que pagar? la factura.

Adem?s, la aplicaci?n de las sanciones divide a la comunidad internacional que tan solidaria se ha mostrado con Venezuela. La Comunidad Europea ha manifestado su desacuerdo con esa pol?tica y ha expresado sus serias reservas acerca de la conformidad de las mismas con el derecho internacional p?blico.

Yo quiero salir de Maduro. Quiero hacerlo civilizadamente, por la calle real, consultando la voluntad del pueblo venezolano en elecciones limpias, transparentes y confiables. Afortunadamente cada d?a crece m?s la convicci?n de que la salida de la crisis debe lograrse por la v?a de una elecci?n popular celebrada en las condiciones adecuadas.

Bienaventurados

Dec?a un alto prelado de la Iglesia Cat?lica: ?Bienaventurado el pol?tico que tiene una alta consideraci?n y una profunda conciencia de su papel?. As? como la Iglesia necesita sacerdotes, muchos sacerdotes, muchos santos sacerdotes, una sociedad enferma como la venezolana necesita pol?ticos, muchos pol?ticos, muchos santos pol?ticos.

Pol?ticos que entiendan que la pol?tica es para servir a la comunidad, para servir a la gente, a los ciudadanos, especialmente a los m?s vulnerables, a los m?s pobres, a los que m?s sufren.

La pol?tica no es para satisfacer vanidades, mucho menos para complacer apetitos de poder o de dinero. La pol?tica es para servir a un ideal, a una naci?n, a un pueblo, a la humanidad.

?Bienaventurado el pol?tico cuya persona refleja credibilidad?. Es importante que haya una perfecta congruencia entre lo que se predica y lo que se practica: No puede usted predicar la paz y la solidaridad y la fraternidad y, en la pr?ctica, estar promoviendo la guerra, el odio y la divisi?n. No puede usted presentarse como gran adalid de la democracia, del respeto a los derechos humanos y al estado de derecho y en la pr?ctica proceder arbitrariamente , desconociendo los derechos de los otros y atropellando el esp?ritu y la esencia de la democracia. No puede usted hablar del amor y en la pr?ctica, fomentar el odio y el esp?ritu de venganza.

Bienaventurado el pol?tico que trabaja por el Bien Com?n y no por su propio inter?s. Venezuela necesita pol?ticos capaces de entender que el inter?s nacional est? por encima de las agendas partidistas o de las ambiciones personales. Es el sufrimiento de Venezuela y de los venezolanos el que debe motivar una acci?n pol?tica trascendente y patri?tica.

?Bienaventurado el pol?tico que permanece fielmente coherente?. Admiro a los pol?ticos que apuestan a la democracia, a la justicia, a la paz, a la inteligencia y no est?n pendientes de complacer los reclamos de la galer?a por irracionales que ellos sean. Bienaventurados los pol?ticos que trabajan por la unidad y no cultivan el odio. Bienaventurado el pol?tico que sabe escuchar.

Bienaventurado el pol?tico con coraje para cambiar lo que tiene que ser cambiado. Bienaventurado el pol?tico valiente, el que no tiene miedo. Recuperar el prestigio de la pol?tica y de los pol?ticos es una necesidad apremiante en Venezuela y en el mundo.

Unidad

?Todo pa?s dividido en bandos enemigos, se destruye a s? mismo; y una ciudad o una familia dividida en bandos, no puede mantenerse? (MT 12,25)

El tema de la unidad es un tema muy comentado ?ltimamente. Uno de los muchos da?os que el fen?meno del chavismo le caus? a Venezuela es el de haber fracturado la unidad de los venezolanos. La llamada ?Revoluci?n? vino a sembrar el odio entre hermanos. Dividir entre buenos y malos. Los buenos ser?an los que apoyaban al gobierno, los malos los que lo adversamos. Dividir entre pobres y ricos, entre cuarta y quinta rep?blica, entre revolucionarios y escu?lidos.

La Venezuela nueva que debe surgir de las ruinas que ha provocado el ?socialismo del siglo XXI? debe promover la cultura de la cooperaci?n y rechazar la cultura de la confrontaci?n. El ?xito pol?tico, econ?mico, social y cultural de Venezuela en la segunda mitad del siglo pasado se debi? en gran medida a que prevaleci? la cultura de la cooperaci?n. El Pacto de Punto Fijo, suscrito por tres pol?ticos con grandes diferencias entre s?, con las diferencias propias de una cultura democr?tica, fueron capaces de hacer prevalecer la cooperaci?n por encima de la confrontaci?n.

En un ambiente democr?tico es natural que exista pluralidad de puntos de vista y de ofertas program?ticas, pero cuando est? en juego un alto inter?s nacional se impone que prevalezca la unidad y la cooperaci?n entre todos para superar las dificultades colectivas. As? lo hicieron los conservadores y los laboristas en la Gran Breta?a cuando frente a la amenaza que representaba el nazismo alem?n, fueron capaces de formar un gobierno de unidad bajo la direcci?n de aquel gran estadista que fue Winston Churchill.

En Venezuela hoy necesitamos unidad. Unidad dentro de cada familia. Unidad dentro de cada partido pol?tico. Unidad entre los diferentes partidos pol?ticos, sobre todo entre aquellos que promueven el cambio del actual gobierno por un gobierno nuevo y unidad entre todos los venezolanos para recuperar la democracia, para promover el desarrollo econ?mico y para hacer posible la justicia social y la igualdad de oportunidades.

Venezuela necesita que frente a las agendas partidistas y frente a los proyectos personales, prevalezca una cultura de la unidad, la cooperaci?n y la integraci?n.

Un reino dividido no puede prevalecer. En donde hay odio hay que sembrar amor.

Entre votos y balas

La crisis venezolana se resolver? con votos o con balas. Yo, desde luego, prefiero los votos. Aborrezco las balas. Las balas nacionales y mucho m?s las balas internacionales. No queda otra. Los gobiernos se tumban con votos o con balas. Ojal? en las conversaciones que se adelantan en Noruega y en Barbados se est? conversando acerca de la conveniencia de resolver la prolongada y dolorosa crisis venezolana por medio del instrumento m?s civilizado que ha inventado  el ingenio humano `para resolver sus controversias: el voto popular, universal, directo y secreto.

El gobierno de Maduro tiene balas, muchas balas. Tiene tanques y aviones de guerra. Tiene el apoyo del alto mando militar. Sin embargo, sus voceros m?s calificados hablan de estarse preparando para la eventualidad de unas pr?ximas elecciones. Tienen muchas balas, tienen pocos votos, pero se preparan para una confrontaci?n en el terreno de los votos.

La oposici?n, por el contrario, podr?a tener muchos votos, much?simos. En cambio, no tenemos balas. Si las tuvi?ramos tendr?amos que reconocer que no sabemos usarlas. En el terreno de las armas tendr?amos que pedirlas prestadas al ej?rcito venezolano o a un ej?rcito extranjero. Ninguna de esas hip?tesis es probable ni deseable.

Lo interesante ser?a que gobierno y oposici?n se pusieran de acuerdo en dos cosas: cronograma electoral y condiciones para que esas elecciones sean efectivamente representativas y, en consecuencia, ayuden a resolver la prolongada y dolorosa crisis venezolana.

Por supuesto que hay problemas extremadamente graves y apremiantes de hambre, de inflaci?n, de salud, de inseguridad, de colapso de los servicios p?blicos, etc., etc., etc., etc. La soluci?n de fondo de todos esos problemas supone un cambio de gobierno. Y el gobierno no se cambia sino con votos o con balas.

Todas las encuestas coinciden en se?alar tres cosas: 1.- Que la mayor?a de los venezolanos queremos salir del gobierno de Maduro.

2.- Que la mayor?a de los venezolanos preferimos una soluci?n pac?fica y electoral.

3.- Que ya basta de hambre y de miseria. Queremos vivir mejor. Sabemos que un cambio pac?fico y ordenado en el gobierno nacional abre las puertas para reconstruir la democracia y el estado de derecho. Tambi?n abre las puertas para el progreso econ?mico y la justicia social.

Seguiremos conversando.

La Conferencia Episcopal

Nuestros obispos acaban de reunirse en Asamblea Ordinaria. Como de costumbre, terminan su reuni?n con una declaraci?n acerca de la actual situaci?n del pa?s. Esta vez con la finalidad de poner en evidencia ?la magnitud de los problemas que nos aquejan, brindar orientaciones que nos ayuden a darle respuesta y animar a todos a comprometernos en la construcci?n de un futuro mejor?.

La declaraci?n de los Obispos merece ser le?da, estudiada y asimilada como un instrumento ?til para el diagn?stico de la realidad nacional, para su correcta evaluaci?n, pero, sobre todo, para estimular acciones concretas en la direcci?n de superar la larga y dolorosa crisis que estamos sufriendo Venezuela como pa?s y los venezolanos como ciudadanos y como hijos de Dios.

Como era previsible, la declaraci?n de la Conferencia Episcopal asume como documento de trabajo el informe del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los derechos humanos publicado el 4 de julio de 2019. All? se dice claramente que: ?existen motivos razonables para creer que se han cometido graves violaciones de los derechos econ?micos y sociales, incluidos los derechos a la alimentaci?n y a la salud, en Venezuela?. Tambi?n se habla de la violaci?n a los derechos humanos en general y se hace una menci?n especial a los casos recientes que condujeron a la muerte del Capit?n de Corbeta Rafael Acosta Ar?valo y la perdida de la visi?n del joven Rufo Chac?n, hechos que ya hab?an sido condenados en?rgicamente por la Comisi?n de Justicia y Paz de la Conferencia que preside Monse?or Roberto Lucker.

Dicen nuestros obispos: ?Dios quiere lo mejor para Venezuela. Sus designios son de prosperidad, no de desgracia; ?l nos da  un porvenir y una esperanza?. Y recuerda lo que ya habr?n afirmado en el Concilio Plenario de Venezuela: ?Una de las grandes tareas de la Iglesia en nuestro pa?s consiste en la construcci?n de una sociedad justa, digna, humana, cristiana y solidaria?. Esto postula un decidido compromiso de todos por la defensa de la dignidad de la persona humana y el bien com?n.

La declaraci?n habla de la renovaci?n ?tica y espiritual del pa?s como tarea de todos. Favorecer la educaci?n en principios y valores e invitar a la reconstrucci?n democr?tica del pa?s en la justicia, la libertad y la paz.

?Bien por nuestros obispos!

Seguiremos conversando.

Bachelet II

Hace quince d?as escrib? un art?culo bajo el t?tulo de ?Bachelet?. En ese art?culo comentaba que me parec?a positiva la visita de la Alta Comisionada para la Defensa de los Derechos Humanos de la Organizaci?n de las Naciones Unidas. Los hechos posteriores nos han dado la raz?n.

Tal como lo hab?a prometido, la se?ora Bachelet produjo su informe el cinco de julio. En el informe se expresan realidades inocultables. En Venezuela hay un problema de violaci?n sistem?tica de derechos humanos. Presos pol?ticos. Torturas. Muerte de ciudadanos en poder del estado. Partidos ilegalizados. Elecciones cuestionadas y un largo etc?tera que no puede dejarnos indiferentes.

Por otro lado, se habla en el informe  de violaciones a los derechos econ?micos y sociales. Hiperinflaci?n, Recesi?n. Desabastecimiento. Alto costo de la vida. Hambre. Desempleo. Migraciones.

El informe es muy claro. La crisis econ?mica la gener? una pol?tica equivocada por parte del gobierno. Esa crisis ha sido agravada por las sanciones acordadas por el gobierno norteamericano. Pero, el origen de la crisis est? en los errores del gobierno.

El informe no est? hecho para tumbar al gobierno. Tampoco para que sirva de recurso f?cil para la confrontaci?n pol?tica. El informe pretende corregir la situaci?n. Es oportuna la cita que hace la se?ora Bachelet de lo que le dijo en Caracas un sacerdote cat?lico: ?No se trata de pol?tica, sino del sufrimiento de la gente?. Este informe tampoco trata de pol?tica, relaciones internacionales, intervenci?n armada extranjera. Trata de los derechos humanos a los que todos los ciudadanos tenemos derecho.

Tenemos derecho a contar con un gobierno que nos garantice servicios p?blicos fundamentales como el agua, la luz el?ctrica, la seguridad, la gasolina, el transporte, elecciones libres y todo aquello que corresponde a una existencia civilizada.

En el informe se formula un conjunto de recomendaciones en relaci?n con las principales violaciones de derechos humanos. Y concluye diciendo: ?Exhorto a todas las personas con poder e influencia- a que colaboren y contraigan los compromisos necesarios para solucionar esta crisis. Mi oficina est? lista para seguir apoyando?. M?s claro, imposible.

ABASSI

Hassine Abassi, Premio Nobel de la Paz, acaba de hacer una visita a Venezuela. Abassi fue secretario General de la Central Sindical de T?nez.

Fue en T?nez en donde se inici? la Primavera ?rabe. El 17 de diciembre del a?o 2010 un humilde vendedor ambulante se quit? la vida en el medio de la calle en protesta contra los abusos del gobierno. Miles de Tunecinos salieron a protestar contra la dictadura.

El ejemplo de T?nez fue imitado en el resto del mundo ?rabe.

En Egipto, millones de personas protestaron contra el gobierno de Mubarak. En Libia se alzaron contra el coronel Gadafi.

En Siria comenz? la guerra civil contra Bashar Al Assad.

Era la Primavera ?rabe. Se desat? una violencia que ha dejado un saldo de muerte y destrucci?n.

La guerra civil en Libia termin? con el ?asesinato? del Coronel  Gadafi. Muchos pensaron que con esa muerte terminaba todo. Veinte a?os despu?s Libia vive al borde del abismo. Un pa?s dividido,  a merced de unos asesinos agrupados alrededor del llamado ?Estado Isl?mico?.

En T?nez, un liderazgo inteligente ha salvado a ese pa?s de la desgracia de sus vecinos..

Lograron una evoluci?n democr?tica ejemplar. Dejaron a un lado la confrontaci?n pol?tica, han logrado mejorar la econom?a y encaminan al pa?s en la direcci?n del progreso y de la paz.

A los venezolanos nos toca decidir si seguimos al ejemplo de Libia o el de T?nez. Si apostamos a la violencia o  a la inteligencia.

Los opositores al gobierno de Maduro debemos construir una alternativa que contribuya a lograr un desenlace pacifico, democr?tico e institucional.

Hace unos a?os, los cuatro que lideraron el proceso de ?transici?n a la democracia? en T?nez recibieron el premio Nobel de la Paz.

Lo denominan el ?Cuarteto Tunecino?.  Son, los representantes de la Uni?n de Trabajadores, la Uni?n de Empresarios. La liga para la defensa de los derechos humanos y el Colegio de Abogados.

De acuerdo con el Comit? del Premio Nobel, el premio se les otorg? como ?un reconocimiento a la contribuci?n de esas cuatro instituciones y de sus l?deres al logro de una soluci?n democr?tica ejemplar, alcanzada por encima de los enfrentamientos pol?ticos, de las brechas sociales y de la crisis econ?mica?. Al momento de recibir el premio, el l?der sindical del cuarteto declar? que: ?el premio es un mensaje a la regi?n y al mundo, acerca de la fuerza de la negociaci?n y del di?logo?.

Una visita in locu que confirma crisis en Venezuela

Pienso que la Dra. Bachelet no pod?a ir m?s adelante. El Consejo General de Derechos Humanos le dio un mandato, de que su dictamen debe presentarlo en julio. Sin embargo, reconoci? la crisis humanitaria y desmont? la parafernalia del gobierno, si bien habl? de las sanciones, sin embargo, preciso que no son la causa de la crisis, sino que esta se produjo desde 2013, es decir, mucho antes. Ratifico qu? hay una crisis humanitaria compleja que se agrava. Sin condenar a nadie , si narr? casos de violaciones m?s graves, que confirman las denuncias que hizo en su lnforme de marzo y anunci? que su dictamen final ser? en julio.

Es importante, que se?al? que establecer? una Misi?n o Delegaci?n en Venezuela para seguir la investigaci?n y recibir denuncias, que lo hace la ONU en casos de situaciones generales, sistem?ticas y masivas de derechos humanos, es decir, aplic? uno de las mecanismos preventivos y correctivos internacionales de protecci?n de derechos humanos ( P. E., Guatemala, Salvador y unos pa?ses africanos). Reconoci? qu? hay prisioneros politicos y pidi? su libertad y narr? que le afectaron las denuncias de algunos casos de torturas. Y mal que bien , la prensa independiente asisti? a su rueda de prensa, aunque no hubo libre informaci?n, pero entreg? copia de su declaraci?n y se le hizo preguntas.


Por otra parte, como funcionario de la ONU, que no ha reconocido a Guaido, no pod?a llamarlo presidente y ten?a que llamar a Maduro presidente, porque de hecho, lo es, y no le corresponde calificar o descalificar, a ninguno. Por otra parte, recibi? a las victimas y ONG, en un ambiente p?blico y libre, con una asistencia masiva y con un numeroso grupo de ONGs, entre otras , Foro Penal y Caritas y recibi? privadamente a la CEV y el hecho de que hubiera sido en una Universidad y que hubiera entrado de brazo del padre de Requesens fue significativo. Por lo que estim? que en t?rminos generales, nos fue ?til e importante su visita.

Nos queda esperar su informe de julio para formarnos una opini?n final. Ahora, corresponde un activismo ante la Misi?n de Derechos Humanos de la ONU que dejo ac? y seguir protestando por la crisis. Y considero que corresponde al gobierno demostrar disposici?n de negociar mediante una libertad de todos los presos pol?ticos.

Roman J. Duque Corredor
Caracas, 22 de junio de 2019.

Bachelet

Estoy de acuerdo con los venezolanos que consideran la visita de la se?ora Michelle Bachelet, Alta Comisionada de las Naciones Unidas para el tema de los derechos humanos, como un hecho positivo para el pa?s. La sola visita  es un hecho significativo. Es el reconocimiento de que hay un tema grave en materia de derechos humanos en nuestro pa?s que amerita la presencia de una autoridad como la que representa la se?ora Bachelet.

En Venezuela existe un problema de violaci?n sistem?tica de derechos humanos desde hace muchos a?os. Hay una crisis humanitaria por el fracaso de las pol?ticas econ?micas del gobierno agravada por las sanciones adoptadas por los Estados Unidos.

Pero adem?s de la crisis humanitaria, hay denuncias muy fundamentadas de otro tipo de violaciones a los derechos humanos que explican y justifican la presencia de la se?ora Bachelet. Una visita que no tiene por finalidad simplemente la constataci?n de los hechos y la denuncia de las violaciones a esos derechos humanos, sino que supone la adopci?n de medidas para ponerle freno y para implementar los correctivos necesarios.

En Venezuela hay presos pol?ticos. Hay muchos presos pol?ticos. Civiles y militares. No se trata como dicen los voceros del gobierno de que hay pol?ticos presos porque supuestamente ha incurrido en hechos delictivos. No se puede negar el hecho escandaloso de que existe un n?mero abundante de ciudadanos privados arbitrariamente de su libertad por ejercer sus derechos ciudadanos consagrados en la Constituci?n Nacional.

La sola existencia de los presos pol?ticos, es una realidad incompatible con el estado de derecho y con la democracia pol?tica. Pero m?s grave todav?a es que hay denuncias muy fundamentadas de torturas y ajusticiamientos extra judiciales. Estos hechos son intolerables. La se?ora Bachelet en su breve pero intensa visita a nuestro pa?s tuvo la oportunidad de tomar contacto con la realidad de las v?ctimas de esos hechos abominables.

La Alta Comisionada de las Naciones Unidas logr? dejar en Venezuela una peque?a representaci?n de su oficina para examinar ?in situ? la realidad de estas denuncias.

Adem?s, nos promete un informe de su gesti?n para los pr?ximos d?as y, seguramente, propondr? la adopci?n de medidas para salvaguardar los derechos humanos en nuestro pa?s. Por todas estas razones, considero positiva la visita de la se?ora Bachelet.

¿Y ahora?

?Seguir luchando! No podemos dejar que nos roben la esperanza. Venezuela y los venezolanos nos merecemos un destino mejor. ?Seguir luchando! Renovar nuestro compromiso con la gente, con los ciudadanos, con los que sufren, con los m?s vulnerables. Renovar nuestro compromiso con la democracia, con el estado de derecho, con los derechos humanos, con la justicia social, con el desarrollo econ?mico, con la igualdad de oportunidades, con la educaci?n, la ciencia  y la tecnolog?a, con la salud, con la dignidad de la persona humana, de cada una de las personas y con el conjunto de los ciudadanos.

?Seguir luchando sin descanso! Evaluar lo que hemos hecho, los aciertos y las equivocaciones. Profundizar los aciertos, corregir las equivocaciones. Apostar siempre por la inteligencia, por la unidad, por la paz, por la justicia, por la fraternidad entre todos los seres humanos, por la inclusi?n, por el futuro.

Venezuela necesita recomponer su estructura institucional: un gobierno que gobierne. Un parlamento que legisle y que controle la marcha de la administraci?n p?blica, unos tribunales que administren justicia con seriedad, con imparcialidad y con apego a la constituci?n y a las leyes.

?Tenemos que seguir luchando! Nada de resignaci?n. Nada de conformismo. Convocar a la lucha infatigable por construir una Venezuela mejor. Convocar a la unidad de todos los venezolanos detr?s de un programa compartido. Organizar a los ciudadanos. Educar en democracia, en tolerancia, en valores c?vicos y ?ticos. Trazar caminos de progreso. Organizar a los ciudadanos para alcanzar las metas. Educar para la convivencia y la civilidad. Apostar a una estrategia inteligente para salir de un gobierno que ha hecho mucho da?o y sustituirlo por un gobierno que encarne los valores que el actual gobierno ha maltratado y desconocido.

No a la violencia, no a la desesperanza, no a la resignaci?n. Los venezolanos esperamos una convocatoria positiva, ilusionante, esperanzadora. Vamos a luchar por la tierra prometida. Ojal? surjan l?deres pol?ticos y organizaciones pol?ticas que nos convoque a la grandeza, que nos saquen de la mediocridad, que podamos superar los insultos y la diatriba y avanzar con paso firme y resuelto hacia una Venezuela unida, prospera, feliz y optimista. Todo eso podemos lograrlo. ?Hay que seguir luchando!

La ruta electoral

No existe m?todo m?s civilizado, inteligente y democr?tico para dirimir diferencias pol?ticas que la v?a electoral.

Desde luego, las partes que concurren a un proceso electoral tienen que tener la seguridad de que el proceso ser? impecable, transparente, rodeado de todas las garant?as que lo hagan verdaderamente representativo de la voluntad popular.

En Venezuela tenemos que hacer un enorme esfuerzo por fortalecer la cultura democr?tica. En los doscientos a?os que llevamos como naci?n independiente, lo que ha prevalecido es el militarismo, la arbitrariedad, el caudillismo. Todav?a el esp?ritu de Carujo anda suelto por estos lares como se acaba de comprobar con la decisi?n del gobernador del estado Vargas de erradicar el s?mbolo del civilismo venezolano, el primer presidente civil de Venezuela, el primer rector de la Universidad de Caracas, h?roe ep?nimo de aquel estado, el doctor Jos? Mar?a Vargas.

En los ?ltimos meses hemos visto como se han hecho esfuerzos denodados por lograr un desenlace militar a la crisis venezolana. Esfuerzos dirigidos a provocar una acci?n de la Fuerza Armada Nacional y tambi?n, peor todav?a, una acci?n de la Fuerza Armada norteamericana. Siempre dije que ninguna de las dos era probable y que ninguna de las dos era deseable. Las expectativas creadas alrededor de esas opciones fueron muy grandes. La frustraci?n subsecuente tambi?n es muy grande.

Los m?s autorizados voceros del Gobierno norteamericano han planteado que la hip?tesis de una acci?n militar en nuestro pa?s ha sido desechada. Los pa?ses asociados en el llamado Grupo de Lima tambi?n se han manifestado en contra de una intervenci?n militar del extranjero.

En estas circunstancias ?qu? nos queda a los que queremos salir del Gobierno de Maduro y avanzar hacia una Venezuela moderna? Concentrarnos en la que ha debido ser la primera y la ?nica alternativa: la ruta electoral.

Esto significa que hay que negociar dos cosas y nada m?s que dos cosas: las condiciones para unas elecciones libres y el cronograma para desarrollar esos procesos electorales que nos devuelvan a un clima democr?tico.

Uno de los principios fundamentales en una democracia es el de la alternabilidad. En democracia se gana o se pierde. El que gana debe respetar los derechos del que pierde y el que pierde debe acatar civilizadamente el resultado de la voluntad popular.